lunes, 25 de julio de 2022

Información, memoria y pedagogía democrática


Comisión de la Verdad de Colombia.

A seis mil kilómetros al este de Madrid, el asalto violento al Capitolio norteamericano está centrando la actualidad política norteamericana este comienzo del verano de 2022 por la celebración de una comisión de investigación parlamentaria que va dejando cada vez más claro que se trató de un autogolpe de Estado del anterior presidente Donald Trump. La información solo compite con las últimas sentencias regresivas del Tribunal Supremo de EEUU sobre el aborto, el control de armas y el cambio climático. 

El valor de la comisión sobre el 6 de enero de 2021 reside en ofrecer información sobre lo que pasó; memoria, que es débil, en año y medio los sucesos parecen de otra época, ya casi olvidados; y pedagogía democrática.
En una reciente estancia pude comprobar la coyuntura política norteamericana y también la estructura, llamémosle así, los mensajes que EEUU como Estado lanza de forma continuada  a ciudadanos propios y ajenos desde sus estructuras, por ejemplo, desde sus museos.
El presidente Lincoln vigila la capital política del país desde un partenón en un extremo del National Mall, que indica el triunfo del dórico en EEUU como en ningún otro lugar del planeta, sentado en un templo griego con enormes inscripciones talladas de su segundo discurso de investidura y su discurso de Gettysburg, ambos marcados por la guerra civil.
"Nuestros padres hicieron nacer en este continente una nueva nación concebida en libertad y consagrada al principio de que todas las personas son creadas iguales (...). Que este país, bajo Dios, pueda tener un nuevo nacimiento de libertad, y que el Gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, no desaparecerá de la Tierra", palabras de Lincoln allí grabadas.

Museo de la Guerra Civil Americana
en Richmond (Virginia).
En el recomendable Museo de la Guerra Civil Americana en Richmond (Virginia), recordemos que la ciudad fue la capital confederada, se ofrece información detallada del conflicto (1861-1865), que fue guerra de secesión (siete Estados quisieron irse de la federación), información de batallas, protagonistas; de 750.000 víctimas mortales, cifra no superada de nacionales fallecidos en una guerra, casi el doble que en la Segunda Mundial; se ofrecen mensajes políticos sobre las bondades de la Unión, de la igualdad en derechos de cualquier ciudadano y mucho contenido sobre la segregación racial de los norteamericanos de origen africano.
Sale de allí uno bien informado sobre cómo la abolición de la esclavitud fue decisión acelerada por la guerra (los padres fundadores no eran de la idea unas décadas antes) y cómo la igualdad legal de derechos fue torpedeada con éxito en la realidad durante más de un siglo, al menos hasta los años 60 del siglo XX. Tenemos aquí memoria, información y mensajes políticos democráticos.
Tres mil ochocientos kilómetros al sur, y a un clic instantáneo de distancia, este mes de junio se ha difundido el informe final de la Comisión de la Verdad en Colombia.
"Somos una Entidad de Estado que busca el esclarecimiento de los patrones y causas explicativas del conflicto armado interno que satisfaga el derecho de las víctimas y de la sociedad a la verdad, promueva el reconocimiento de lo sucedido, la convivencia en los territorios y contribuya a sentar las bases para la no repetición, mediante un proceso de participación amplio y plural para la construcción de una paz estable y duradera".
Y ¿qué han hecho? "El proceso para crear el Informe Final comenzó en noviembre de 2018 y se desarrolló dentro de un enfoque de varios niveles para descubrir, comprender y analizar el conflicto armado que se ha extendido por medio siglo”. En medio de este trabajo, se resaltan los siguientes logros:

  • La recolección de cerca de 15.000 entrevistas individuales y colectivas, tanto en el territorio nacional como a los colombianos exiliados en 23 países, lo que permitió escuchar directamente a cerca de 30.000 personas.
  • La investigación en profundidad sobre 730 casos y 1.195 informes de hechos de violencia durante el conflicto armado.
  • La creación de 28 Casas de la Verdad en municipios afectados por el conflicto armado.
  • La realización de 14 Diálogos para la no continuidad y la no repetición del conflicto armado, 10 Reconocimientos (de responsables y de dignificación a víctimas), 17 Contribuciones a la verdad (entre ellas las cinco sostenidas con los expresidentes Ernesto Samper, Andrés Pastrana, Álvaro Uribe y Juan Manuel Santos), 16 Encuentros por la Verdad, 53 Espacios de escucha (de todos los sectores, incluida la Fuerza Pública), 23 escenarios de convivencia y cinco diálogos de recomendaciones.
  • La colaboración de 186 voluntarios y cerca de 800 organizaciones internacionales que apoyaron el proceso de escucha en países como España, Suecia, Reino Unido, Francia, Alemania, Suiza, Italia, Noruega, Holanda, Bélgica, Grecia, Dinamarca, Canadá, Estados Unidos, México, Costa Rica, Panamá, Ecuador, Venezuela, Argentina, Chile, Uruguay y Brasil.
  • Más de 23.000 horas de investigación y deliberación con documentos históricos, expertos multidisciplinarios y archivos nacionales, incluida la exploración en profundidad de la difícil situación de los pueblos étnicos (comunidades negras, indígenas y Rom) durante la guerra.
El objetivo de la Comisión con la presentación de su Informe Final y su legado es “que los hallazgos y recomendaciones que son el resultado de su proceso contribuyan significativamente a la dignificación de las víctimas y tengan un impacto real en las políticas públicas y en la población colombiana en general". 
El resultado es un muy recomendable e inmenso trabajo que se puede sintetizar en información, memoria y pedagogía democrática sobre un conflicto que entre 1985 y 2018 registró en Colombia al menos 450.000 homicidios.
Ocho mil kilómetros al noreste de Bogotá, y a centímetros de su sensibilidad, se acaba de aprobar este 14 de julio en el Congreso español la Ley de Memoria Democrática (aquí enlace a proyecto de ley, BOCG de 7 de julio) con 173 votos a favor, 159 en contra y 14 abstenciones; cinco de los votos favorables pertenecieron a EH Bildu, independentistas vascos, las matemáticas dicen que no fueron imprescindibles; lo destacable es cómo partidos sistémicos como el PP, de extremo centro en extinción como Ciudadanos o aparentemente de izquierdas como ERC no apoyaran la ley con entusiasmo.
Valle de los Caídos, mayo de 2022.
Valle de los Caídos (España), mayo de 2022.

El proyecto de ley irá en septiembre al Senado para su previsible aprobación definitiva.

La ley, continuidad de la norma aprobada bajo la presidencia de José Luis Rodríguez Zapatero en 2007, "profundiza en la política de Estado en favor de la verdad, la justicia, la reparación y el deber de memoria como garantía de no repetición", según argumenta el Gobierno en nota informativa, de gran utilidad para quien no tenga tiempo o interés en leerse el texto completo de la ley.
La norma incluye la recuperación, salvaguarda y difusión de la Memoria Democrática, centrada en el conocimiento de la reivindicación y defensa de los valores democráticos y los derechos y libertades fundamentales a lo largo de nuestra edad contemporánea. Por primera vez se condena de manera expresa el golpe militar de julio de 1936 y la dictadura franquista.
La norma profundiza en el reconocimiento de quienes padecieron persecución o violencia durante la Guerra Civil de España y la dictadura franquista, hasta la promulgación de la Constitución Española de 1978 y homenajea a todas las víctimas de la contienda. También reconoce la Ley de Amnistía como un logro de todos los demócratas y pone en valor la importancia de la Transición y de la Constitución de 1978, como pilar fundamental de la democracia.
La ley se fundamenta en los derechos humanos y en los principios fundamentales del derecho internacional humanitario (verdad, justicia, reparación y deber de memoria) y da respuesta a las recomendaciones de los organismos internacionales, como Naciones Unidas.
Respecto a la verdad
  • Declara el derecho de los familiares y la sociedad a conocer la verdad de lo ocurrido.
  • El Estado asume el liderazgo en la búsqueda e identificación de desaparecidos y el impulso de las exhumaciones.
  • Establece la elaboración de un censo de todas las víctimas de la guerra y la dictadura y se garantiza la preservación de documentos y el acceso a los archivos.
  • Impulsa la creación de un banco nacional de ADN de víctimas de la guerra y la dictadura y un registro y censo de víctimas.
  • Recoge un reconocimiento explícito del papel del movimiento memorialista y crea una estructura estable de participación a través del Consejo de la Memoria Democrática.
Respecto a la justicia
  • Declara la ilegalidad de los tribunales franquistas de excepción y la nulidad de sus sentencias y pone en el centro de la acción pública a las víctimas.
  • Declara el derecho a la investigación de las violaciones de derechos humanos de la guerra y la dictadura hasta la promulgación de la Constitución de 1978.
  • Impulsa la creación de una Fiscalía de Sala de Derechos Humanos y Memoria Democrática en la Fiscalía General del Estado como instrumento de la investigación.
Respecto a la reparación
  • Avanza en la necesidad de realizar una auditoría y un inventario de bienes incautados y sanciones económicas durante la Guerra Civil y la dictadura franquista.
  • Se incluyen dos nuevos supuestos de adquisición de nacionalidad española para quienes sufrieron el exilio.
Respecto al deber de Memoria como garantía de no repetición
  • Los contendidos de Memoria se han incluido en las enseñanzas de ESO y Bachillerato.
  • Se fomentará la investigación en materia de memoria democrática.
Además, la Ley reconoce expresamente el papel desempeñado por las mujeres en su lucha por la conquista de derechos y libertades que ocupan un lugar transversal y singular a lo largo de la norma. También establece la obligación de retirar vestigios franquistas, dispone la extinción de fundaciones que hagan apología del franquismo o actividades que supongan menosprecio y humillación de la dignidad de las víctimas y establece un régimen sancionador que garantiza el cumplimiento de la ley con multas que van desde los 200 a los 150.000 euros.
La norma establece dos días oficiales de memoria: el 31 de octubre, para el recuerdo y homenaje a todas las víctimas, y el 8 de mayo, para el recuerdo y homenaje de las víctimas del exilio.
Finalmente, incluye una regulación exhaustiva de los supuestos contrarios a la memoria democrática, avanza en lo relativo al patrimonio documental, regula los lugares de memoria y modifica el régimen jurídico del conjunto del Valle de los Caídos como paso previo a su resignificación.
La Ley de Memoria alcanza hasta el año 1978, año de aprobación de la Constitución española, y contiene una disposición adicional que permitirá la creación de una Comisión de expertos que pueda investigar posibles vulneraciones de derechos humanos a personas que lucharon por la libertad y la democracia desde la entrada en vigor de la Constitución hasta 1983, informa Presidencia.
Disfrazado de bisonte
Estos procesos de memoria democrática, justicia transicional, comisiones de la verdad, que en España han tenido su traducción en las leyes de memoria de 2007 y 2022 (aquí enlazo un artículo propio sobre este tipo de iniciativas), siempre encuentran resistencia y no resultan sencillos en ninguna geografía, son incómodos para muchos e imprescindibles para sus respectivas sociedades.
La tramitación parlamentaria de la ley española ha generado rechazos múltiples entre muchos hoy más ocupados en defender su biografía que las ideas que la inspiraron; abundan también quienes no aprovechan ninguna oportunidad de condenar la dictadura y sus efectos, nostálgicos del franquismo, de su juventud o de otro planeta distinto al actual; la ley se ha visto además marcada por el peregrino argumento de haber sido casi redactada por el terrorismo independentista vasco a los 12 años de haber desaparecido la organización terrorista bajo un Gobierno del mismo partido socialista que ha redactado la ley.
Se da la circunstancia de que en la España de 2022 florece el antiterrorismo sin ETA, como hay más anticomunistas sin la URSS que comunistas quedan, falta de argumentos políticos y repesca de estrategias que funcionaron para algunos en el pasado.
Monumento a Lincoln en Washington.
Si Lincoln se levantara de su asiento de mármol dórico firmaría al pie el informe colombiano y la ley de memoria democrática española, y seguiría aterrado por televisión, emitido en horario de máxima audiencia, las comparecencias sobre el asalto al Capitolio y la deslegitimación de los resultados electorales por parte del Partido Republicano, indistinguible de Trump.

"Hay futuro si hay verdad", han escogido en Colombia como lema para presentar su trabajo y conclusiones; que se podría traducir en que la democracia es uno de esos asuntos que hay que trabajarse todos los días, porque nunca está el proceso finalizado, hay que mantener cierta tensión continuada, como sucede en algunos ejercicios de respiración.
En caso contrario en cualquier momento se puede uno encontrar en la cocina a un tipo disfrazado de bisonte y con los pies encima de la mesa. Al conocido como "chamán de QAnon" le han condenado a tres años y cinco meses de cárcel; hay otros 600 imputados. Esos 41 meses de cárcel también son pedagogía democrática.


Artículo publicado también en el blog 'Al revés y al derecho' de infoLibre.



martes, 19 de julio de 2022

Embajador checo: "Europa es más que la UE"

Ucrania omnipresente y su reconstrucción, el suministro energético de la UE especialmente el próximo invierno y una mirada amplia sobre Europa y sus intereses centran el arranque de la presidencia semestral de la República Checa del Consejo de la Unión Europea, donde acaba de suceder a Francia y cederá el testigo a Suecia a comienzos de 2023 en esta responsabilidad.
Así lo transmitió este 15 de julio el embajador de la República Checa en España, Iván Jancarek, durante un desayuno informativo organizado por el Movimiento Europeo en la sede de las instituciones europeas en Madrid, recuperando esta fórmula de presentaciones y debate que se había visto restringida durante los últimos meses como consecuencia de la pandemia provocada por el covid.
"Hay que evitar que en el siglo XXI volvamos al siglo XIX", señaló el embajador, en relación con la invasión de Ucrania y la amenaza a Europa que supone "el ataque ruso a nuestros valores e intereses", lo que obliga a reforzar los instrumentos de Defensa y paliar sus consecuencias.
En este sentido, la reconstrucción de Ucrania, la Defensa -reconociendo el protagonismo de la OTAN en la defensa territorial- y la energía copan tres de los cinco ejes de la Presidencia Checa, junto con la economía -acuerdos de libre comercio- y la defensa de la democracia dentro y fuera de nuestras fronteras. 
En relación con la energía, Jancarek hace hincapié en la importancia de superar el próximo invierno, para lo que pide la solidaridad de todos los socios europeos.
El embajador de la República Checa trasladó un mensaje realista sobre su presidencia, tanto por la agenda prevista -"siempre sucede algo" que cambia las previsiones-, como por la fuerza de esta responsabilidad semestral, en la que más que imponer una agenda "somos mediadores entre países y entre instituciones, el objetivo es alcanzar un compromiso aceptable por todos", y se mostró partidario de alcanzar resultados concretos y útiles más que largas negociaciones o reformas institucionales que se prolongan en el tiempo.
En cualquier caso, Iván Jancarek trasladó una mirada de largo alcance geográfico en el desayuno organizado por el Movimiento Europeo. Por una parte, se mostró partidario de avanzar en la ampliación de la UE a los países tanto candidatos como Ucrania o Moldavia como a otros de los Balcanes interesados como Albania, Serbia o Bosnia.
El embajador de la República Checa hizo asimismo varias referencias a la "comunidad política europea" a la que se puedan incorporar países que comparten los valores de la Unión Europea pero que no pertenecen al club, iniciativa del presidente Macron durante su presidencia (Reino Unido, Suiza o países pequeños como Andorra fueron citados en este sentido por el embajador).
Jancarek mostró además la disposición checa para avanzar en acuerdos de libre comercio con Chile, México, desbloquear el ya negociado con Mercosur, e incluso su interés llegó al Indo-Pacífico (Australia, Indonesia) donde "China no es enemigo, pero sí rival sistémico".
Preguntado por los asistentes, definió el grupo de Visegrado (formado por Eslovaquia, Hungría, Polonia y República Checa) como una asociación de cooperación regional, pero menos cohesionada que en el pasado, cuando se oponía a muchas de las políticas de la UE.
El acto estuvo presentado y moderado por Francisco Aldecoa, presidente del Movimiento Europeo, que compartió cierto sentimiento de decepción por la concreción de las conclusiones de la Conferencia sobre el Futuro de Europa que se ha desarrollado entre mayo de 2021 y mayo de 2022, y su escasa incidencia sobre la opinión pública. 
En relación con la Conferencia, la directora de la Representación de la Comisión Europea en España, María Ángeles Benítez, señaló que el Consejo Europeo celebrado este junio al final de la presidencia francesa tenía el papel de tomar postura sobre esas conclusiones.
A partir de ahí, Benítez informó -en línea con la Comunicación aprobada el 17 de junio- que deberá ser la Comisión Europea el organismo que concrete las iniciativas que desarrollen lo marcado por la Conferencia sobre el Futuro de Europa, y emplazó a los interesados al Discurso sobre el Estado de la Unión de la presidenta Von der Leyen que se celebrará el próximo 14 de septiembre.
La directora de la Representación de la Comisión Europea en España añadió que además de reformas institucionales, es mucho lo que la Unión Europea puede hacer en cumplimiento de la Conferencia con los instrumentos de los que ya dispone.

Artículo publicado en la revista de julio de 2022 del Movimiento Europeo en España.

sábado, 14 de mayo de 2022

Ukraine, du gris au noir

Angela Merkel parle russe et Vladimir Poutine allemand. Les capacités linguistiques des uns et des autres apportent quelque chose sur la diversité européenne, le voisinage, les expériences personnelles ou la guerre froide ; elles ajoutent quelque chose de complexe à un panorama d'informations qui a été simplifié à l'extrême après l'invasion de l'Ukraine.

Selon un philosophe politique (Innerarity), la chose la plus difficile à réaliser face à un problème est une vision globale, les arguments ont tendance à être unilatéraux, les spécialistes abondent avec une grande connaissance d'un domaine très limité de la réalité et souvent avec des positions opposées.

Pour avoir une idée approximative du conflit en Ukraine, utilisons la formule qui consiste à essayer d'éclairer quatre ingrédients que nous recevons mélangés, quatre approches ou flashs qui apportent un peu de lumière : le conflit militaire, la communication, l'énergie et la mondialisation.

L'objectif est d'identifier les tendances qui ont été déclenchées par la crise - les conflits ne créent généralement pas de phénomènes à partir de rien, mais développent des questions déjà en germe (et toutes les tendances ne se développent pas).

Conflit militaire

Les guerres produisent des morts et des viols de femmes, toutes les guerres, les justes, les choisies, les injustes et les injustifiables, ce que certains semblent découvrir maintenant. C'est pourquoi tout effort pour les éviter est obligatoire, malgré le nombre croissant de ceux qui sont humiliés par des concessions réelles ou inventées à l'adversaire, la nostalgie des dirigeants pour la volonté et la fermeté propres à Poutine qui étaient si bien louées dans de nombreux milieux jusqu'au 24 février. En tout état de cause, la frivolité avec laquelle on traite sa propre participation à un conflit armé est surprenante.

La guerre, cette guerre, est un échec de la dissuasion et un scénario catastrophe.

L'idée semblait répandue que les conflits armés traditionnels étaient en déclin - du moins entre les grandes puissances et en Europe - et que les pays se faisaient concurrence dans le domaine de l'économie et dans la zone grise diffuse, l'espace intermédiaire dans les conflits politiques qui sépare la concurrence selon les modèles politiques conventionnels (blanc) de la confrontation armée directe et continue (noir).

La réalité est que, depuis Cuba et le Vietnam, nous n'avons jamais été aussi proches d'une confrontation entre grandes puissances que nous pensions avoir mise en veilleuse.

Dans le domaine militaire, nous pourrions souligner qu'au moins depuis le Guernica rasé en 1937 pendant la guerre civile, que le président ukrainien a rappelé dans son discours devant le Parlement espagnol - la légion nazie Condor avait été utilisée en profondeur dans la zone située à l'ouest de Madrid quelques mois auparavant - les guerres du siècle dernier ont été caractérisées par l'omniprésence des bombardements aériens de plus ou moins grande précision, principale cause des victimes de tout conflit armé, en grande majorité des civils, et cette circonstance ne se produit pas à ce jour en Ukraine.

Certains analystes décrivent ce conflit comme étant presque une guerre civile, étant donné les liens étroits de toutes sortes entre Russes et Ukrainiens - culturels, familiaux, historiques - ce à quoi il faut objecter que les guerres civiles sont généralement encore plus sanglantes que ce que nous voyons de l'Ukraine ; on pourrait le décrire comme un conflit entre cousins germains, afin de trouver une explication à la rareté des bombardements aériens massifs de populations civiles.

Un autre point non négligeable est que les guerres créent l'identité nationale ; le nationalisme ukrainien sortira renforcé de ce conflit. L'historiographie a étudié le fait que le nationalisme est une construction politique - rien d'immuable dans deux millénaires d'histoire -, l'identité nationale se construit et change, et rien de tel qu'une guerre avec un voisin pour la renforcer.

Il est également à noter que la réaction militaire des États-Unis, de l'Alliance atlantique et de l'Union européenne a été jusqu'à présent coordonnée et indiscernable.

L'UE est en passe d'augmenter de plus de 200 milliards d'euros les budgets de défense des 27, soit trois fois plus que la Russie ; comme nouveauté, le mantra de l'objectif d'allouer 2 % du PIB aux dépenses militaires passera bientôt de l'abstraction à ce qu'il est décidé de promouvoir, des programmes et des systèmes d'armes spécifiques, dont certains sont déjà testés sur le terrain en Ukraine.

Communication

Nous introduisons de nouvelles formes de communication, la "stratégie du mégaphone", comme on l'a appelée, la dissuasion par la surcharge d'informations, qui n'a pas non plus été efficace.

Depuis la fin de l'année 2021, Pierre Biden, Pierre Johnson et Pierre Stoltenberg ont averti à une vingtaine de reprises que le loup arrivait et, en réalité, ils avaient raison, mais ils se sont trompés à 19 reprises ; et nous pouvons nous demander si Pierre ou nous aurions pu faire plus qu'attendre dans le processus, pour cette raison d'éviter des morts et des violations.

Il s'agit ici de souligner que la communication a développé des tendances dans ce conflit, tirant peut-être des leçons étudiées, nous ne savons pas si elles ont été apprises, de la stratégie de désinformation  de la Russie dans un passé récent ou lointain. On peut affirmer sans trop se tromper que, tout au long de cette crise, la Russie est restée à la traîne du point de vue de la communication et a clairement perdu la bataille de l'opinion publique sur le territoire des États-Unis, de l'OTAN et de l'UE, mais pas sur le territoire russe ; en ce sens, convaincre son propre peuple, comme cela s'est produit de part et d'autre, n'est pas une mince affaire, même si cela laisse du travail en suspens dans le domaine de l'opposition et dans la zone neutre où l'on pourrait situer la moitié de la planète.

Nouvelle réelle : un blogueur ukrainien a récemment été arrêté à Tarragone et remis à l'Audiencia Nacional sur la base d'un mandat international émis par le gouvernement ukrainien pour ses positions pro-russes. La restriction des libertés de la presse et d'opinion s'est accentuée en Russie même, avec une longue tradition de persécution des journalistes et des entreprises de presse et une nouvelle législation qui menace d'emprisonnement quiconque ne publie pas la version officielle ; une nouvelle restriction de la liberté de la presse en Europe et en Espagne, avec la décision d'interdire des médias tels que Russia Today ou Sputnik sans autorisation préalable d'un juge. Rappelons ici les interviews du démon Saddam Hussein à la télévision espagnole pendant l'une des trois guerres du Golfe.

Une dernière note sur la communication peut être l'apparition de journalistes/tertulliens/analystes dans le rôle d'activistes, la plupart du temps avec un rejet sans critique de Poutine, ce qui n'est pas surprenant en raison du positionnement, mais parce qu'il ne semble pas que la fonction d'un journaliste ou d'un analyste soit de soutenir sans critique quoi que ce soit.

Nous suivrons l'invasion de l'Ukraine, avec des dizaines de journalistes déplacés, sans images de combats, sans rapports de pertes, sans lignes de front, sans objectifs clairs, sans informations fiables, sans contexte et sans opinions du côté de l'agresseur.

Énergie

L'accent est mis sur la dépendance énergétique d'une grande partie de l'Europe centrale à l'égard des approvisionnements russes, ce qui est à nouveau simplifié par des expressions telles que "l'Allemagne finance la guerre de Poutine".

Le même argument aurait pu être utilisé pendant l'existence de l'URSS, lorsque le gaz ne cessait de couler, "l'Allemagne finance le communisme soviétique", ce qui n'a jamais été dit car il s'agit d'une réduction trompeuse. Ce serait la même chose de dire que Francisco Franco a financé la révolution socialiste algérienne en achetant du gaz (le premier gazier est arrivé en 1974) et la Jamahiriya arabe libyenne populaire et socialiste de Mouammar Kadhafi (accord en 1969) ; que celui qui achète du pétrole saoudien finance ses peines de mort, que celui qui importe quelque chose des États-Unis finance les exécutions capitales sur la chaise électrique ou l'invasion du Capitole.

Aujourd'hui, nous parlons beaucoup de souveraineté énergétique sans reconnaître la progression des énergies renouvelables en Espagne au cours des deux dernières décennies, une impulsion politique clairement identifiable qui a été critiquée ou directement torpillée avec des taxes sur le soleil.

Un tiers de l'électricité produite en Espagne en 2021 provenait de parcs éoliens et solaires, qui, avec l'énergie hydroélectrique, représentaient 46 % de l'électricité produite l'année dernière. Il s'agit de l'autonomie stratégique, de la souveraineté énergétique, et il y a ceux qui l'ont promue ces dernières années et ceux qui ne l'ont pas fait.

Ni l'Allemagne ne finance la guerre de Poutine, ni l'Europe, et la solution ne viendra pas de l'importation de charbon sud-africain ou d'uranium nigérian. En réalité, l'invasion de l'Ukraine a accéléré la nécessité de développer les énergies vertes, une tendance déjà présente dans les priorités politiques de l'UE avant cette crise, au même titre que la transformation numérique.

L'Espagne fait face à cette crise européenne dans des circonstances bien plus favorables que les autres membres du club européen, avec un approvisionnement énergétique diversifié, une dépendance nulle vis-à-vis des sources russes, une capacité de distribution de gaz et une production renouvelable croissante.

Mondialisation

L'ordre international est devenu désordonné, bien qu'il montrait déjà des signes de fatigue matérielle. Le système politique et de sécurité international, conçu dans le cadre de la guerre froide après la Seconde Guerre mondiale, qui boitait depuis la chute du mur de Berlin, n'était plus en mesure de faire face, en l'absence de la Chine, à un pays déjà émergent.

L'invasion de l'Ukraine a modifié l'ordre économique, énergétique et militaire mondial, la production et la distribution des biens, ainsi que le système financier international.

La crise en Ukraine a provoqué le blocage, peut-être définitif, du Conseil de sécurité de l'ONU, ce qui est prévisible car cela se produit toujours lorsque le conflit touche l'un de ses membres permanents disposant du droit de veto, ce qui a conduit au recours à l'Assemblée générale avec des résolutions non contraignantes qui, à cette occasion, sont d'une pertinence maximale, contrairement à d'autres cas et géographies.

Et nous avons découvert que la mondialisation est un système moins mondialisé que nous le pensions, du moins avec un leadership non mondialisé. L'expulsion de la Russie, et non de Poutine, des organisations internationales, du système bancaire, de l'Eurovision, de l'Organisation mondiale du tourisme, des forums culturels ou des compétitions sportives, révèle que le monde globalisé a un contrôle non globalisé. 

La conséquence n'est pas moins de mondialisation, mais une mondialisation différente et, espérons-le, mieux régulée. Le degré d'ouverture de l'économie espagnole - le poids du commerce extérieur par rapport au PIB - continuera à représenter environ 60% du mouvement économique du pays.

Fermeture

L'erreur stratégique de Poutine avec l'invasion de l'Ukraine semble claire dans ses conséquences : isolement international (côté européen et nord-américain) ; résurrection de l'OTAN (en mort cérébrale avant hier, selon Macron), la Finlande et la Suède frappent à sa porte, ce qui amènera l'Alliance à la frontière nord ; l'UE s'est réveillée stratégiquement ; les sanctions, mortes.

Avec l'Ukraine, Poutine a fait passer la confrontation du gris au noir, de la confrontation non ouverte à l'échange d'obus.

L'erreur stratégique peut être identifiée comme étant celle d'une autocratie, une catégorie de régime politique dans laquelle une seule personne gouverne sans aucune contrainte et avec le pouvoir de promulguer et de modifier les lois à volonté ; de tels régimes ne sont pas capables de bien traiter l'information, un principe applicable au nord et au sud de cette péninsule ibérique.

S'inspirant du système de normalisation des couleurs de Pantone, le stanag chromatique, Poutine a placé les relations internationales sur le noir, identifié par six zéros ; il est donc difficile d'imaginer des gains stratégiques pour la Russie ou pour lui-même.

La zone grise entre le noir et le blanc, où se situe l'analyse, ne semble pas présenter un grand intérêt aujourd'hui, et fera cruellement défaut dans l'après-guerre.

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Texte original en espagnol. Traduction gracieuseté du magazine Atalayar, un pont journalistique d'Espagne entre rivages et cultures, où il a également été publié.

jueves, 12 de mayo de 2022

Ukraine, from grey to black

Angela Merkel speaks Russian and Vladimir Putin German. The linguistic abilities of both contribute something about European diversity, neighbourhood, personal experiences or the Cold War; they add something of complexity to an information panorama that has been simplified to the limit after the invasion of Ukraine.

A political philosopher (Innerarity) reflects that the most difficult thing to achieve in the face of a problem is an overall vision, the arguments tend to be one-sided, specialists abound with great knowledge of a very limited area of reality and often with opposing positions.

In order to get a rough idea of the conflict in Ukraine, let us use the formula of trying to illuminate four ingredients that we receive mixed together, four approaches or flashes that shed some light: military conflict, communication, energy and globalisation.

The aim is to identify trends that have been triggered by the crisis - conflicts do not usually create phenomena out of nothing, but grow issues already in germ (and not all trends develop).

Military conflict

Wars produce deaths and rapes of women, all wars, the just, the chosen, the unjust and the unjustifiable, which some seem to be discovering now. Hence any effort to avoid them is obligatory, despite the growing number of those humiliated by real or invented concessions to the opponent, the nostalgia in leaders for Putin's own will and firmness that was so highly praised in many quarters until 24 February. In any case, the frivolity with which one's own involvement in an armed conflict is treated is surprising.

War, this war, is a failure of deterrence and a worst-case scenario.

The idea seemed to be widespread that traditional armed conflicts were on the decline - at least between great powers, and in Europe - and that countries were competing in the field of economics and in the diffuse grey zone, the intermediate space in political conflict that separates competition in accordance with conventional patterns of politics (white) from direct and continuous armed confrontation (black).

The reality is that not since Cuba and Vietnam have we been closer to a confrontation between great powers that we thought had been put on hold.

In the military field, we could point out that at least since the Guernica razed to the ground in 1937 during the Civil War, which the Ukrainian president recalled in his speech to the Spanish Parliament - that Nazi Condor Legion was used to the full in the area west of Madrid months earlier - wars in the last century have been characterised by the omnipresence of aerial bombardments of greater or lesser precision, the main cause of victims in any armed conflict, the vast majority of whom are civilians, and this circumstance is not occurring to date in Ukraine.

Some analysts describe this conflict almost as a civil war, given the close ties of all kinds between Russians and Ukrainians - cultural, familial, historical - to which it should be objected that civil wars are usually even bloodier than what we are witnessing in Ukraine; we could describe it as a conflict between first cousins, in order to find an explanation for the scarcity of massive aerial bombardments on civilians.

Another not insignificant point is that wars create national identity; Ukrainian nationalism will emerge from this conflict strengthened. Historiography has studied the fact that nationalism is a political construct - nothing immutable from two millennia of history -, national identity is constructed and changing, and nothing like a war with a neighbour to reinforce it.

It is also notable that the military reaction of the United States, the Atlantic Alliance and the European Union has so far been coordinated and indistinguishable.

The EU is on track to increase the more than 200 billion euros in the defence budgets of the 27, three times as much as Russia; as a novelty, the mantra of the goal of allocating 2% of GDP to military spending will soon be transformed from abstraction into what it is decided to promote, specific programmes and weapons systems, some of which are already being tested on the ground in Ukraine.

Communication

We are introducing new forms of communication, "megaphone strategy", as it has been called, deterrence by information overload, which has not been effective either.

Peter Biden, Peter Johnson and Peter Stoltenberg warned since the end of 2021 on some twenty occasions that the wolf was coming and in reality they were right, but they were wrong on 19; and we can ask ourselves whether Peter or we could have done more than wait in the process, for that reason of avoiding deaths and violations.

The attempt here is to point out that communication has developed trends in this conflict, perhaps drawing on lessons studied - rather than learned - from Russia's disinformation strategy in the recent or distant past. It can be said with little room for error that throughout this crisis Russia has lagged behind from the communication point of view, and has clearly lost the battle of public opinion in US-NATO-EU territory, but not in Russian territory; in this sense, convincing its own people, as has happened on each side, is no easy achievement, although it leaves work pending in the area of the opposition and in the neutral zone where we could situate half the planet.

Real news: a Ukrainian blogger has recently been arrested in Tarragona (Spain) and placed at the disposal of the Audiencia Nacional on an international warrant issued by the Ukrainian government for his pro-Russian positions. This is another important development in the field of communication as a result of the invasion of Ukraine: the restriction of press and opinion freedoms has been accentuated in Russia itself, with a long tradition of persecuting journalists, journalistic companies and new legislation that threatens anyone who does not publish the official version with imprisonment; a new restriction of press freedom in Europe and Spain, with the decision to ban media outlets such as Russia Today or Sputnik without prior authorisation from a judge. Let us recall here interviews of even the demon Saddam Hussein on Spanish television during one of the three Gulf Wars.

A final note on communication may be the appearance of journalists/tertullians/analysts in the role of activists, mostly with an uncritical rejection of Putin, which is not surprising because of the positioning, but because it does not seem the function of a journalist or an analyst to uncritically support anything.

We will follow the invasion of Ukraine, with dozens of displaced journalists, without images of fighting, without casualty reports, without front lines, without clear objectives, without reliable information, without context and without opinions of the aggressor side.

Energy

Much focus is directed at the energy dependence of much of Central Europe on Russian supplies, and it is again simplified with expressions such as "Germany finances Putin's war".

The same argument could have been used during the existence of the USSR, when the gas never stopped flowing, "Germany finances Soviet communism", which was never said because it is a misleading reduction. It would be the same to say that Francisco Franco financed the Algerian socialist revolution by buying gas (the first gas tanker arrived in 1974) and Muammar Gaddafi's Socialist People's Libyan Arab Jamahiriya (agreement in 1969); that whoever buys Saudi oil finances its death penalties, whoever imports something from the USA finances capital executions from the electric chair or the invasion of the Capitol.

Today our mouths are full of energy sovereignty without recognising the advance of renewables in Spain over the last two decades, a clearly identifiable political impulse that has been criticised or directly torpedoed with taxes on the sun.

A third of the electricity produced in Spain in 2021 came from wind and solar farms, which together with hydroelectric power accounted for 46% of the electricity generated last year. This is strategic autonomy, energy sovereignty, and there have been those who have promoted it in recent years and those who have not.

Neither Germany is financing Putin's war, nor Europe, nor is the solution going to come from importing South African coal or Nigerian uranium. The reality is that the invasion of Ukraine has accelerated the need to develop green energy, a trend already present in the EU's political priorities before this crisis, along with digital transformation.

Spain is facing this European crisis in much more favourable circumstances than other members of the European club, with a diversified energy supply, zero dependence on Russian sources, gas distribution capacity and growing renewable generation.

Globalisation

The international order has become disordered, although it was already showing signs of material fatigue, the international political and security system, designed in the Cold War after the Second World War, which had been faltering since the fall of the Berlin Wall, was no longer able to cope, with the absence of China as a country that had already emerged.

The invasion of Ukraine has altered the world economic, energy and military order, the production and distribution of goods, and the international financial system.

The crisis in Ukraine has caused the UN Security Council to be blocked, perhaps definitively, which is predictable because it always happens whenever the conflict affects one of its permanent members with the right of veto, which has led to recourse to the General Assembly with non-binding resolutions that on this occasion are of maximum relevance, unlike in other cases and geographies.

And we have discovered that globalisation is a less globalised system than we thought, at least with a non-globalised leadership. The expulsion of Russia, not Putin, from international organisations, the banking system, Eurovision song contest, the World Tourism Organisation, cultural forums or sporting competitions, reveals that the globalised world has a non-globalised control. 

The consequence is not less globalisation, but different and hopefully better regulated globalisation. The degree of openness of the Spanish economy - the weight of foreign trade over GDP - will continue to be around 60% of the country's economic movement.

Closing

Putin's strategic mistake with the invasion of Ukraine seems clear from its consequences: international isolation (on the European and North American side); the resurrection of NATO (brain-dead before yesterday, according to Macron), Finland and Sweden knocking on its door, which will bring the Alliance to the northern border; the EU has woken up strategically; sanctions, dead.

With Ukraine, Putin has turned the confrontation from grey to black, from non-open confrontation to the exchange of shells.

The strategic mistake can be identified as that of an autocracy, a category of political regime in which a single person rules without any constraints and with the power to enact and amend laws at will; such regimes are not capable of processing information well, a principle applicable to the north and south of this iberian peninsula.

Using Pantone's colour standardisation system, the chromatic stanag, Putin has set international relations on black, which is identified by six zeros; hence it is hard to imagine strategic gains for Russia or for himself. The grey range between black and white, which is where the analysis lies, does not seem to be of much interest today, and will be sorely lacking in the post-war period.


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Original text in Spanish. Translation is courtesy of Atalayar magazine, a journalistic bridge between shores and cultures where this article was also published.

sábado, 7 de mayo de 2022

Ucrania, del gris al negro

Angela Merkel habla ruso y Vladímir Putin, alemán. Las capacidades lingüísticas de ambos algo aportan sobre diversidad europea, vecindad, experiencias personales, Guerra Fría, algo añaden de complejidad ante un panorama informativo simplificado hasta el límite tras la invasión de Ucrania.

Reflexiona algún filósofo político (Innerarity) que lo más difícil de alcanzar ante un problema es la visión de conjunto, los argumentos suelen ser de parte, abundan los especialistas con gran conocimiento sobre un área muy limitada de la realidad y a menudo con posiciones enfrentadas.

Utilicemos para hacernos una idea aproximada del conflicto en Ucrania la fórmula de tratar de iluminar cuatro ingredientes que recibimos mezclados, cuatro enfoques o fogonazos que arrojen algo de luz: conflicto militar, comunicación, energía y globalización.

El objetivo es identificar tendencias que se hayan disparado por la crisis, los conflictos no suelen crear fenómenos de la nada, sino que hacen crecer asuntos ya en germen (y no todas las tendencias se desarrollan).

CONFLICTO MILITAR

Las guerras producen muertos y violaciones de mujeres, todas las guerras, las justas, las elegidas, las injustas y las injustificables, lo que algunos parecen estar descubriendo ahora. De ahí que todo esfuerzo para evitarlas resulte obligado, a pesar del creciente número de humillados por las cesiones reales o inventadas al contrincante, la nostalgia en dirigentes propios de la voluntad y firmeza que tanto se alababa de Putin en muchos ámbitos, hasta el 24 de febrero. Sorprende en cualquier caso la frivolidad con la que se trata la implicación propia en un conflicto armado.

La guerra, esta guerra, es un fracaso de la disuasión y el peor escenario posible.

Parecía extendida la idea de que los conflictos bélicos tradicionales iban a la baja -al menos entre grandes potencias, y en Europa- y los países competían en el terreno de la economía y en la difusa zona gris, espacio intermedio en el conflicto político que separa la competición acorde con las pautas convencionales de hacer política (blanco), del enfrentamiento armado directo y continuado (negro).

La realidad es que desde Cuba y Vietnam no se ha estado más cerca de un enfrentamiento entre grandes potencias que pensábamos aparcado.

En el terreno militar podríamos apuntar que al menos a partir de la Guernica arrasada en 1937 durante la Guerra Civil que recordaba el presidente ucraniano en su alocución al Parlamento español -aquella Legión Condor nazi se empleó a fondo en la zona oeste de Madrid meses antes-, las guerras del último siglo se caracterizan por la omnipresencia de bombardeos aéreos de mayor o menor precisión, principal causa de las víctimas de todo conflicto armado, en su inmensa mayoría civiles, y esta circunstancia no se está produciendo hasta la fecha en Ucrania.

Algunos analistas califican este conflicto casi como una guerra civil, dados los estrechos lazos de todo tipo entre rusos y ucranianos, culturales, familiares, históricos, a lo que habría que objetar que las guerras civiles suelen ser aún más cruentas que lo que nos llega de Ucrania; podríamos calificarlo de un conflicto entre primos hermanos, por buscar una explicación a la escasez de bombardeos aéreos masivos sobre población civil.

Otro apunte no menor es que las guerras crean identidad nacional, el nacionalismo ucraniano saldrá reforzado de este conflicto. La historiografía tiene bastante estudiado que los nacionalismos son una construcción política -nada inmutable de dos milenos de trayectoria-, la identidad nacional es construida y cambiante, y nada como una guerra con el vecino para reforzarla.

Resulta también destacable que la reacción militar de Estados Unidos, la Alianza Atlántica y la Unión Europea ha sido coordinada e indistinguible hasta el momento.

La Unión Europea se encamina a incrementar los más de 200.000 millones de euros que suman los presupuestos de Defensa de los 27, el triple que Rusia; como novedad, el mantra del objetivo de destinar el 2% del PIB a gasto militar pasará de la abstracción a concretarse en breve en qué se decide impulsar, programas y sistemas de armas específicos, algunos ya se estarán probando sobre el terreno ucraniano.

COMUNICACIÓN

Estrenamos nuevas formas de comunicación, “estrategia del megáfono”, ha sido denominada, disuasión por exceso informativo, que tampoco ha sido efectiva.

Pedro Biden, Pedro Johnson y Pedro Stoltenberg avisaron desde finales de 2021 en una veintena de ocasiones de que venía el lobo y en realidad acabaron acertando, pero se equivocaron en 19; y podemos preguntarnos si Pedro o nosotros podíamos haber hecho algo más que esperar en el proceso, por aquella razón de evitar muertos y violaciones.

Se intenta aquí apuntar que la comunicación ha desarrollado tendencias en este conflicto, quizá sacando conclusiones de lecciones estudiadas -más que aprendidas- de la estrategia rusa de desinformación en el pasado reciente o remoto. Se puede afirmar con poco margen de error que en toda esta crisis Rusia ha ido a remolque desde el punto de vista comunicativo, y ha perdido claramente la batalla de la opinión pública en territorio EEUU-OTAN-UE, no así en territorio ruso; en este sentido, convencer a los propios, como ha sucedido en cada bando, es un logro no fácil, aunque deja trabajo pendiente en el área del contrario y en zona neutra donde podríamos situar a medio planeta.

Noticia real: un bloguero ucraniano ha sido recientemente detenido en Tarragona y puesto a disposición de la Audiencia Nacional por una orden internacional emitida por el Gobierno de Ucrania por sus posiciones prorrusas. Ésta es otra importante novedad en el ámbito de la comunicación como consecuencia de la invasión de Ucrania: la restricción de las libertades de prensa y opinión se ha acentuado en la propia Rusia, con larga tradición de perseguir periodistas, empresas periodísticas y nueva legislación que amenaza con cárcel a quien no publique la versión oficial; restricción novedosa de la libertad de prensa en Europa y España, con la decisión de prohibir medios de comunicación como Russia Today o Sputnik sin autorización previa de juez alguno. Recordemos aquí entrevistas hasta del demonio Saddam Huseín en televisiones españolas en alguna de las tres guerras del Golfo.

Un último apunte sobre comunicación puede ser la aparición de periodistas/tertulianos/analistas en  el papel de activistas, mayoritariamente con un rechazo acrítico contra Putin, que no sorprende por el posicionamiento, sino porque no parece la función de un periodista o un analista apoyar acríticamente nada.

Seguiremos la invasión de Ucrania, con decenas de periodistas desplazados, sin imágenes de combates, sin partes de bajas, sin líneas de frente, sin objetivos claros, sin información fiable, sin contexto y sin opiniones del bando agresor.

ENERGÍA

Muchos focos se dirigen a la dependencia energética de gran parte de centroeuropa del suministro ruso, y se vuelve a simplificar con expresiones del tipo "Alemania financia la guerra de Putin".

El mismo argumento podría haber sido utilizado durante la existencia de la URSS, cuando nunca dejó de fluir el gas, "Alemania financia el comunismo soviético", cosa que jamás se dijo porque resulta una reducción engañosa; del mismo estilo sería afirmar que Francisco Franco financió la revolución socialista argelina por la compra de gas (el primer metanero llegó en 1974) y la Yamahiría Árabe Libia Popular Socialista de Muammar el Gaddafí (acuerdo en 1969); que quien compre petróleo saudí financia sus penas de muerte, quien importe algo de EEUU las ejecuciones capitales desde la silla eléctrica o la invasión del Capitolio.

Se nos llena hoy la boca de soberanía energética sin reconocer el avance de las renovables en España de las últimas dos décadas, impulso político claramente identificable y criticado o directamente torpedeado con impuestos al sol.

Un tercio de la energía eléctrica producida en España en 2021 procedió de parques eólicos o solares, que sumado a la hidráulica alcanza el 46% de la electricidad generada el último año. Esto es autonomía estratégica, soberanía energética y ha tenido quienes lo han impulsado en los últimos años y quienes no.

Ni Alemania financia la guerra de Putin, ni Europa, ni la solución va a llegar por importar carbón sudafricano o uranio nigerino. La realidad es que la invasión de Ucrania ha acelerado la necesidad de desarrollar energías verdes, tendencia ya presente en las prioridades políticas de la UE antes de esta crisis, junto con la transformación digital.

España afronta esta crisis europea en unas circunstancias mucho más favorables que otros socios del club europeo, con un suministro energético diversificado, nula dependencia de origen ruso, capacidad de distribución de gas y creciente generación de origen renovable.

GLOBALIZACIÓN

El orden internacional se ha desordenado, aunque ya dada síntomas previos de fatiga de materiales, el sistema internacional, político y de seguridad, diseñado en la Guerra Fría tras la 2GM, renqueante desde la caída del muro, ya no daba más de sí, con la ausencia de China como país ya emergido.

La invasión de Ucrania ha alterado el orden mundial económico, energético, militar, la producción y distribución de mercancías, el sistema financiero internacional.

La crisis de Ucrania ha provocado el bloqueo quizá ya definitivo del Consejo de Seguridad de la ONU, algo previsible porque ocurre siempre que el conflicto afecte a uno de sus miembros permanentes con derecho de veto, lo que ha llevado a recurrir a la Asamblea General con resoluciones no vinculantes que en esta ocasión tienen relevancia máxima, no así en otros casos y geografías.

Y hemos descubierto que la globalización es un sistema menos globalizado de lo que creíamos, al menos con una dirección no globalizada. La expulsión de Rusia, que no de Putin, de organismos internacionales, del sistema bancario, de Eurovisión, de la Organización Mundial del Turismo, de foros culturales o competiciones deportivas, revela que el mundo globalizado tiene un control no globalizado.

La consecuencia no es menos globalización, sino distinta y esperemos mejor regulada. El grado de apertura de la economía española -peso del comercio exterior sobre el PIB- seguirá rondando el 60% del movimiento económico del país.

CIERRE

Parece claro el error estratégico de Putin con la invasión de Ucrania por sus consecuencias: aislamiento internacional (en su parte europea y norteamericana); la resurrección de la OTAN (en muerte cerebral antes de ayer, según Macron), Finlandia y Suecia llaman a su puerta, lo que llevará la Alianza hasta la frontera norte; la UE ha despertado desde el punto de vista estratégico; sanciones, muertos.

Putin con Ucrania ha pasado la confrontación del gris al negro, del enfrentamiento no abierto al intercambio de obuses.

Se puede identificar el error estratégico como propio de una autocracia, categoría de régimen político en el que una sola persona gobierna sin someterse a ningún tipo de limitación y con la facultad de promulgar y modificar leyes a su voluntad; estos regímenes no son capaces de procesar bien la información, principio aplicable a norte y sur de esta península.

Recurriendo al sistema de estandarización de colores de Pantone, el stanag cromático, Putin ha situado las relaciones internacionales en el negro, que se identifica con seis ceros; de ahí cuesta imaginar ganancias estratégicas para Rusia o para sí mismo.

La gama de grises entre el blanco y el negro, que es donde reside el análisis, no parece hoy interesar en exceso, y va a hacer mucha falta en la posguerra.


Artículo publicado también en infoLibre, Blog 'Al revés y al derecho'.



jueves, 10 de marzo de 2022

'No a la guerra' casi 20 años después de Irak

Extractos de artículo de Fernando Varela publicado en infoLibre.


La batalla que libran los habitantes de Ucrania contra los invasores rusos ha abierto un intenso debate entre los partidarios de suministrar armas a los agredidos para defenderse de las tropas enviadas por Vladímir Putin y quienes se oponen a hacerlo porque, aseguran, sólo conseguirá alimentar una escalada militar que amenaza con derivar en una nueva guerra mundial. 

Los primeros, que afirman estar en contra de la guerra, pero invocan el derecho a la legítima defensa, son acusados por los segundos de haberse puesto al servicio de la OTAN. Los segundos, que rechazan el uso de armas para resolver los conflictos, son retratados por los primeros como buenistas o ingenuos, cuando no de quintacolumnistas de Putin (...).

infoLibre ha pedido opinión a cuatro expertos en la materia para tratar de añadir argumentos a un debate que, en muchos casos, ha derivado en una descalificación global de las posiciones contrarias. ¿Qué ha cambiado de Irak a Ucrania para que la izquierda se haya dividido en la respuesta a la guerra? (...).

Carlos Penedo, analista de Defensa y Seguridad, periodista y vicepresidente de IDAPS, defiende que en las últimas dos décadas “ha cambiado mucho todo, el escenario internacional, la naturaleza de los conflictos” y hasta “el armamento”. Y “probablemente también la sociedad española, de izquierdas y derechas, consciente más hoy de la importancia de la seguridad”. “Ha avanzado también el reconocimiento profesional a las Fuerzas Armadas” después de verlos “actuando en situaciones críticas recientes, como Filomena y el covid, además de las misiones internacionales de estabilización”.

En su opinión, lo que permanece en el tiempo entre Irak y Ucrania es “la posición mayoritaria antiviolencia de la sociedad española. Quizá el término ‘antimilitarista’ suene antiguo, pero antimilitarismo no significa estar en contra de lo militar, sino contra el predominio de lo militar en la política y sobre el Gobierno, de larga tradición en España hasta muy recientemente. Hoy no se declaran militaristas ni los propios militares”, sostiene.

Y “ha cambiado claramente”, añade, “la posición del Gobierno español ante un conflicto armado: en 2003 estaba en la coalición de apoyo a la invasión de Irak en una guerra inventada; hoy está en contra de otra invasión, la de Ucrania. Entonces el Gobierno español apoyaba al agresor y hoy a la víctima”.

También ha mudado la sociedad española, y especialmente la izquierda, afirma Penedo. “Se declara abiertamente europeísta en cuanto a seguridad. Una reciente encuesta de la Fundación Alternativas dejaba claro que confiamos en primer lugar en la Unión Europea para protegernos de las amenazas a nuestra seguridad, por encima de la OTAN e incluso de nuestras propias capacidades nacionales en solitario”.

Es es algo a lo que está contribuyendo de manera decisiva el conflicto en Ucrania: esta semana la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, decía en el Parlamento Europeo que la UE ha avanzado más en materia de seguridad y defensa común “en seis días que en las últimas dos décadas”, recuerda.

¿Tienen sentido, entonces, los discursos que apelan exclusivamente a la diplomacia y rechazan el envío de armas? (...).

Penedo, por su parte, apunta que “el instrumento militar jamás resuelve ningún conflicto. Como mucho permite ganar tiempo, pensando en una fuerza de interposición como la que tiene España en el sur de Líbano desde 2006”. Eso significa que “la resolución siempre será diplomática y política. Toda guerra es el fracaso de la negociación y la política, el triunfo de la irracionalidad y del lenguaje de la violencia”. Eso significa que “la salida del conflicto en Ucrania solo puede ser negociada”, pero eso es algo que en su opinión tardará aún en llegar.

¿Qué temen los que se oponen a enviar armas? El vicepresidente de IDAPS sospecha que tiene miedo de pasar de “país ayudante a parte beligerante”. A su juicio, “se puede discutir y defender o no la apelación a la diplomacia, apoyar o rechazar el envío de armas”. Pero hay que tener cuidado: “En las situaciones de conflicto como las que vivimos se reduce el espacio del contraste de opiniones, enseguida se forman frentes y se acusa al discrepante de traidor, se generaliza el brochazo y la división entre buenos y malos, sin espacio para el matiz o la argumentación”. Exactamente lo que está pasando en la izquierda. Conviene recordar que, en cualquier caso, el contraste de opiniones y el debate “es una fortaleza de nuestro país y nuestro sistema democrático, no una debilidad: en Rusia este debate público es imposible”.

¿Hay alternativa? (...).

Penedo afirma que tanto el ‘no a la guerra’ de hoy como el de 2003 representan “un rechazo frontal a la fuerza militar para la resolución de conflictos internacionales”. En ese sentido “siempre es bueno recordar que la guerra está prohibida por Naciones Unidas desde 1948, salvo en caso de legítima defensa, individual o colectiva, ante una agresión armada”. Por eso el derecho de Ucrania a defenderse está amparado por la Carta de Naciones Unidas, recuerda en línea con el resto de voces expertas consultadas por infoLibre. 

Pero “también debiera ser compatible oponerse a la invasión de Ucrania y cuestionar cómo apoyamos” a ese país, argumenta. Discutir “si la OTAN es hoy el instrumento de seguridad de su nacimiento”, si “es el mejor para la seguridad de nuestro país o si es necesario un nuevo sistema de seguridad internacional que hoy no existe”.

El papel de la ONU

En relación con España, señala Penedo, “de la invasión de Irak se extrajeron lecciones valiosas, como la necesidad, ante una intervención armada, de contar con el mayor grado de legalidad y legitimidad”. De ahí nació, “con ciertas limitaciones”, la Ley Orgánica de la Defensa Nacional de 2005. Pero “hay que reconocer que ese espíritu de implicar a la sociedad española en las intervenciones militares de España en el exterior ha caído con el tiempo”.

Las limitaciones, explica, vienen, por ejemplo, de que las operaciones en el exterior de las Fuerzas Armadas españolas no requieren la autorización del Parlamento si se producen en el marco de la OTAN, como es este caso. En su opinión habría que reformar el papel del Congreso en este tipo de crisis y decisiones. “Nunca son bastantes los esfuerzos para reforzar la legalidad, legitimidad y el debate público sobre la participación de nuestro país en un conflicto armado” (...).

lunes, 14 de febrero de 2022

Preguntas sobre Defensa

Artículo publicado también en Blog IDAPS.

La seguridad, la defensa, los asuntos militares revisten tanta importancia que muy a menudo las decisiones y actuaciones pierden el contacto con el ciudadano defendido -a veces incluso con el país protegido-, se desconoce qué opina y cuáles son sus inquietudes, como mucho se critica a ciudadanos y sociedad por su desconocimiento de los asuntos geoestratégicos, se echa en falta una sociedad con el sentimiento patriótico de la República Popular Socialista de Albania de Enver Hoxha (1946-1992), la querencia hacia el himno nacional de los franceses con la Marsellesa (ligada al antifascismo y al cine, todo sea dicho); no logra comprender mucho especialista cómo es posible que los españoles no planten mástil y bandera en el jardín como hacen nuestros aliados norteamericanos, o en la maceta del balcón de su piso; no se entiende que el ciudadano no respalde acríticamente, sin debate público ni información, el multimillonario presupuesto destinado a seguridad interior y exterior.

Afortunadamente traemos aquí una excepción. La Fundación Alternativas ha presentado este mes de enero el estudio ‘¿Qué amenazas enfrenta la seguridad de España y quién la protege? Cultura de la defensa en España’, en el marco de una colaboración estable con el Ministerio de Defensa y realizada por la empresa 40db que dirige la socióloga Belén Barreiro, quien fue presidenta del Centro de Investigaciones Sociológicas allá al comienzo de siglo, por su segundo lustro. Esta encuesta se realizó entre diciembre de 2021 y enero de 2022, entrevistas asistidas por ordenador a 800 ciudadanos.

La encuesta es novedosa por existir y por su contenido.

Uno de los asuntos que los encuestadores destacan de la investigación es que seis de cada diez españoles se consideran poco o nada informados sobre asuntos de defensa y de seguridad nacional. Este grupo poblacional representa el 61,4% de la ciudadanía, mientras que el 36,7% opina estar bastante (31,2%) o muy (5,5%) informado en este apartado. Las mismas cifras se pueden interpretar en sentido contrario, que más de un tercio de los españoles se considera informado y por tanto interesado sobre asuntos de defensa (la información a uno le llega, y también se busca si le interesa), porcentaje similar al de población que en otros estudios aparece como interesada e informada sobre asuntos internacionales y política exterior, lo que supone una parte de la ciudadanía bastante considerable.

En cuanto al contenido, cabe interpretar -entre otros muchos- tres aspectos de la percepción ciudadana y la cultura de defensa en España: europeísmo, transversalidad de las amenazas y diversidad de enfoques.

Europeísmo

En lo que se refiere a las instituciones, una cuarta parte de los ciudadanos (24,9%) opina que la UE es el organismo con más capacidad de protección frente a las amenazas, con un 39% ente los jóvenes de 18 a 24 años y un 34,7% entre los de 25 a 34 años; mientras que la OTAN obtiene un 17,8% de las respuestas y los recursos exclusivamente nacionales alcanzan un 12,6%.

Existe un amplio apoyo a la creación de una brigada común europea (First Entry Force): dos tercios están a favor. En la misma línea, una mayoría amplia (68,1%) se muestra a favor de la idea de una mayor autonomía estratégica de la UE con respecto a EEUU. Asimismo, un 74,4% está de acuerdo con que España abogue por una Europa de la defensa.

Transversalidad

Los riesgos y amenazas saltan las fronteras de los organismos clásicos destinados a estos menesteres e incluso en ámbitos tradicionales ya no pueden actuar en solitario.

Entre las principales amenazas para la seguridad de España, la propagación de enfermedades infecciosas ocupa el primer lugar, con un 44,4%, seguida del terrorismo internacional (42%); el cambio climático y los desastres naturales (40,8); los ciberataques a sistemas (32,8%); los flujos migratorios (31%); y la desinformación y la polarización política a nivel nacional. El poder y la influencia de Rusia y Estados Unidos no son percibidos por los españoles como una amenaza, ya que menos del 6% así lo considera.

En lo que respecta a los actores internacionales, más de la mitad de los encuestados (53,5%) cree que el ISIS y los grupos yihadistas del Sahel representan un riesgo alto para España. Sobre una hipotética amenaza de China, el 20,2% ve un riesgo alto; el 33,9% medio; el 33,3% bajo. Acerca de los países del norte de África, el 40,6% de los encuestados cree que el riesgo de sufrir un ataque procedente de esa zona es medio; el 25,5% bajo y el 21,4% alto. Si la ofensiva llegara desde Rusia, el 37,4% ve un riesgo medio, mientras que un 19,7% opina que es alto y un 29,1% bajo. Por su parte, un supuesto ataque de Estados Unidos a España se valora en la encuesta con 55,3% de riesgo bajo, 22,8% medio, y tan sólo el 9,5% ve un riesgo alto.

Diversidad

Destaca en la encuesta la diferente opinión del ciudadano que se sitúa a izquierda o derecha, con lo que se percibe claramente que como cualquier otra política pública, existe variedad de visiones y opiniones sobre seguridad y defensa, diversidad en el enfoque por supuesto ideológica, también generacional e incluso entre mujeres y hombres. 

Sobre amenazas, los desastres naturales preocupan a una amplia mayoría de votantes de UP (el triple que a los simpatizantes de la derecha extrema). Por su parte, los votantes de VOX se muestran muy sensibilizados hacia la hipotética amenaza que proceda de los flujos migratorios o de países del norte de África y la zona al sur del Sáhara.

Que se reclame como política de Estado un área de la actuación del Gobierno, sea la Exterior, Defensa u otra, puede tener dos explicaciones: que estemos haciendo frente a una emergencia nacional y se requiera unidad de acción (conflicto armado con un vecino; o imaginemos una situación disparatada como una pandemia que llegara hasta a la reclusión de los españoles en sus casas), en cuyo caso podría estar justificada; o la segunda opción, que se exija unanimidad para aislar al discrepante. 

La realidad es diversa incluso sobre asuntos de defensa y seguridad, y existen diversos enfoques y matices, más allá de la defensa del atlantismo o la reclamación de mayor presupuesto sin mayor explicación de estrategia y medios necesarios.

CIS aparcado

En relación con su existencia, esta encuesta de Alternativas-40db se trata del mejor acercamiento (conocido) entre opinión pública y demoscopia y seguridad desde que el Centro de Investigaciones Sociológicas preguntaba a los españoles sobre Defensa y Fuerzas Armadas, costumbre abandonada hacia 2017 (cuando el CIS no era criticado). 

El CIS ha venido realizando una encuesta cada dos años, en coordinación con el Ministerio de Defensa, desde 1997. Aquellas encuestas permitían hacer comparaciones y evolución de la opinión pública en un plazo prolongado.

El CIS / Ministerio de Defensa incluía en aquellas encuestas preguntas sobre la cantidad de orgullo de ser español, la emoción del encuestado al contemplar la bandera o escuchar el himno, con resultados bastante elevados, referencias simbólicas de la conciencia nacional (una determinada conciencia nacional), que con mucha frecuencia se mezclan interesadamente con la seguridad. No sabemos si no gustaron las respuestas de los españoles, si el cuestionario había quedado algo desfasado u otro motivo, el caso es que aquellos estudios (clicando aquí, artículos propios glosando estas encuestas) revelaban que lo que más valora la sociedad española de sus Fuerzas Armadas es la profesionalidad de sus integrantes y actuaciones, más allá de valores difusos de gran éxito interno como la disciplina o el espíritu de sacrificio.

El estudio de Alternativas revela hoy ciertas inercias del presente (pandemias), del pasado (Estado Islámico, hoy objetivamente a la baja) y probablemente la opinión ciudadana sobre Rusia sería en este momento diferente y aparecería con mayor preocupación, por el clima de opinión creado durante las últimas semanas por todas las partes (excepto la amenazada Ucrania, que ha hecho varios llamamientos a evitar la sobreactuación).

Seguridad objetiva y subjetiva

Cabe destacar también que en asuntos de seguridad influyen factores objetivos (asesinatos por habitante, plantillas de la Guardia Civil y Policía, ahora recuperando los niveles de 2008) y subjetivos (cómo nos sentimos de seguros), y en las decisiones a veces se busca incidir en una variable más que en otra.

Por mencionar un ejemplo, el ayuntamiento de Majadahonda (70.000 habitantes, periferia residencial de Madrid, Gobierno de coalición PP-VOX) acaba de anunciar la instalación de 118 cámaras por las calles del municipio, con una inversión de cuatro millones de euros, despliegue que muy probablemente se dirija a la sensación subjetiva de seguridad de los vecinos y al negocio de los proveedores, más que a reducir los índices de criminalidad. Se persigue controlar incluso la entrada y salida de ciudadanos del municipio para detectar posibles delincuentes, de donde se induce lectura generalizada de matrículas e incluso reconocimiento facial.

El ciudadano interesado en seguridad, defensa, Fuerzas Armadas o política exterior, debería estar alerta sobre esta distinción entre seguridad objetiva y subjetiva; reclamar de sus responsables públicos (también privados) debate y explicación sobre decisiones y recursos (hace pocas semanas se aprobó en Consejo de Ministros cerca de dos mil millones de euros en un programa de drones que no mereció una simple rueda de prensa); y exigir que sea consultado cada cierto tiempo. Porque la seguridad es un instrumento público al servicio del ciudadano, no una fe que deba ser catequizada entre una feligresía descreída.

Sugerencias