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lunes, 13 de abril de 2015

La parte civil del repliegue desde Afganistán

DEFENSA FIRMA UN ACUERDO CON LA MULTINACIONAL UTI
La mayor operación logística de las Fuerzas Armadas en 40 años ha tenido un componente poco conocido e imprescindible. Más de 800 contenedores, miles de toneladas de material militar, un centenar de vuelos fueron gestionados y transportados por un operador logístico civil

Carlos Penedo. Artículo publicado originalmente en Estrella Digital.
Embarque de un helicóptero de ataque Tigre en un avión de carga
Antonov. | Ministerio de Defensa
Las papeletas con las que los soldados andaluces en el exterior han votado en las recientes elecciones autonómicas, la batería de misiles Patriot desplegada por España en Turquía, los fondos históricos de la exposición sobre la fragata Mercedes tienen algo en común: han sido transportados por la multinacional UTi.
Las grandes empresas externalizan la gestión de la logística y también lo hace el Ministerio de Defensa, probablemente la mayor organización pública del país por plantilla, número de instalaciones, personal destacado en el extranjero, necesidad de transporte de materiales.
Precisamente el Ministerio de Defensa acaba de firmar a finales de febrero, tras un largo y complejo proceso de contratación, un nuevo Acuerdo Marco para el servicio de operador logístico para las Fuerzas Armadas con la multinacional UTi, 4.600 millones de dólares de facturación y 20.000 trabajadores en todo el mundo, 500 en España, un centenar dedicados exclusivamente a Defensa.
El convenio, de duración de dos años prorrogables, por un valor estimado de 137 millones de euros, consta de dos lotes. El primero da cobertura a la contratación centralizada de los servicios logísticos necesarios para el despliegue, sostenimiento y repliegue de las Fuerzas Armadas que participan en operaciones fuera de España. El segundo comprende todos aquellos servicios de carácter logístico necesarios para las Fuerzas Armadas cuando no pueden efectuarlos con sus medios propios, incluidas aquellas tareas de apoyo y asesoramiento en los procesos de transporte, gestión aduanera y de comercio exterior, tanto a nivel nacional como internacional.
Más de 200 blindados, una docena de helicópteros, 800 contenedores fueron transportados por tierra, mar y aire
El acuerdo UTi-Defensa, que persiguen ahorro económico y una agilización de los procedimientos administrativos, se enmarca en el proceso en marcha de concentración de la contratación en el Ministerio de Defensa, también en la concentración de los militares en tareas militares y en la colaboración público-privada de la que se habla más de lo que se practica.
La multinacional UTi trabaja con el Ministerio de Defensa desde hace 36 años... y con muchos otros. Aunque el trabajo con las Fuerzas Armadas -incluida desde este año la Unidad Militar de Emergencias- concentra alrededor de un 20% de su actividad en España, UTi gestiona también el transporte y la logística de empresas emblemáticas como Alcatel-Lucens, ONO, Ford, Toyota, Grupo Vips, RBA, Samsonite, Gocco, Indra o el fabricante de neumáticos Continental.
Con todo, durante muchos años UTi podrá exhibir su participación en la gestión y transporte de "una operación de dimensiones sin precedentes", en palabras de su director de Desarrollo de Negocio de Defensa y Aeroespacio en España, Carlos Medina, en referencia al repliegue militar de España desde Afganistán. Para encontrar una operación similar habría que remontarse a la salida de España del Sáhara Occidental en 1975 o incluso antes.
El Estado Mayor de la Defensa fue el responsable con la empresa UTi de diseñar el plan de repliegue del contingente español en Afganistán, desarrollado principalmente en 2013 aunque con actividad en 2012 y 2014, "el mayor reto logístico al que se han enfrentado las Fuerzas Armadas españolas en la historia contemporánea", afirma Medina.
El reto era desmantelar el mayor contingente militar español en el exterior en las últimas tres décadas, presencia iniciada en enero de 2002, que llegó a tener más de 1.500 militares y dos bases principales, la que construyó España en Qala-i-Nau, capital de la provincia bajo responsabilidad española durante una década, y Herat, sede del aeropuerto principal en toda la zona oeste del país.
Entre ambas ciudades, 150 kilómetros que recorrieron por tierra 13 convoyes interminables en longitud y tiempo de trayecto, entre 12 y 16 horas. Desde la base de apoyo avanzado de Herat y su aeropuerto, con todo el material embalado y clasificado, entró en servicio UTi a través de cuatro rutas de evacuación.
El material transportado incluyó 131 blindados ligeros Lince, 67 RG-31, una docena de helicópteros y 800 contenedores cada uno con una capacidad de carga de 24 toneladas.
El material más sensible voló directamente los 6.000 kilómetros de distancia entre Herat y la base aérea de Torrejón en Madrid. En 24 vuelos de gigantes del transporte aéreo alquilados a compañías especializadas se transportaron los helicópteros, armamento y municiones, electrónica y aquello de mayor importancia o valor económico.
Los vehículos de mayor volumen, que no pueden ser transportados en contenedores, siguieron otra ruta aérea, la más utilizada, que comunicó el oeste de Afganistán con los Emiratos Árabes, y desde allí por barco durante varias semanas hasta el puerto de Valencia.
Más complicadas aún fueron las otras dos rutas, una en avión desde Herat a Bakú (Azerbaiyán) más luego un tramo terrestre de 1.000 kilómetros hasta Georgia, y en barco por el mar Negro durante más de un mes hasta Castellón.
La otra, probablemente la más peligrosa, recorrió 1.500 kilómetros por tierra atravesando gran parte de Afganistán hasta el puerto paquistaní de Karachi, y una nueva singladura atravesando el Canal de Suez hasta el puerto de Valencia.
Los medios aéreos utilizados fueron los gigantes del transporte Ilyushin 76 y Antonov 124, capaces de tragarse desde helicópteros de ataque (imagen), de transporte Chinook o hasta tres contenedores de 20 pies.
UTi acaba de firmar un nuevo acuerdo como operador logístico de las Fuerzas Armadas
El coste de toda la operación para el presupuesto público nunca ha sido explicado en detalle por el Ministerio de Defensa, aunque referencias indirectas del ministro Pedro Morenés permiten calcular una factura de 400 millones de euros, divididos en varias anualidades, sumando costes propios de las Fuerzas Armadas y externalizados. Por ejemplo, el personal militar no se traslada siguiendo este sistema de operador logístico.
Dos de las últimas actuaciones de UTi con el Ministerio de Defensa sorprenden por sus peculiaridades.
Este mes de marzo, 660 militares censados en Andalucía pudieron ejercer su derecho al voto con las papeletas transportadas por UTi a Afganistán, Estonia, Líbano, Mali, Irak, Turquía y Yibuti, así como a cinco buques de la Armada. Las próximas citas electorales, municipales y autonómicas en mayo, catalanas en septiembre, generales en noviembre, requerirán un dispositivo similar de reparto y recogida de papeletas.
Otro ejemplo del último mes en el que ha operado también UTi para el Ministerio de Defensa ha sido en el transporte desde Alemania a la base aérea de Incirlik (Turquía) de elementos de las nuevas baterías de misiles Patriot adquiridas recientemente por el Ejército de Tierra para su despliegue, en el marco de la contribución de España a la OTAN, en las cercanías de la frontera con Siria. Una vez más fue un gigante Antonov el que trasladó una estación radar y una unidad de suministro de energía táctica.
"En la logística de combate no entramos, es misión propia de las Fuerzas Armadas, que no deben perder su know-how", aclara Medina aludiendo al reparto de tareas. En un momento de restricciones presupuestarias y de unos ejércitos cada vez más profesionalizados y tecnificados, los militares se centran en su función primera. Para el resto, apoyo externo.

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martes, 10 de marzo de 2015

El Ejército de Tierra se refuerza con helicópteros de ataque

RENOVACIÓN DE LA FLOTA
Tigre HAD, combate aire-aire y aire-suelo, capacidad de lanzar misiles a ocho kilómetros. Tierra incorpora la última versión del helicóptero de ataque de Airbus, con la experiencia de haberlos operado en Afganistán

Carlos Penedo. Artículo publicado originalmente en Estrella Digital.
Imágenes del helicóptero Tigre HAD en la base de las
FAMET en Colmenar Viejo (Madrid). | PND
"El sistema de armas más potente del Ejército", en palabras del general de brigada Javier Sancho, mando de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (FAMET).
A un año de cumplir su medio siglo de existencia, la Unidad más joven del Ejército de Tierra da un salto tecnológico y ofensivo con la incorporación del helicóptero de combate más avanzado, que supone además un impulso a la capacidad de actuación de los grupos de operaciones especiales, una de las prioridades -junto con ciberdefensa e inteligencia- que ha marcado el actual Jefe de Estado Mayor de la Defensa.
Las FAMET contarán a medio plazo con 24 helicópteros de ataque Tigre, de los que ya dispone de nueve aparatos, seis de la versión primera HAP y tres de la nueva versión conocida como HAD (Helicóptero de Ataque y Destrucción), que cumple los requisitos planteados por el ejército español, a comienzos de siglo más partidario del helicóptero norteamericano Apache y hoy satisfecho con este nuevo sistema que ha acabado superando al de EEUU.
Los Tigre se fabrican parcialmente y montan en la factoría de Airbus en Albacete y tienen su base operativa en Almagro (Ciudad Real).
El programa de los 24 helicópteros Tigre tiene un coste de 1.500 millones de euros
El helicóptero de combate Tigre es uno de los principales programas de armamento puestos en marcha por el Ministerio de Defensa en los últimos años, se trata de una capacidad costosa -1.500 millones de euros-, de uso improbable en las operaciones internacionales en las que España participa habitualmente porque, como los cazas de combate, su principal valor es la disuasión, junto a su empleo como último recurso, aunque en este caso los Tigre fueron desplegados en 2013 en Afganistán.
Los helicópteros son un instrumento especialmente adecuado para las actuales intervenciones militares y una carencia detectada por la UE y la OTAN en la mayor parte de los países miembros.
El programa Tigre es una iniciativa de cooperación multinacional en la que participan Francia, Alemania y España. El nuevo modelo que se está incorporando al parque del Ejército de Tierra destaca porque añade a sus sistemas de armas aire-aire, con misiles Mistral, un cañón de 30 mm en el morro (dicen que especialmente versátil para entornos urbanos) y la capacidad aire-tierra con misiles Spike, de 8.000 metros de alcance, guiado electro-óptico y posibilidad de control hasta su impacto, lo que puede corregir un error de disparo hasta el último momento.
En este sentido, el general Sancho enmarca esta ventaja en el "concepto cero-cero" que rige la actuación de las operaciones militares en los últimos años: ninguna baja propia y ningún daño colateral entre población civil.
El HAD ofrece importantes mejoras, principalmente en armamento, motor y visor, en comparación con la versión anterior; entre otras diferencias, cabe destacar el incremento de las capacidades del motor un 14%, una protección balística adicional para las cabinas de piloto y tirador, la instalación de una segunda radio, la sustitución del sistema analógico de grabación de datos por uno digital, un visor mejorado (el piloto recibe datos de navegación y tiro en el propio casco) y la posibilidad de montar lanzadores de cohetes de 70 mm.
Las FAMET tienen 105 helicópteros entre los batallones de transporte (con aparatos Chinook y Cougar), ataque (estos Tigre), emergencias (al servicio de la UME en Bétera, especialmente activos las últimas semanas por las crecidas del Ebro) y viven actualmente en pleno proceso de transformación.
Existen tres programas en curso para modernizar el parque de helicópteros del Ejército. Además de los 24 Tigre, ya se han recibido 12 helicópteros de enseñanza EC-135 (con un coste de 60 millones de euros) y avanza lentamente el programa de helicópteros de transporte NH-90 (programa de 1.700 millones de euros), también fabricado por Airbus y participación de la factoría de Albacete. Sobre este último, la crisis y la reprogramación del actual Gobierno en 2013 ha dejado los 45 aparatos previstos inicialmente en 22.
En relación con su despliegue exterior, helicópteros de Tierra han estado presentes en la mayor parte de las operaciones militares en las que España ha participado, desde la misión en el kurdistán iraquí en la primera guerra del Golfo de 1991.
En la operación en Afganistán, donde España comenzó en 2002, se buscó y encontró la oportunidad de desplegar los helicópteros de ataque Tigre en abril -hasta noviembre- de 2013, en una de las fases más delicadas de la operación de repliegue entre la base española de Qala-i-Nau y la de Herat, en la que cientos de militares y miles de toneladas de material tuvieron que recorrer los 150 kilómetros de distancia en convoyes terrestres que requerían 18 horas por trayecto.
En ese momento las FAMET tuvieron la impagable oportunidad de realizar su primera operación real con tres helicópteros Tigre, junto con tres Chinook y tres Cougar, protegiendo la ruta con una efectividad que se tradujo en ninguna baja personal fruto -cuentan- de la disuasión que ofrecen estos aparatos, cuya sola presencia llevaba a la insurgencia afgana a tirar las armas y renunciar a cualquier tipo de acoso. El valor de la experiencia reside en que Afganistán es el escenario más complicado en el que puede operar un helicóptero, por altura, calor, visión reducida y polvo.
En Afganistán tuvieron en 2013 la experiencia de una operación real protegiendo el repliegue español
La Defensa es un conglomerado que integra componentes como la política exterior, intereses industriales (y empleo), la ingeniería de sistemas y la operatividad de los medios, mezcla que no suele ser comprendida por cada una de las partes, como los militares profesionales, empresarios o diputados, todos celosos de su ámbito de actuación parcial. Para complicar el asunto, el ciudadano sólo suele ver guerra, muertos y gasto superfluo en armamento.
El programa Tigre aglutina todos los componentes mencionados. La presentación del aparato a los medios de comunicación esta semana en la sede de las FAMET en Colmenar Viejo (Madrid) se inscribe en la subsección de capacidades tecnológicas de un sistema de armas.
Ante una hipotética crisis como la tomada por Telecinco en su serie Los nuestros como telón de fondo, el secuestro de españoles en un tercer país extenso, con poca población, presupuesto y PIB, y a poder ser islámico, el intento de rescate muy probablemente se haría con los últimos helicópteros de transporte y ataque de los que disponen las Fuerzas Armadas. Ahora bien, la tensión sexual no resuelta entre Blanca Suárez y Hugo Silva sería aún más complicada, por el ruido que hacen estos aparatos militares voladores y porque lo que tengan que hacer lo realizan en menos tiempo que otros medios terrestres sobre ruedas, que son los que aparecen en la ficción.

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Los afganos de La Mancha (Estrella Digital, 7-12-2013).

martes, 23 de diciembre de 2014

Rajoy envía otros mil militares al exterior

  • El despliegue ha costado este año 600 millones de euros
  • Rajoy envía a un millar de militares a nuevas operaciones en el exterior en 2015
  • España vuelve a Irak con presencia militar, escenario que se suma a las nuevas misiones exteriores de las Fuerzas Armadas en Turquía, los países bálticos y nuevas tareas en Afganistán

Carlos Penedo. Artículo Publicado originalmente en Estrella Digital.
"En la base de Herat con nuestros militares que demuestran
cada día que España es un país de vanguardia", tuiteó la
vicepresidenta, con esta foto, desde Afganistán.
La participación de España en operaciones militares en el exterior que acaba de descubrir la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, con su viaje relámpago a Afganistán -selfies y elogios a la pulcritud militar incluidos-, se verá incrementada a comienzos de 2015 con el despliegue de un millar de militares en nuevas misiones de las Fuerzas Armadas. En estos momentos, según informó este miércoles el ministro de Defensa en el Congreso, España tiene 1.500 militares en el exterior.
Por una parte, España vuelve con presencia militar a Irak una década después de la retirada ordenada por el presidente Rodríguez Zapatero tras la participación del Gobierno Aznar en la coalición de apoyo a la invasión del país. Las nuevas decisiones incluyen también el despliegue de una batería de misiles Patriot en Turquía y el desplazamiento de cazas de combate a los países bálticos para vigilar su espacio aéreo.
Desde comienzos de 2012, con el Gobierno de Rajoy se pueden identificar tres fases en relación con la participación de España en operaciones militares en el exterior. En una primera fase la voluntad del Ministerio de Defensa era reducir los contingentes e incluso abandonar algunos escenarios como Líbano, decisiones que la realidad se encargó de corregir. En una segunda etapa el Gobierno aprobó nuevas operaciones en el centro de África, principalmente en Malí y República Centroafricana, en donde se coopera muy estrechamente con Francia en una zona calificada de prioritaria por Morenés. Por último, en esta última fase de la legislatura, el Ministerio de Defensa toma nuevas decisiones en una dispersión geográfica que responde a compromisos con la OTAN y con Estados Unidos (lucha contra el grupo Estado Islámico).
El coste de la participación militar española en operaciones internacionales no sale de los presupuestos del Ministerio de Defensa sino del de Hacienda, que tiene una partida ampliable para sufragar estas operaciones. Salir al exterior se ha convertido en casi la única opción para mantener la operatividad completa de las unidades militares, ya que los recortes presupuestarios han reducido al mínimo su actividad. Desde el comienzo de la crisis, las maniobras del Ejército de Tierra, los días de mar de la Armada y de vuelo del Ejército del Aire se han reducido a la tercera parte.

Nuevos escenarios

Irak. Alrededor de 300 militares formarán el contingente español el próximo mes de enero de la misión contra el Estado Islámico, denominada 'Inherent Resolve', dedicados principalmente a formación y asesoramiento del Ejército iraquí de cara a poder contener el avance del Estado Islámico. Las tropas se instalarán en Bagdad y alrededores, una ubicación distinta a la barajada en el sur de Irak, menos conflictivo que la capital y el norte del país, o incluso su localización en algún país cercano que también se planteó.
Afganistán. El Consejo de Ministros aprobó en su última reunión, decisión que este jueves debe autorizar el Congreso,  la participación de las Fuerzas Armadas, con un máximo de 485 efectivos, en el marco de la operación "Resolute Support" de la OTAN. España pone a disposición de la misión, en Herat, capacidades de adiestramiento, una instalación sanitaria tipo Role 2, una unidad de seguridad y la participación en la gestión del aeropuerto. Asimismo, desplegará personal en los cuarteles generales de la operación en Kabul y regional en Herat.
Durante la Cumbre de la OTAN de Gales, celebrada el pasado septiembre, se aprobó una nueva misión de entrenamiento, asesoramiento y asistencia de alto nivel a las Fuerzas de Seguridad Afganas que, con el nombre de "Resolute Support", comenzará el próximo 1 de enero de 2015.
Turquía. España se ha ofrecido a la OTAN a desplegar una batería de misiles Patriot en las cercanías de la frontera turca con Siria, decisión justificada en la lucha contra el terrorismo yihadista que no dispone de esa capacidad militar. En este diciembre el Gobierno aprobó la compra de segunda mano a Alemania de los sistemas de control y comunicaciones imprescindibles para que ese sistema sea operativo. Los misiles, junto con los 130 militares necesarios para operarlos, se trasladarán a comienzos de 2015.
Policía aérea. España desplegará en las próximas semanas en Lituania cuatro cazas Eurofighter y más de un centenar de militares que se ocuparán de la vigilancia del espacio aéreo de ese país y los vecinos bálticos. La crisis de Ucrania-Rusia ha convertido este escenario en más conflictivo que en el pasado. Se trata de una operación de la OTAN en la que van rotando algunos de sus miembros, que correspondía a España en 2016 y el Gobierno ha decidido adelantar como gesto de buena voluntad con la Alianza.
Botas sobre el terreno. En la lucha contra el grupo autodenominado Estado Islámico, que ocupa parcialmente territorio de Siria e Irak, se ha convertido en un tópico la conveniencia o no de desplegar tropas. El secretario general de Política de Defensa, Alejandro Alvargonzález, declaraba la semana pasada que a su juicio está claro que hay que "poner botas" sobre el terreno que complementen los ataques aéreos, pero "hay que decidir quién las pone", y si son occidentales, los terroristas utilizarían el discurso de que "vienen los cristianos, los cruzados". Con lo anterior se intenta argumentar que ni España ni otros países occidentales vuelven con tropas de combate a Irak, circunstancia sólo parcialmente cierta. En los despliegues en Irak, Afganistán y también en el centro de África se incluyen unidades de protección de la fuerza y de operaciones especiales que no se dedican al adiestramiento de las fuerzas armadas locales.

Baja el coste de las operaciones en el exterior en 2014

El Gobierno ha dedicado 616 millones de euros a las misiones de las Fuerzas Armadas en el exterior a lo largo de este año, algo más de un 22 por ciento menos que el año anterior, concretamente en Afganistán, Bosnia, Líbano, Malí, Senegal, República Centroafricana, Gabón, Somalia, Uganda, Yibuti y el océano Índico.
La operación más costosa continúa siendo, 13 años después de su puesta en marcha, la de Afganistán, con 237 millones de euros, si bien su presupuesto en 2014 ha experimentado un fuerte descenso de alrededor del 45 por ciento con respecto al año anterior.
Esto se debe a que en la mayor parte de 2013 había desplegados en este país un mayor número de militares y además también ese año se produjo la retirada del contingente español en la provincia de Badghis, lo que supuso una operación logística muy compleja y costosa.

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jueves, 19 de diciembre de 2013

España reduce en 2013 a la mitad los militares en operaciones en el exterior

El gasto crece hasta 791 millones de euros por el repliegue de Afganistán
Artículo publicado originalmente en Estrella Digital.
Imagen de la Comisión de Defensa, con su presidente, Agustín
Conde (derecha) y el ministro de Defensa (centro).
Foto: pantallazo de ordenador.
El Gobierno ha reducido a la mitad durante 2013 los militares desplegados en operaciones de las Fuerzas Armadas en el exterior, principalmente por la disminución de efectivos en la misión de la OTAN en Afganistán y en la operación de Naciones Unidas en Líbano, aunque el gasto se ha incrementado. La explicación es el costosísimo repliegue de Afganistán.
El ministro de Defensa, Pedro Morenés, tuvo ayer una doble comparecencia en el Congreso de los diputados: por la mañana informó en el pleno a los parlamentarios sobre la decisión del Gobierno de enviar un avión de transporte a la República Centroafricana según acuerdo del consejo de ministros del pasado viernes, que requerirá el despliegue de sesenta militares. La votación se celebrará hoy jueves y contará previsiblemente con el apoyo de toda la Cámara excepto del grupo de la Izquierda Plural.
La segunda comparecencia, más sustancial, se celebró por la tarde para informar sobre las misiones en el exterior durante 2013. El aspecto más destacable es que durante este año la participación militar española en distintas operaciones en el exterior (principalmente Afganistán, Líbano, Somalia y Malí) va a tener un coste de 791 millones de euros, 30 millones más que en 2012, pero lo chocante es que este gasto se produce con la mitad de los militares desplegados.
La reducción de militares en el exterior se ha producido sobre todo en Afganistán, pasando de 1.400 efectivos a finales de 2012 a los actuales 375. En Líbano el contingente español se ha reducido desde 660 militares a 540 hoy. Y en la operación en Somalia se ha producido también una reducción desde cerca de 300 militares a la mitad.
Con la consiguiente disminución de los militares desplegados desde 2.400 a 1.200 el coste de las operaciones debiera haberse reducido, pero no ha sido así. El ministro Morenés ha cifrado en 791 millones de euros la factura de las misiones durante 2013, frente a 766 millones en 2012. La explicación se encuentra en el repliegue parcial de Afganistán: el Ministerio de Defensa ha realizado durante 2013 “la más compleja operación logística de nuestras Fuerzas Armadas en toda su historia”, según palabras de Morenés, la mayor y la más cara. El gasto de esa operación logística ha provocado que el coste total de nuestra presencia en Afganistán alcance este año los 435 millones de euros, cifra muy similar a la de 2012 pero con el contingente reducido a la cuarta parte.
España ha repatriado atravesando medio mundo en una compleja operación por cuatro rutas distintas de transporte más de mil militares y miles de toneladas en equipos valorados en más de 300 millones de euros, poniendo fin a su trabajo en la provincia de Badghis. La presencia española hoy se concentra en la ciudad de Herat, donde gestiona el aeropuerto y un hospital militar y quisiera seguir haciéndolo a partir de 2014. Morenés informó ayer que la continuidad de la presencia internacional en Afganistán se ha visto complicada por la falta de acuerdo entre EE.UU. y el Gobierno afgano, que impide aclarar el próximo escenario y concretar la próxima operación de adiestramiento y apoyo que ya ha sido bautizada, “Apoyo decidido”.
En 2014 España podría tener presencia militar en Somalia, Rep.
Centroafricana, Malí más los planes de la UE en el Golfo de Guinea
(Imagen: ongvivre.org).
Junto con la retirada parcial de Afganistán, la otra novedad de 2013 ha sido la nueva presencia militar española en Malí, con dos componentes: un avión de transporte que apoya las operaciones militares de Francia y de Naciones Unidas desde Senegal; y la participación con 110 militares en una operación de adiestramiento de la Unión Europea en territorio maliense. El ministro de Defensa trasladó ayer su preocupación sobre la seguridad en Malí y compartió la información de un recrudecimiento de la violencia y de una nueva ofensiva francesa a finales de noviembre.
En relación con la operación de Naciones Unidas en Líbano, España ha ido disminuyendo el contingente desde los 1.000 militares entre 2006 y 2011 hasta 660 cascos azules en 2012 y 540 hoy. El conflicto en Siria ha impedido culminar los planes iniciales del Gobierno del repliegue total de la misión y hoy se contempla su estabilización con los números actuales. “Estamos más preocupados que hace un año”, ha reconocido el ministro, y como ejemplo de lo explosivo de la situación ha recordado que Israel ha atacado en dos ocasiones en los últimos meses a Hezbolá en suelo sirio.
La participación militar española en operaciones en el exterior tiene una financiación abierta a través de un crédito ampliable del Ministerio de Hacienda a lo largo del año y por tanto no aparece en el presupuesto inicial del Ministerio de Defensa. Por ejemplo, para 2013 Defensa presupuestó 14 millones de euros y ha acabado gastando 791 millones; para 2014 los presupuestos que se aprobarán en breve contemplan un gasto de 6,8 millones de euros, por lo que algunos grupos parlamentarios minoritarios (sobre todo UPyD y CiU) pidieron ayer acabar con esta ficción presupuestaria.
En los primeros minutos de la Comisión de Defensa del Congreso los portavoces del Grupo Socialista, Manuel Chaves; de UPyD, Irene Lozano; también del PNV e Izquierda Plural y CiU, expresaron su malestar por la no comparecencia del ministro Morenés para informar previamente sobre la posición del Gobierno en el Consejo Europeo que se celebra hoy jueves 19 y el viernes 20, que por primera vez en varios años tratará la política europea de defensa y seguridad.
Junto a este tema, el portavoz del PNV en esta Comisión recordó que su grupo solicitó en marzo la comparecencia del ministro de Defensa para que informara sobre las supuestas torturas realizadas por militares españoles en Irak, según apareció publicado en el diario El País, sin haber recibido respuesta desde entonces.

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martes, 29 de octubre de 2013

Afganistán: el repliegue retrógrado del Ejército español

Los insurgentes afganos lograron detonar solo una bomba contra los 13 convoyes de más de cuatro kilómetros que necesitaron las fuerzas españolas para retirarse de Badghis
Artículo publicado originalmente en Estrella Digital.
C. Penedo / J. Vidal
No estaban solos. Aviones espía, helicópteros de combate españoles, italianos y norteamericanos, apoyo aéreo de la OTAN, elementos de operaciones especiales infiltrados y escondidos en el terreno acompañaron el viaje de Qala i Nau a Herat. Las Fuerzas Armadas españolas se han enfrentado en Afganistán a numerosos problemas, pero uno de los más complejos ha sido el de irse de allí.
Para replegarse desde la remota provincia de Badghis a Herat se necesitaron 13 convoyes y cinco meses. Cada columna ocupaba unos cuatro kilómetros de las infernales carreteras afganas y necesitaba dos días en movimiento para recorrer los 140 kilómetros que separan las dos capitales afganas. Sólo una bomba consiguió explotar al paso de las unidades españolas, activada por un mando a distancia. No hubo daños personales y solo afectó a una plataforma civil afgana.
Ahora que la fase más peligrosa ha pasado, desde el Mando operativo de las Fuerzas Armadas se ofrece algún detalle más sobre el proceso –no finalizado- de trasladar 202 contenedores de material, 141 blindados de gran tonelaje y cerca de 1.000 militares españoles sin novedad significativa del oeste del país a la base multinacional de Herat, desde donde vuelven a España por muy diversas vías.
De hecho, ahora mismo miles de toneladas del material utilizado por los militares españoles está en tránsito por lugares realmente distantes del mundo. Una parte del mismo ha volado a Bakú (Azerbaiyán) en los inmensos Ilushin y Antonov de carga, desde donde viaja por carretera en convoyes civiles rumbo a Georgia y desde aquella república navegar luego a España. Otra parte del material español, el de menos valor, viaja en contenedores por Pakistán, rumbo al puerto de Karachi. Los blindados –material sensible- se trasladan hasta los Emiratos Árabes, para embarcar en cargueros y volver por el Estrecho de Adén y el Canal de Suez a nuestro país.
Una operación logística descomunal que el Mando de Operaciones del Estado Mayor de la Defensa evalúa en 22 millones de euros, contando sólo el coste directo para el EMAD. Según el almirante López Calderón, jefe del Mando de Operaciones, se ha enviado de regreso a España elementos de valor “que al menos superaran doce veces el coste de su traslado hasta territorio nacional”, lo que traducido indica una cifra superior a los 300 millones de euros.
En este inmenso traslado de bienes y enseres ha sido decisivo el componente civil contratado por el Ministerio de Defensa. Una parte del transporte de contenedores por Pakistán ha sido atacado por la insurgencia, aunque los daños han sido menores. En ocasiones se ha tenido que paralizar el transporte por los precios abusivos de paso de aduanas que se imponía al material de la OTAN que volvía de Afganistán.
Imagen de la ciudad de Herat (Afganistán).
Si este material ha sufrido ataques, en los cinco meses que se han necesitado para desalojar la base Ruy González de Clavijo, en Qala i Nau, los atentados han sido casi inexistentes. “Los aliados se han volcado”, explica el coronel Murga, al mando de esta operación y actualmente de regreso a su puesto en Canarias. UAV norteamericanos, incluso elementos de operaciones especiales han hecho de ángeles de la guarda del contingente español que salía de Badghis, un ejercicio que el militar califica de “basculación”.
En Qala i Nau, para sus más de 1.000 militares, España contaba con una base de más de 100 edificios y 700.000 metros cuadrados, aneja al aeropuerto de la capital de Badghis. La complejidad logística llega a tal extremo que hubo que clasificar y empaquetar unos 20.000 tipos diferentes de piezas de repuesto de todo tipo de sistemas de armas y elementos. La base se ha traspasado, en perfecto estado de uso, a manos del Ejército afgano, que durante años ha sido entrenado por nuestras tropas, “no los sistemas de armas, que todos han vuelto”, explica el almirante López Calderón.
Todo esto ha viajado en interminables convoyes de dos días. Las tropas se recuperaban y preparaban entonces el regreso en Herat y volvían a viajar durante dos días a Qala i Nau. Cada columna de repliegue llevaba unos quinientos militares, de los que la mayor parte formaban la fuerza de protección de una larguísima columna que podía contar con 80 vehículos.
“Unos días antes los aviones no tripulados exploraban la ruta, en busca de cambios de actitudes o movimientos sospechosos de civiles afganos”, explica el coronel José Luis Murga. A la vez se infiltraban elementos de operaciones especiales en lugares  estratégicos, como el terrible paso montañoso de Sabzack, a 2.600 metros de altitud. Blindados, góndolas, plataformas para contenedores y todo tipo de elementos rodantes ocupaban una superficie de cuatro kilómetros en el agotador viaje a poco más de 20 kilómetros por hora, condicionados por el lamentable estado de las carreteras afganas.
Pero no todo ha regresado a España. Unos 550 militares permanecen a día de hoy en Herat, con su material correspondiente y a la espera de decisiones relevantes sobre su futuro. Entre otras cosas trabajan desmontado, para su repatriación, los 12 helicópteros que han llegado a estar desplegados en Afganistán, entre aparatos de transporte, evacuación médica y los ‘Tigre’ de ataque, que han recibido su bautismo de fuego en estos meses. Entre otros elementos de gran valor económico y estratégico se cuenta el hospital de campaña ROLE 2, y la torre de control aéreo blindada de Herat. Allí permanecen a la espera de que se sepa qué va a hacer España, EEUU, la OTAN, la ONU y la comunidad internacional en general con el maltratado país asiático.

Operaciones en 2014

Torre de control del aeropuerto de Herat (Foto: Ejército del Aire).
España no se ha ido de Afganistán, sí ha traspasado a las autoridades afganas la responsabilidad de la seguridad y las instalaciones en la provincia de Badghis, pero nuestro país continúa en la ciudad de Herat, donde opera una base aérea, un hospital militar y aún trabaja un equipo de entrenamiento de la Guardia Civil formando policía aeroportuaria; además de los puestos ocupados en los cuarteles generales de Kabul.
En 2014 la OTAN decidirá el futuro de la misión ISAF que oficialmente finaliza el 31 de diciembre de ese año y la continuidad de la presencia internacional para 2015, fase en la que España ha mostrado su voluntad de continuar operando la base de Herat y que puede suponer un contingente de alrededor de 500 militares.
Nada se decidirá antes de las elecciones presidenciales previstas para abril de 2014 y tras la correspondiente conferencia de generación de fuerzas donde los países ponen sobre la mesa sus capacidades y su voluntad.
Cambiando de escenario, España es candidata también a tomar el mando en 2015 de la operación de la UE Atalanta contra la piratería en aguas de Somalia, que protege el tránsito comercial marítimo, buques del Programa Mundial de Alimentos y la pesca de atún,  y que presenta hoy unos resultados por encima de las expectativas iniciales.
No ocultan desde el Mando de Operaciones de las Fuerzas Armadas el interés creciente del Golfo de Guinea, por la peligrosidad de una piratería hasta ahora más centrada en mercancías que en secuestros de personas, y origen de parte del petróleo que importa nuestro país; y sobre todo por el área del Sahel, la frontera sur del Sáhara que se considera clave por el potencial desestabilizador hacia sus vecinos árabes del norte, éstos ya sí fronterizos con el Mediterráneo y España.
El futuro de las operaciones militares en el exterior parece orientarse a misiones cercanas al modelo integral actualmente desarrollándose en Malí y Somalia por la Unión Europea, con tres brazos: operaciones de adiestramiento y mentorización dirigidas tanto a formar la dirección operativa de fuerzas armadas y policiales locales como al combatiente de a pie; misiones que tendrán un componente civil y de cooperación; y que contarán con la participación de unidades militares de no gran tamaño, de carácter conjunto, actuación discreta y precisa.
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Nota: "retrógrado" se utiliza para definir algunas operaciones militares de repliegue preservando la integridad de la fuerza.

viernes, 4 de octubre de 2013

Cooperación en Afganistán: los españoles invisibles

  • Por cada euro destinado a cooperación, se han gastado ocho en seguridad
  • Sanidad, educación o infraestructuras han registrado un avance notable en la provincia bajo responsabilidad española

Artículo publicado originalmente en Estrella Digital.
Hospital de Qala i Nau (Foto: Miguel Lizana/AECID).
España ha realizado una valiosa labor de cooperación al desarrollo en Afganistán durante los últimos ocho años, oculta informativa y también políticamente bajo la presencia militar, la insurgencia, el terrorismo, los atentados y las víctimas mortales propias y locales. La reconstrucción del país es el mandato de Naciones Unidas y objetivo último de la fuerza internacional ISAF: en escenarios como el Afganistán de la última década, la cooperación sin seguridad es directamente imposible. Difícil escapar por tanto a una aparente paradoja: por cada euro destinado a cooperación -alrededor de 400 millones de euros-, ha sido necesario invertir ocho en seguridad -3.200 millones-, en mantener un importante contingente militar que hiciera posible la primera labor.
Escuela secundaria (Foto: M.L./AECID).
A la cola en desarrollo
El país al que llegan los militares españoles a comienzos de 2002 y los trabajadores de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo –AECID- desde 2005, cuando nuestro país se hace responsable del equipo de reconstrucción provincial –PRT- de Badghis, se encuentra entre los últimos puestos del planeta: 10.000 millones de dólares de PIB (la centésima parte de la economía española), 1.000 dólares de renta per cápita (España, 30.000), puesto 175 de 187 países en el Índice de Desarrollo Humano. Otros datos: esperanza de vida en 49 años; uno de cada cinco niños nacido vivo muere antes de los cinco años.
El marco político de la cooperación española en Afganistán lo establece la cumbre de Londres de 2006, con dos acuerdos, el denominado Afganistán Compact y la Estrategia Nacional de Desarrollo Afgana, donde se fijan las prioridades en reconstrucción, desarrollo y seguridad del país; y la Conferencia de Bonn de diciembre de 2011, que acuerda un plan de reconciliación, mitigar los efectos de la retirada internacional del país y establecer mecanismos multilaterales de financiación.
Sanidad, educación e infraestructuras
España ha invertido en cooperación en Afganistán alrededor de 460 millones de euros, computando todas las administraciones y organismos, de los que aproximadamente la mitad han sido ejecutados directamente por la AECID en proyectos de desarrollo acoplados a la planificación de las autoridades afganas.
Hospital de Qala i Nau (Foto: Miguel Lizana/AECID).
Un primer capítulo de efecto directo sobre la vida de los 400.000 habitantes de la provincia ha sido el de la salud pública (alrededor de 12 millones de euros): la AECID ha rehabilitado, ampliado y equipado el hospital provincial de Qala i Nau (la capital, 40.000 habitantes), con una capacidad de 106 camas y donde se atienden 60.000 pacientes al año. En él se ha construido un nuevo pabellón materno-infantil y una unidad de atención a niños malnutridos. Además, se han construido siete clínicas rurales que ofrecen atención primaria a más de 140.000 personas; y se han creado una escuela de Matronas y otra de Enfermería.
Un segundo grupo de actuaciones ha incidido directamente en la educación pública (alrededor de seis millones de euros), con la construcción de tres institutos de educación secundaria y seis escuelas primarias en zonas rurales, más 428 módulos de escolaridad temporales, en los que estudian 12.000 afganos, alrededor de un 40% de ellos niñas. Se ha construido en la capital un centro de formación multiusos donde se han formado cerca de 400 profesores de ambos sexos.
Centro de formadores (Foto: Miguel Lizana/AECID).
El apartado de infraestructuras rurales de comunicación ha requerido el mayor volumen económico (23 millones de euros) para construir la única pista de aterrizaje de la provincia, cerca de 160 kilómetros de carreteras rurales transitables todo el año y el asfaltado de ocho kilómetros de calles en la capital. Se ha cedido a las autoridades un parque provincial de maquinaria (35 máquinas para obras públicas), imprescindible para el mantenimiento de las infraestructuras. Por su parte, en agua y saneamiento público se han invertido más de siete millones de euros que han financiado una red de agua para consumo doméstico y de saneamiento público en la capital, 55 pozos comunitarios en zonas rurales y diversas actuaciones en situaciones de emergencia por inundaciones o sequías.
La cooperación española ha incidido también en la capacitación agraria mediante proyectos en el área de agricultura y desarrollo rural como la mejora de la gestión de bosques comunales de pistachos, gestión del agua, creación de unidades veterinarias locales, y la puesta en marcha del primer centro universitario de la provincia centrado en estos ámbitos.
Escuela secundaria (Foto: Miguel Lizana/AECID).
Existen dos ejes transversales en toda la actuación de la AECID en Afganistán, gobernabilidad local (formación de empleados públicos) y género, con la creación de asociaciones productivas de mujeres (huertos, avicultura, alfombras), alfabetización y campañas de sensibilización.
La actuación directa de la AECID sobre el terreno afgano ha beneficiado directamente a 300.000 habitantes de la provincia y ha supuesto la creación de 500 puestos de trabajo locales.
Sumado a lo anterior, España ha realizado contribuciones a diversos organismos internacionales dirigidos a apoyar al Gobierno afgano principalmente en educación, construcción de carreteras y agricultura y agua, canalizado fundamentalmente a través del Banco Mundial y del PNUD de Naciones Unidas, por importe que superan los 100 millones de euros.
2013 y traspaso de poderes
En un proceso similar al de la seguridad, 2013 para la cooperación española en Afganistán es un año de transición y de traspaso de la dirección de los programas y la gestión de los proyectos a las autoridades locales. Se mantienen actuaciones tanto bilaterales como multilaterales, por un importe próximo a los 30 millones de euros hasta 2015, dirigidos en parte a la desmovilización y reinserción en la vida civil de combatientes; la continuación del apoyo a proyectos como el Centro de Formación de Profesores o la Escuela de Enfermería, la capacitación de funcionarios locales y diversas iniciativas relacionadas con el hospital de Qala i Nau.
Women Training Center (Foto: Miguel Lizana/AECID).
De lo anterior se deduce que la cooperación española continuará por vía menos directa al menos dos-tres años. Atrás queda mucho y buen trabajo, en gran parte innovando en un escenario y con un modelo mixto militar-civil –PRT- del que no había precedentes. Y con una sensación de cara a la opinión pública española algo clandestina: la AECID sí ofrece información y en abundancia al periodista interesado, pero poco de Afganistán aparece en su página web, nada sobre Afganistán en el actual Plan Director de la Cooperación Española 2013-2016, poco sobre cooperación al desarrollo en Afganistán trasciende a los medios de comunicación.

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viernes, 27 de septiembre de 2013

La factura de irse de Afganistán

Aunque Defensa no aclara cuánto cuesta el repliegue de la peligrosa operación en Asia, el ministro ha deslizado un cifra exorbitante: 400 millones de euros
Artículo publicado originalmente en Estrella Digital.
España afronta con intensidad estos días, pero ejecutándolo todo el último año, el mayor reto logístico militar que han realizado nuestras Fuerzas Armadas: el repliegue de Afganistán. Su coste es un misterio que Defensa no aclara. El ministro Morenés lo ha evaluado en 400 millones –lo que cuesta un año de misión, ha asegurado a la agencia EFE–. El propio ministro reconoce que se trata de una operación “gravosa y difícil”. La base de Qala i Nau costó 44 millones de euros, y una parte de su material no ha podido ser repatriado porque la factura subiría aún más. Los soldados españoles dejaron definitivamente la base el pasado miércoles. El coronel español entregó el mando y las llaves a un sonriente general afgano.
Aunque la cifra que los servicios informativos del Ministerio ofrecen es mucho menor. Oficiosamente barajan un coste cercano a los 20 millones de euros, que fuentes militares relacionadas con la logística consideran impensable. El Ministerio de Defensa no ha querido aclarar la cuestión ante los requerimientos de Estrella Digital. Al margen del coste real, que se acabará conociendo, la operación supone un gran esfuerzo logístico, con un indudable significado político y militar.
Foto: Ministerio de Defensa.
El ministro Morenés ha viajado este miércoles a Afganistán para certificar gráficamente el repliegue de nuestro país de la provincia de Badghis y de su capital, Qala i Nau: arriar la bandera y ceder las instalaciones al Ejército Nacional Afgano, en concreto la base Ruy Fernández de Clavijo, en servicio desde julio de 2010 y en cuya construcción se invirtieron 44 millones de euros. La moderna base, vecina al aeropuerto y en las afueras, sustituyó al primer acuartelamiento de las tropas en el centro de la ciudad.
Afganistán-ISAF ha sido durante los últimos siete años, desde que en 2005 España asumiera la seguridad de la provincia de Badghis y la base-aeropuerto de Herat, la operación internacional con tropas españolas más peligrosa, más inaccesible, con mayor número de militares y más costosa económicamente. En el denominado PRT de Badghis –Equipo de Reconstrucción Provincial- el numeroso contingente militar ha trabajado conjuntamente con personal de la Agencia Española de Cooperación Internacional y para el Desarrollo AECID-.
A partir de ahora, parte del personal y la mayoría del material se encuentra en Herat, desde donde se repatriarán los medios y se esperará a que ISAF decida el futuro de una presencia internacional mucho más reducida. España ha mostrado su voluntad de seguir gestionando la denominada base avanzada de apoyo-aeropuerto de Herat –Afganistán no tiene ejército del Aire- y un hospital militar, decisión que aún no se ha tomado por parte de la OTAN.

HECHOS Y CIFRAS

Un año: el Mando de Operaciones del Estado Mayor de la Defensa ha preparado a conciencia esta operación de repliegue que se prolonga cerca de un año y que aún no ha terminado. España ha dejado en los últimos meses tres bases avanzadas que operaba en la provincia de Badghis. En marzo se comenzó a trasladar material desde Qala i Nau a la base-aeropuerto de Herat, 150 kilómetros que los convoyes tardan 12 horas en recorrer. Desde Herat vendrá prácticamente todo el material y la mayor parte del personal a España.
Coste del repliegue: el ministro de Defensa declaraba el pasado domingo en una entrevista a la agencia EFE que el repliegue es “extremadamente gravoso y difícil” y cifraba su importe como equivalente al coste de la misión en el último año que, consultando el balance anual que a finales de diciembre hizo el ministro en la Comisión de Defensa del Congreso, fue de 443 millones de euros. Por tanto, el repliegue va a costar entre esos 400 millones de euros, interpretando las palabras del ministro, y los 24 millones repetidos estos días desde fuentes oficiales.
Coste de la misión: la participación militar española en diversas operaciones en Afganistán desde 2002 suma un coste superior a los 3.200 millones de euros.
Misión ISAF: España participa en la misión ISAF en Afganistán desde enero de 2002. La presencia española comenzó en Kabul en 2002 y en mayo de 2005 se completó al oeste del país, con un equipo de reconstrucción provincial –PRT- en Qala-i-Nau (provincia de Badghis) y participación en la base avanzada de apoyo de Herat. La legitimidad y el mandato se encuentran en las resoluciones 1386 de 2001 y 1510 de 2003 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que subcontrató la operación militar a la OTAN con el nombre de ISAF. En esas resoluciones están definidas las tareas que han realizado nuestras Fuerzas Armadas: responsables de un equipo de reconstrucción provincial; de mantener la seguridad que permitiera el trabajo de reconstrucción y cooperación; el adiestramiento de Ejército Nacional Afgano; y la participación en una base avanzada de apoyo en Herat que dota de seguridad a varias provincias del oeste del país.
Foto: Ministerio de Defensa.
Libertad Duradera: en realidad España inicia su presencia en Afganistán o al menos en la zona en diciembre de 2001 en el marco de la operación Libertad Duradera, misión ofensiva de combate contra Al Qaeda y los talibanes que EE.UU. comienza como reacción a los atentados del 11-S (en un inicio fue llamada Justicia Infinita). España participó con medios aéreos de transporte, de apoyo y una unidad médica en Afganistán; y otros medios navales en el Índico, hasta que en julio de 2004 el Consejo de Ministros decidió la retirada de nuestro país de esa operación.
Fechas: el repliegue de Afganistán se ha acelerado considerablemente, más de un año. Los planes previstos, según informó Morenés al Congreso en mayo de 2012, era la reducción del contingente militar español de 1.500 militares en un 10% en el año 2012, un 40% en 2013 y el 50% restante en 2014. Las causas de este cambio de planes han sido el cumplimiento de los objetivos de la misión, según se dice, que los afganos ya son capaces de garantizar la seguridad de la provincia. Desde los 1.500 militares al comenzar 2013, a día de hoy España tiene desplegadas en Afganistán 989 personas, que se reducirán en las próximas semanas hasta quedarse en 660 y en 2014 unos 280.
Material y armamento: el material seleccionado para su repatriación -otra parte se quedará allí- incluye 179 vehículos ligeros Aníbal y Vamtac, 90 vehículos pesados RG-31 y MLV Lince, 52 camiones y máquinas de ingenieros, 18 aeronaves, 35 remolques y 335 contenedores y palés con material diverso. La repatriación del material, dependiendo de su naturaleza, puede seguir cuatro rutas distintas a lo largo de los 6.000 kilómetros que separan Afganistán de España: vuelos directos para material sensible y personas; el material crítico irá en contenedores por aire hasta Azerbaiyán, por tierra hasta Georgia y por mar hasta Castellón; vehículos de gran tamaño irán por aire hasta Emiratos y luego por mar hasta Valencia; y el material menos sensible atravesará por tierra Afganistán y Pakistán y en Karachi se subirá a un barco hasta Valencia.
Logística privada: además de los medios propios y la contratación de medios ajenos para el transporte de material militar -alquiler de aviones ucranianos Ilyushin y Antonov-, imprescindibles para grandes volúmenes ante la crónica carencia de medios aéreos de transporte que suplirá parcialmente los nuevos A400, el Ministerio de Defensa contrata habitualmente, y más en este caso, operadores logísticos privados para el traslado de material no militar. La envergadura de esta relación la puede indicar el contrato formalizado en marzo de 2011 por Defensa con la empresa SLI por importe de 188 millones de euros.
Coste humano: Afganistán es el escenario con mayor número de militares españoles fallecidos -99-, en su mayor parte fruto de accidentes. El más grave fue el del avión civil Yakovlev 42 que se estrelló en las cercanías de la ciudad turca de Trebisonda en mayo de 2003, con 62 víctimas mortales españolas, además de la tripulación ucraniana. En agosto de 2005 un helicóptero militar Cougar se precipitó contra el suelo en territorio afgano con la muerte de sus 17 ocupantes. Los artefactos explosivos improvisados han sido la causa de la mayor parte de las bajas restantes.
Parlamento: España da por finalizada su principal presencia militar en Afganistán sin debate parlamentario. Con anterioridad a la Ley de Defensa de 2005, y sobre todo después, Afganistán ha provocado una decena de votaciones y comparecencias del ministro de Defensa o del presidente. La última comparecencia monográfica sobre Afganistán en el Congreso por parte del ministro de Defensa se celebró el pasado mes de enero con motivo de la muerte de un sargento mientras desactivaba un explosivo.

Sugerencias



viernes, 28 de junio de 2013

Morenés acelera los plazos: 2013, fin de la operación en Afganistán

En 2014 permanecerá sólo un 15% del contingente. España quiere operar el aeropuerto de Herat


Artículo publicado originalmente en Estrella Digital.

Carlos Penedo, Toledo.
El desarrollo de la operación en Afganistán ha evolucionado más rápidamente de lo inicialmente previsto y en 2013 el Gobierno confía en finalizar la misión, dejando una presencia mínima y siempre en coordinación con los aliados: "Entramos juntos y salimos juntos", señala el ministro.
"Hemos mantenido la credibilidad exterior gracias a nuestra participación en misiones internacionales; España se compromete con la seguridad mundial", ha sintetizado el ministro de Defensa en su intervención esta mañana en el XXV Seminario Internacional de Seguridad y Defensa organizado por la Asociación de Periodistas Europeos en Toledo.
Las Fuerzas Armadas han vivido una transformación interna y operativa: "Hoy estamos hablando de flexibilidad, de modulación de las fuerzas. Esto lo hemos aprendido de nuestra participación en la OTAN y en operaciones internacionales".
Morenés ha insistido en que las operaciones internacionales no se pueden prolongar indefinidamente. El límite lo establecen el cumplimiento de los objetivos marcados y que el país receptor sea capaz de ocuparse autónomamente de su seguridad.
Mezquita de Herat.
El ministro ha añadido que no es siempre posible luchar contra las consecuencias, hay que abordar también las causas. "Corresponde al Estado y la Gobierno atacar a las causas de la seguridad y las amenazas".
Para el ministro la geografía sigue siendo esencial para la Defensa: "Estamos en el eje entre Europa, África, un Mediterráneo con una parte oriental especialmente conflictiva, y un Atlántico de donde llega todo el tráfico de droga de Sudamérica".
"Por propia responsabilidad y con nuestros aliados tenemos que estar en el exterior", añade Morenés, actuación que además "viene extraordinariamente bien para la operatividad de las Fuerzas Armadas". En cualquier caso, el ministro señala que este trabajo "redunda en la seguridad de la sociedad, es la realidad de la seguridad, no es nada teórico".
Por escenarios donde España cuenta con un contingente militar, la información y análisis del ministro de Defensa ha sido el siguiente:
Afganistán: "Afganistán no es un fracaso; el país es totalmente distinto al de hace 10 años". Morenés ha destacado el cumplimiento de los objetivos de la misión, discute que Afganistán no haya merecido la pena y resalta los avances indudables en mujeres escolarizadas, educación o construcción de infraestructuras. "Hay que mantener avances y una vigilancia de tipo amistosa con el pueblo afgano para que puedan consolidarse los logros".
El ministro de Defensa ha destacado que los planes inicialmente previstos recogían una reducción de un 10% del contingente en 2012, un 40% en 2013 y un 50% en 2014, plazos que se aceleran: España reducirá la mayor parte del contingente este año y sólo quedará una presencia residual del 15% del contingente en 2014, probablemente centrada en la operación del aeropuerto de Herat, aunque se trata de un acuerdo aún por cerrar. "Hemos cumplido la misión", dice el ministro, reconociendo no obstante la peligrosidad de esta fase de repliegue.
Malí: "estamos adiestrando a las fuerzas malienses", dice el ministro situando el objetivo de la presencia española –con un horizonte temporal de 14 meses- en la formación, además del avión de transporte desplegado en Senegal. Morenés ha informado de que Francia va a dejar 1.000 soldados en Malí hasta fin de año por si se recrudece el conflicto.
Líbano: se trata de una "situación compleja", muy relacionada con la estabilidad de la región, y en este marco Morenés ha comentado que "el conflicto sirio muestra que a veces las organizaciones internacionales se utilizan para lo contrario de lo que se crearon", aludiendo sin citarlo a Naciones Unidas, su funcionamiento y el bloqueo sufrido en el Consejo de Seguridad. En Líbano se trata de "una operación de Naciones Unidas, de interposición entre israelíes y Hezbolá. Mientras que exista riesgo de enfrentamiento estaremos allí, con los recursos que sean necesarios". El ministro de Defensa ha mencionado expresamente que "Hezbolá ha enviado a 3.000 hombres a luchar a Siria".
Somalia: "hay que buscar el origen, hasta que no se acabe con las causas la piratería es un modus vivendi. En paralelo a la seguridad tenemos que ir trabajando en un futuro de Somalia al margen de la piratería. Mientras las causas no desaparezcan las consecuencias estarán allí". La operación "ha funcionado razonablemente bien" y se han reducido drásticamente los secuestros de buques en el cuerno de África.
Junto con las misiones internacionales, el ministro Morenés ha ampliado claramente el foco de la Defensa hacia la Seguridad: "En los documentos de la OTAN la palabra Seguridad aparece tanto como la palabra Defensa".
"El crimen organizado tiene más fuerza que muchos Estados"
"En el interior estamos ya en el exterior", señala en referencia a la ciberseguridad como amenaza muy destacada. Añade que "hoy en día el crimen organizado tiene más fuerza que muchos Estados. El narcotráfico mueve 300.000 millones de euros todos los años, está directamente vinculado con el terrorismo, el de tipo yihadista y también otros, se aprovecha de los Estados fallidos; es una amenaza directa a nuestra seguridad".
En este marco, en un escenario de seguridad con "un enemigo diverso, difuso y asimétrico", en opinión de Morenés "los servicios de inteligencia y el ciberespacio son esenciales".
Para el ministro es preciso dedicar recursos a la transformación de la organización y a la operatividad de la fuerza, aspecto éste reiterado por Morenés junto con la capacidad de proyección de la fuerza. "Más ser y menos estar, lo más importante es la utilidad de la fuerza, por ejemplo la capacidad de ser proyectadas".

El ministro de Defensa ha recordado que EEUU es capaz de proyectar fuera de su país el 60% de sus fuerzas militares, que Europa tiene una carencia en esta campo –se ve obligada a contratar medios ajenos- y España se ha propuesto incrementar esta capacidad con los aviones de transporte estratégico A400 y la importante capacidad con la que cuenta la Armada desarrollada por Navantia.

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