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martes, 7 de marzo de 2017

El hombre aumentado

Columna de opinión publicada también en Estrella Digital.
Algún sólido estudio sociológico reciente (Ignacio Urquizu) destaca la existencia de varias brechas que dividen a la sociedad española, la primera de ellas generacional, que partiría a la población en dos mitades en torno a los 55 años, con una gran diferencia entre ambos grupos en experiencia política, en formación, capacidad tecnológica y estabilidad en el empleo.
Las diferencias generacionales explicarían la orientación política distinta mostrada entre jóvenes y mayores en las últimas convocatorias electorales, lo que no aclara lo que pueda ocurrir en las próximas, teniendo en cuenta que lo novedoso con el paso del tiempo va perdiendo brillo y novedad.
Esto de las brechas tiene su complicación, porque no existen los bloques monolíticos y porque lo natural si se quiere ser mayoritario es tratar de romper fronteras sociales.
En cualquier caso el objetivo en el ámbito político y en cualquier otro (también comercial) sería saltar compartimentos más o menos estancos.
Por poner un ejemplo hipotético, si una formación política ha conseguido convencer entre jóvenes, de grandes ciudades y mayoritariamente varones, significa al mismo tiempo que encuentra dificultades para convencer a mujeres, municipios medianos y pequeños, y ciudadanos adultos y mayores. O me quedo en el nicho o abro horizontes.
Con el informe "La Sociedad de la Información en España", la Fundación Telefónica analiza anualmente el uso de las tecnologías, la evolución del mercado e intenta detectar tendencias sobre comunicación y uso de servicios digitales. Presentado hace unos días en Madrid, me quedo con algunos de sus contenidos de la última edición, en este sentido de romper brechas.
Los mayores de 65 años abrazan internet
Los internautas mayores de 65 años hacen un uso cada vez más amplio de la red. Las actividades relacionadas con el ocio fueron la principal motivación para acceder a internet para el 59% de los usuarios de este segmento de edad. La comunicación con familiares y amigos y los asuntos profesionales también se encuentran entre los principales motivos para acceder a internet entre los mayores de 65 años.
La mayor utilización de internet por parte las personas mayores ha sido una tendencia constante durante los últimos años. En muchos casos se debía a la rápida difusión de los teléfonos inteligentes y de la mensajería instantánea, mientras que en 2016 el crecimiento viene de la mano de las tabletas. La adopción de estos dispositivos ha experimentado un crecimiento espectacular entre los mayores de 65 años: del 13% en 2015 al 42% en 2016. De hecho, este segmento de edad ya se encuentra por encima de la media en el uso de tabletas para actividades como las operaciones con bancos y Administraciones.
Formación 
En la educación reglada aumentan los dispositivos electrónicos para alumnos y docentes, el acceso a contenidos digitales y la conexión de los centros educativos.
Las nuevas tecnologías abren un universo de posibilidades de formación, con una amplia oferta gratuita, a distancia física; y la oferta de alfabetización digital a cualquier edad es accesible y se oferta por todo tipo de organismos públicos.
Fuera de la educación reglada, los MOOC (Massive Open Online Courses, cursos online masivos y abiertos) continúan ganando peso específico como mecanismo individualizado de formación. Se estima que en 2016 había 4.180 cursos activos de cerca de 550 universidades en
diversas plataformas, un 72,2% más que en 2015.
Desde la perspectiva de la demanda, el número de personas que se apunta a realizar
un MOOC no deja de crecer. En 2015 se estima que fueron más de 35 millones
en todo el mundo, subiendo desde los 16 millones de 2014. Las cuatro principales
plataformas por número de alumnos son Coursera (con cerca de la mitad del total),
edX, FutureLearn y Udacity. Como cortesía de este columnista, no de Telefónica, Mooc.es es un buscador de este tipo de cursos gratuitos y Miríada X agrupa la oferta de medio centenar de universidades y organismos españoles y latinoamericanos.
Relaciones sociales
El mundo digital y real se fusionan. El 78% de los internautas utiliza la mensajería instantánea para organización de quedadas o eventos.
Internet impulsa la vida social. El 55% de los internautas afirma que gracias a internet se ha vuelto a relacionar con familiares y amigos de toda la vida. El 36% de los internautas ha encontrado buenos amigos utilizando internet, el 35% ha encontrado compañeros profesionales, el 32% compañeros para participar en actividades de ocio, e incluso un 9% compañeros para participar en actividades de tipo político. El 28% de los jóvenes entre 20 y 24 años ha encontrado pareja en Internet.
Mundo urbano y rural
Si tal distinción existe físicamente, sociológicamente cabría discutirla, en el sentido de comportamiento diferente en el acceso a la información o consumo de ocio. Con todo la realidad actual de dispositivos móviles, de conexión permanente y sin cables, rompe la localización del usuario.
Aquí se podría citar usos como las relaciones con la Administración, la cita previa del médico o el acceso telemático al cliente de cualquier empresa independientemente de su ubicación.
Tan erróneo sería caer rendido a las ventajas de la actualidad tecnológica como las frecuentes previsiones catastróficas sobre el futuro de la sociedad hiperconectada.
Quedémonos con algunos de sus efectos positivos.
Reconociendo lo acertado de la expresión, el hombre aumentado no sería el que Telefónica bautiza así en referencia a la instalación de dispositivos electrónicos bajo la piel para detectar el azúcar de los diabéticos.
El hombre y la sociedad aumentada serían los capaces de superar brechas, y la tecnología divide con frecuencia pero puede también contribuir a conectar, de hecho lo hace.

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martes, 21 de febrero de 2017

Valores y galletas danesas

Columna de opinión publicada también en Estrella Digital.
Uno de los mayores cambios experimentado por la sociedad española es las últimas décadas ha sido el salto desde el Surtido Cuétara a las galletas danesas.
Muchos podemos recordar de nuestra infancia la emoción de la caja de galletas patrias, sus dos pisos, la variedad y hasta el lujo de los ejemplares envueltos en papel de color, que se compraba exclusivamente como atención a las visitas y por tanto rompía la monotonía familiar de los días laborables en blanco y negro de galletas María.
Para ser justos hay que reconocer que Cuétara ha mejorado el producto considerablemente, aunque en su contra -aparte del lío entre sus accionistas- cabe contraponer el poder de atracción de la mantequilla y que las danesas mantienen además la caja metálica que siempre se puede reciclar para las cosas del coser, la ferretería menuda o el betún.
Probablemente el cambio sociológico hispano más que el tipo de galleta es que podemos comprar cualquiera de las dos o ambas sin compartirlas con ajenos al núcleo duro familiar.
En este sentido, el crecimiento del PIB, como certifican los sociólogos, es un indicador científico de vacuna contra conflictos nacionales violentos, no hay guerras civiles por encima de un cierto nivel de renta per cápita, que nosotros probablemente tripliquemos. Lo anterior descalifica cualquier comparación interna o externa de lo que nos ocurre con los años 30 del siglo XX.
Viene este arranque con galletas a cuenta de la identidad nacional, porque Dinamarca ha pasado la segunda mitad de 2016 votando por los valores patrios, han organizado una suerte de sondeo electrónico para elegir lo que les caracteriza como daneses.
Para los sinceramente preocupados sobre qué es ser español, incluso por la propia pregunta, hay que indicar que este cuestionamiento está más extendido de lo que parece y los cambios de todo tipo hacen interesante cualquier esfuerzo de aclarar el panorama.
Volviendo a Dinamarca, más de 325.000 personas han participado en este intento por fijar el canon danés (proporcionalmente es como si hubieran votado más de dos millones de españoles), votación electrónica que ha sido apadrinada al menos por el Ministerio de Cultura de ese país, que ha querido glosar cada uno de ellos para acotar su interpretación.
A continuación los valores elegidos que han definido democráticamente la identidad danesa, algo así como la dinamarquidad:
  • Libertad. "La libertad es el valor fundamental de la democracia danesa. En la tradición occidental la libertad de la población está ligada a la libertad del individuo", matiza el Gobierno danés.
  • Igualdad ante la ley. "Dinamarca está a menudo en la cima de las encuestas internacionales sobre confianza y baja corrupción", presumen.
  • Igualdad entre sexos. "La sociedad danesa se basa en la igualdad entre los sexos. Esto significa que los hombres y las mujeres deben tener los mismos derechos y oportunidades", señala Hans Pero Grullo.
  • Hygge. Término intraducible, "una forma especial de estar juntos en un ambiente relajado". Algunos lo definen como espacio psicológico seguro.
  • Sociedad del bienestar. "En la sociedad de bienestar danesa, los residentes disfrutan de un alto nivel de protección contra los riesgos sociales y físicos y se benefician de una variedad de bienes públicos", dice su Gobierno.
  • Confianza. "La cultura danesa de la confianza se basa en la expectativa de que sus conciudadanos e instituciones públicas son confiables", dicen de sí mismos las instituciones públicas danesas.
  • El idioma danés. "El danés es la lengua materna de más del 90 por ciento de la población de Dinamarca. El lenguaje no es sólo una herramienta de comunicación; es un portador de cultura".
  • Asociacionismo y voluntariado. "Las asociaciones constituyen una forma básica de organizar las comunidades en toda Dinamarca", aseguran.
  • Mentalidad liberal. Este asunto es resbaladizo, porque cambia según la orilla del Atlántico. Al PP le gusta la etiqueta y Ciudadanos acaba de patentar el término y la genealogía desde 1812. El ministro danés dice que "la mentalidad liberal se basa en la premisa de que todas las personas deben tener el derecho a decidir sobre sus propias vidas. Demostrar liberalismo significa tener una actitud y mentalidad abierta y tolerante".
  • Herencia cristiana. "El concepto de caridad del cristianismo y las ideas protestantes sobre la importancia del trabajo, la responsabilidad personal y la igualdad de todas las personas ante Dios han dejado su huella en la moderna Dinamarca", nos dice el Méndez de Vigo danés.
Por tanto, democracia, protección social, el idioma de la madre y algún concepto local intraducible como lo son también saudade, morriña, jamón ibérico, siesta, flamenco, repeluco.
La tranquilidad de espíritu y el idioma hacen peculiares a los daneses y a mí mismo, sólo añadiendo algún matiz como que en estos tiempos de globalización y en este sur de Europa a la herencia cristiana habría que añadir la islámica e incluso la judía, más la atea.
Confieso casi total desconocimiento de la realidad danesa, aunque firmara la mitad de sus valores patrios, más allá de alguna visita juvenil a la Ciudad Libre de Christianía (Copenhague), manzana okupa de hippies aficionados a fumar hierbas y al kebab que ha criado un cantante actual de éxito, Lukas Graham, salido de ese experimento social.
Se lee en prensa alguna noticia inquietante sobre reacciones danesas a la globalización,  pero su experimento sociológico es útil porque da pistas. Nuestra identidad está formada por un Estado que garantiza libertades, protección social y cierta distribución de rentas, más algún componente cultural como el idioma más alguna peculiaridad propia poco agresiva con el vecino que alude a sentirse en comunidad.
Nota: fuera del danés, no hay quien encuentre la encuesta anterior salvo una sola referencia periodística en inglés. Se deduce que la preocupación por la identidad nacional afecta a los nacionales, como eso de la Marca España de Rajoy, son ejercicios de introspección, no de expansión exterior.

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lunes, 3 de octubre de 2016

El mundo sigue

Columna de opinión publicada también en Estrella Digital.
Se van asentando lugares comunes, frases hechas, sentencias rotundas, majaderías campanudas sin evidencias que las respalden.
Una de ellas especialmente sangrante es que nuestros hijos por primera vez en la historia van a vivir peor que sus padres. Terrorífico, parece, que me quede como estoy; del 'viva el progreso' con el que arrancó el siglo XX al actual 'viva el retroceso'.
El primer argumento en contra es que no ha dado tiempo a confirmar sentencia tan rotunda, las predicciones catastrofistas, siempre las demográficas y las de largo plazo nunca se cumplen o nadie queda esperando a contrastarlas. El segundo argumento es que la frase revela un pesimismo infundado.
¿A qué se refiere? ¿Renta per cápita? ¿Mercado de trabajo? ¿Relaciones personales? ¿Van a querer menos a su pareja o a su mascota? ¿Se reirán menos que nosotros? ¿Dormirán peor?
Imaginemos que en veinte años los combustibles fósiles hayan dado paso a la electricidad generada con fuentes renovables para mover la economía y el transporte, todas las revoluciones -defiende alguno- contienen un cambio de modelo energético; otro escenario. En este sentido, las predicciones de hoy son pre-revolucionarias.
En los años sesenta del siglo XX había en España 170.000 estudiantes universitarios y ahora millón y medio, el nivel educativo se ha disparado, lo que si no tiene consecuencias laborales automáticas -alguna tiene, y sigue siendo ascensor social- sí aporta en cualquier caso más herramientas en sus cabezas para adaptarse a lo que venga.

Si nos referimos a la precariedad laboral, no conozco generación que tuviera el trabajo resuelto en la veintena. Dicen otros estudios que la mitad de los empleos futuros no se pueden estudiar hoy en la Universidad, porque aún no existen.
Hay que reconocer la precariedad actual en trabajos y salarios, fruto de un deterioro acelerado en los últimos ocho años, pero nadie nos dice que en los próximos ocho se puedan recuperar derechos y condiciones.
No cabe duda además de que el capitalismo, en su proceso de reinvención permanente desde el siglo XIX al XXI, desde la producción al márketin (de la cosa a la emoción y ahora a la experiencia), encontrará nuevas vías de desarrollo, un capitalismo probablemente más civilizado por pura supervivencia, por interés, para evitar que la desigualdad lo dinamite.
En caso contrario, los hijos de nuestros hijos vivirán aún peor que sus padres, con lo que el pésimo futuro cercano sería mejor que el lejano, es decir, mal menor, que nuestros hijos vivirán mejor que nuestros nietos.
Se dice que la contemplación de nuestros hijos viviendo peor que nosotros será o ya es fuente de votos antisistema o hacia partidos emergentes, la realidad demoscópica indica lo contrario, menor intención de voto hacia las nuevas formaciones políticas según se sube en edad; y los partidos antisistema ya han pasado de rodear el Congreso a sentarse en él, como el movimiento punk pasó de desafiar a la monarquía británica a la planta quinta de El Corte Inglés.
No tenemos ni idea de cómo le va a ir a nuestros hijos, quizá dependa en parte de lo que hagamos nosotros, parte también de lo que hagan ellos y otra parte de las circunstancias que se nos escapan o sobre las que no podemos influir.
En cualquier caso, en la generación del baby boom donde me incluyo eran frecuentes las familias numerosas; la que nos sigue son uno o dos hermanos, que heredarán el jugoso patrimonio económico y material que todos nosotros hemos acumulado tras una vida entre sábanas de seda.
Hay que confiar en que no reciban también las dosis de pesimismo, muchas veces poco más que miedo al futuro.
A cierta edad, normalmente demasiado tarde, uno descubre que no es mejor que sus padres; ni que sus hijos, cabría añadir hoy, tampoco en lo material, porque el futuro está hecho de esa materia oscura que ni los astrónomos son capaces de definir por desconocida.
La oscuridad del espacio profundo la aporta la lejanía, la ignorancia, temores.

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lunes, 9 de mayo de 2016

Centro de Preocupaciones Sociológicas

Columna de opinión publicada también en Estrella Digital.
El Centro de Investigaciones Sociológicas pregunta mucho y los españoles responden educadamente, que la profesión de encuestador es tan digna como cualquier otra, aunque algunas de sus cuestiones son extrañas, por ejemplo cuánta libertad estamos dispuestos a ceder para sentirnos seguros y, dos, si esto de las Comunidades Autónomas es un buen invento.
En este párrafo que ahora comienza es donde matizo que el CIS, aunque a veces tenga algún olvido, es el organismo demoscópico más serio del país, que elabora encuestas con entrevistas personales (más rigurosas que las telefónicas), que el tamaño de la muestra -los ciudadanos encuestados- es mucho mayor que las que llenan los periódicos, que es un organismo autónomo que depende del Ministerio de la Presidencia, Soraya Saenz de Santamaría en Funciones, entre ellas la "función principal que tiene encomendado -el CIS- es la de contribuir al conocimiento científico de la sociedad española", misión honrosa donde las haya.
Los datos. En este comienzo de mayo el CIS ha difundido un estudio postelectoral de las elecciones generales del 20 de diciembre con 75 preguntas, muchas preguntas, desde si el encuestado va a misa, tiene teléfono móvil o quién ganó en los debates a tres, a siete, a cinco de aquella campaña electoral que parece hoy del siglo XIX, de aquella época remota en la que había partidos emergentes. Tantas preguntas y tan variopintas parecen salidas del sueño de un sociólogo atormentado.
Y destaco dos. En la primera se pone al ciudadano ante la tesitura -¿tesitura?- de elegir puntuando del cero al diez entre dos opciones, que "lo más importante es tener el máximo de libertad aún perdiendo algo de seguridad" y en el otro extremo que "lo más importante es conseguir el máximo de seguridad aún perdiendo algo de libertad". La mayoría de las respuestas se queda en el cinco, como es natural, ni totalmente libre ni seguro, aunque la media se vence en poco hacia la segunda opción.
Esta dicotomía -¿dicotomía?- entre libertad y seguridad es antigua y bastante falsa, plantea a qué estás dispuesto a renunciar y la respuesta es a nada, porque no hay libertad sin seguridad y no hay seguridad sin libertad.
Recuerda el asunto al también añejo debate entre igualdad y libertad. Por poner un ejemplo, aunque todos seamos libres de analizar las encuestas del CIS, si el ministro de Agricultura aprueba por la mañana con el consejo de ministros una amnistía fiscal a la que por la tarde se acoge su señora esposa, pues no somos iguales.
Las situaciones extremas en las que el Estado puede restringir las libertades por temas de seguridad están tasadas y escritas en la Constitución; desarrollado en una Ley Orgánica de 1981, de los estados de alarma, excepción y sitio; y además tenemos una novedad de 2015.
La Ley de Seguridad Nacional aprobada hace menos de un año añade una gaseosa "situación de interés para la Seguridad Nacional", que es una coyuntura grave pero que "en ningún caso podrá implicar la suspensión de los derechos fundamentales y libertades públicas de los ciudadanos".
Acabo este apartado recordando que Francia está en estado de emergencia desde los atentados de París del pasado noviembre y lo acaba de prorrogar otro par de meses, para pasmo de esas trillizas fantásticas llamadas Libertad, Igualdad y Fraternidad al ver llegar una nueva hermana, Seguridad.
La segunda cuestión incluida por el CIS en su estudio que sorprende plantea al paciente encuestado "algunas fórmulas alternativas de organización territorial del Estado en España".
Pues bien, el 18,5% de los españoles es partidario de un Estado con un único Gobierno central sin autonomías (sin mayúscula, con lo aficionado que es todo el mundo a escribir mayúsculas innecesarias) + otro 11,7% de los ciudadanos defiende un Estado en el que las CCAA tengan menos autonomía que en la actualidad (¿Autonomías sin autonomía?) = un 30,2% de los españoles opina que esto de la España de las Autonomías es un invento y se acabaron las bromas, como decía aquél.
Resultan más significativas las preguntas que las respuestas, que dan finalmente argumentos para quien los fuera buscando de inicio. Dan ganas de gritar: "recórtenme las libertades y centralícenme", lo que nos situaría en un lugar indeterminado de mediados de los 70, incluso antes del último capítulo de Cuéntame, que comienza a escribirse en la sección de sucesos.
Planteamientos tramposos que recuerdan al apasionante y real (de rey) debate sobre la austeridad de las próximas elecciones, porque puestos a recortar gastos de funcionamiento la Casa Real tiene campo por delante (exactamente 15.000 hectáreas en el Monte de El Pardo) y abre la vía para preguntarse por ejemplo cuánto cuesta el despliegue de Guardia Civil en un puente o la organización y asistencia de representantes públicos a la Ofrenda Nacional al Apostol Santiago.
Se dice en periodismo que preguntar es un arte, que nunca hay que plantear cuestiones que tengan por respuesta un sí o un no, y que siempre el preguntado se puede ir por los cerros de Úbeda, como invariablemente hace el presidente Rajoy esté en casa de Bertín, de Évole o de Pepa Bueno, con lo buenos preguntadores que son los tres.
Y 800, que he leído a Elvira Lindo que le encargan columnas de 800 palabras y yo no quiero ser menos, en cantidad. Aconseja también eliminar adjetivos.

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miércoles, 7 de octubre de 2015

Ceuta, seiscientos años

Artículo de opinión publicado originalmente en Estrella Digital.
Bandera de Ceuta.
Los escaparates de las librerías portuguesas acogen este año un aniversario, la conquista de Ceuta en 1415. Cuatro títulos sobre el tema se hacían compañía a finales de agosto en una librería-papelería de la asombrosa y recomendable ciudad de Évora.
Nada menos que 20.000 caballeros y soldados portugueses, ingleses, gallegos y vizcaínos, en 200 barcos, tomaron la ciudad.
La fecha tiene su importancia pues es considerada el inicio para Portugal de lo que denominan Era de los descubrimientos, dos siglos en los que nuestro vecino fue pionero en abrir rutas comerciales e inicio de la expansión colonial de Europa por medio planeta. Ceuta fue la primera de las posesiones portuguesa en África y su conquista portuguesa ha sido calificada como el inicio de la globalización.
Habrá que esperar hasta 1640, por tanto dos siglos y cinco lustros, para que Portugal se revuelva contra la efímera unificación peninsular bajo los Austrias, consiga definitivamente su independencia mientras Ceuta se queda bajo la autoridad hispana de Felipe IV.
El tiempo es flexible. Dicen las crónicas que se han encontrado en Ceuta restos humanos de hasta 250.000 años de antigüedad, que ya son años y humanidad en fecha tan lejana; ha sido asentamiento fenicio, cinco siglos romana, pasaron vándalos y bizantinos, siete siglos islámica, dos portuguesa y lleva tres siglos bajo soberanía española.
Portugal sigue hoy en la bandera de Ceuta (la misma que de Lisboa), en sus murallas y en su historia, por lo que sorprende el perfil bajo con que los responsables políticos de la hoy ciudad autónoma han querido pasar de puntillas por el aniversario.
Con la excepción de Ceuta, resulta interesante que se asocie la expansión colonial portuguesa con la palabra descubrimiento, la española suele ir ligada a conquista, y la expansión islámica por la península fue directamente una invasión, sin relación aparente cada termino con la resistencia local a la llegada del en ese momento extranjero.
Bandera de Lisboa, utilizada por Portugal en la
Edad Media, con los colores de la Orden Dominica.
De aquella era dorada de los descubrimientos que comenzó en Ceuta queda un sueño cosmopolita que aún conserva Lisboa, la incorporación natural de elefantes y palmeras a su arquitectura y monumentos más serios, su respeto por el café y la porcelana.
Quizá no sea un disparate pensar en esta época de renacionalizacion, tensiones separadoras y desconfianza hacia Bruselas, que España y Portugal tendrían mucho que ganar estrechando relaciones al máximo hacia la utopía ibérica de Saramago, un gran Estado federal con capital en Lisboa, Congreso en Madrid y Senado en Barcelona.
Un barómetro de opinión hispano-lusa elaborado por la Universidad de Salamanca ofrecía hace pocos años la preferencia mayoritaria en ambos países (alrededor del 40% de los encuestados) a favor de la integración.
Sería útil, entre otras muchas cosas, para ahorrar quizá algo en Defensa, para desbloquear el AVE a Lisboa, disfrutar de la literatura portuguesa, prestigiar el dialecto gallego, hasta se podrían extender a toda la península los premios que ofrece hoy la Hacienda portuguesa por pagar el IVA en las facturas.
Compartimos historia prerromana y latina, islámica, medieval, presente y futuro común.
Viajando por Portugal, callejeando por Lisboa, se tiene una doble sensación, una en gran parte familiar, otra desconocida y misteriosa.
Los portugueses parece que descubrieron algo sabio hace ya tiempo que no nos han contado. Sería la ocasión de compartirlo.

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viernes, 17 de julio de 2015

El Gobierno refuerza el control de religiones y ministros

NUEVA LEGISLACIÓN
Cerca de 30.000 lugares de culto congregan a fieles en una España cada vez más diversa religiosamente. Musulmanes y evangélicos, los que más crecen. El Gobierno ha actualizado este mes de julio la normativa que regula las confesiones no católicas y el control sobre sus entidades y ministros

Carlos Penedo. Artículo publicado originalmente en Estrella Digital.
Parroquia de Santa María Magdalena abierta en 2013 por la Iglesia
Ortodoxa Rusa en el barrio de Hortaleza de Madrid.
Un 71% de los españoles se declara afín a alguna confesión religiosa, la mayoría católicos (35 millones de bautizados), pero también –y aquí está la novedad– de otras muchas religiones: en España hoy residen cerca de dos millones de musulmanes, 1,5 millones de ortodoxos, 1,4 millones de evangélicos, 170.000 Testigos de Jehová, 80.000 budistas y 45.000 judíos.
Tras la declaración de notorio arraigo en España del Protestantismo y el Judaísmo en 1984, se reconoció esta condición al Islam en 1989 y se continuó con la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (2003), la Iglesia de los Testigos de Jehová (2006), Budismo (2007) y la Iglesia Ortodoxa (2010). El Estado firmó en 1992 acuerdos de cooperación con evangélicos, judíos y musulmanes.
El Ministerio de Justicia acaba de presentar novedades legislativas y una foto fiel de la religión en España; y dónde se practica: el Observatorio del pluralismo religioso en España tiene contabilizados 29.368 lugares de culto en el país. En esa cifra son mayoría las iglesias o centros católicos, 23.098 (78% del total) que se mantiene en los niveles de 2011, cuando este Observatorio ofrece los primeros datos. Conservan también cifras estables las 33 sinagogas, 116 lugares de culto mormón y 701 locales de los Testigos Cristianos de Jehová.
Se observa un fuerte incremento en lugares de culto en el último lustro de mezquitas y oratorios musulmanes, hoy 1.334, y Evangélicos (3.588), que en ambos casos registran crecimientos por encima del 20%.
Con cifras menores, han duplicado sus centros religiosos desde 2011 los budistas (hoy 140 lugares), los ortodoxos (185) y el resto de confesiones (ahí se encuentran la Cienciología, paganos o animistas, entre otros), con 173 lugares de oración y reunión.

Novedades legales: mayor control de los ministros

El consejo de ministros de este 3 de julio ha actualizado a propuesta del Ministerio de Justicia buena parte de la normativa que regula la relación del Estado con las confesiones religiosas, en su mayor parte aprobada en la década de los 80, con un nuevo Real Decreto sobre los requisitos para la declaración de notorio arraigo; y una segunda norma que actualiza y digitaliza el registro de entidades religiosas, que pretender responder "a la nueva realidad de la libertad religiosa" en España.
El segundo decreto incluye importantes novedades sobre "la condición de ministros de culto" y establece que las entidades religiosas inscritas en el registro de Justicia "deberán anotar aquellos ministros de culto que estén habilitados para realizar actos religiosos con efectos civiles".
Se intuye una voluntad de control, siquiera administrativo, sobre quienes dirigen la oración y el culto de estas confesiones minoritarias. Justicia también podrá cancelar la inscripción de entidades en cumplimiento de una sentencia firme o si lo piden sus representantes legales.
Habría que añadir recientes reformas legislativas que afectan también a las confesiones religiosas, como las del Código Penal y la Ley de Enjuiciamiento Criminal para luchar contra el terrorismo y tipificar los delitos de odio o de incitación a la violencia por motivos étnicos o de índole similar.
Sólo en los últimos diez años, según informa el Ministerio, el número de entidades inscritas en su registro se ha incrementado en un 30%, "constituyendo un claro indicador de la pluralidad religiosa de la sociedad española", afirma.

CIS y práctica religiosa
El crecimiento de lugares de culto no equivale automáticamente a que la sociedad española sea más religiosa, ya que la confesión mayoritaria vive un progresivo descenso desde el 83% que se declaraba católico al comienzo de este siglo hasta el 68% actual, y dos tercios además se confiesan como no practicantes. En este sentido cabría añadir que el grupo que se declara no religioso (ateos y no creyentes) han crecido del 13% en el año 2000 a un 25% en la actualidad. El Barómetro del CIS ofrece además un 2,3% de encuestados que se adscribe a 'otras religiones', cifra que infravalora el número de fieles de otras confesiones teniendo en cuenta los datos del Ministerio de Justicia.
Musulmanes de todo el mundo, 1,8 millones en España, se encuentran en estos momentos celebrando el mes de Ramadán. El presidente de Estados Unidos se reunió el pasado 22 de junio con representantes de esta confesión en la Casa Blanca para romper simbólicamente el ayuno al caer la tarde -Iftar-, gesto insólito en España fuera de Ceuta y Melilla.
España no ha dejado de ser católica, como previó Azaña en los años treinta del siglo XX, pero hoy sí que es más diversa desde el punto de vista religioso, es también evangélica, islámica y budista. Diversidad religiosa hasta el momento no reflejada a nivel público e institucional.

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sábado, 30 de mayo de 2015

La España rural recela de los nuevos partidos

Barcelona, Madrid y La Coruña se han convertido en símbolo del cambio hacia nuevas formas políticas, aunque no resuelven la gran pregunta: ¿son las grandes ciudades avance de un cambio político a nivel nacional? Podemos y Ciudadanos despiertan pocas simpatías en municipios pequeños

Carlos Penedo. Artículo publicado originalmente en Estrella Digital.
Para el líder de Podemos, Pablo Iglesias, las grandes ciudades son "lugares distintos", "la avanzadilla del proceso de cambio" y el lugar del que proceden buena parte de los apoyos de Podemos, en declaraciones a la Cadena SER este lunes.
Los nuevos partidos del panorama político español, especialmente Ciudadanos y Podemos, son clave para la formación de los próximos gobiernos municipales y autonómicos. Los resultados en las elecciones municipales los convierte en llave imprescindible de gobernabilidad, aunque escaso mando propio y directo, salvo precisamente en ciudades emblemáticas como Barcelona, con el triunfo de 'Barcelona en Comú', La Coruña, donde 'Marea Atlántica' ha sido la fuerza más votada; y Madrid, donde Manuela Carmena y su 'Ahora Madrid' se ha quedado a un solo concejal de Esperanza Aguirre y anuncia gobierno municipal.
Los resultados en las principales ciudades sin embargo siguen copados por los dos grandes partidos nacionales.
Nueve millones de españoles viven en municipios de menos de 10.000 habitantes
El PP ha logrado ser la fuerza política con más concejales en 37 de las 50 capitales de provincia, aunque pierde todas las mayorías absolutas, que fueron un total de 30 en los comicios de 2011. Por su parte, el PSOE logra ser la fuerza con más concejales en seis capitales -Lleida, Tarragona, Soria y Segovia, Mérida y Huelva-.
A nivel nacional el PP ha conseguido 22.750 concejales y 2.768 mayorías absolutas (más 656 relativas), el PSOE ha logrado 20.824 concejales y 1.937 mayorías absolutas (y 538 relativas). Izquierda Unida, 2.216 concejales y 77 mayorías absolutas (y 44 relativas). Ciudadanos, 1.527 concejales y 48 mayorías absolutas (y 21 relativas).
El resto de las formaciones políticas no es posible acumularlas en totales nacionales, dada la diversidad de coaliciones a nivel local. Por acercamiento indirecto, en más de 6.500 municipios han ganado formaciones políticas clásicas, la fuerza de las nuevas es su papel de bisagra.

España rural / España urbana

El 21% de los españoles, alrededor de nueve millones de ciudadanos, vive en municipios menores de 10.000 habitantes, y ahí el tirón de los nuevos partidos es menor.
Análisis sociológicos y el propio barómetro del CIS de este mes de abril reflejan, por ejemplo, que Podemos recoge su menor simpatía ciudadana en los municipios menores de 2.000 habitantes y progresa linealmente según aumenta el tamaño de la localidad. En ese tamaño de hábitat es el PP quien recibe el mayor apoyo político.
El escenario aparentemente más desfavorable para Ciudadanos son los municipios entre 2.000 y 10.000 habitantes (y el mayor en grandes ciudades). En esos pueblos el PSOE consigue su mayor simpatía, junto con ciudades medianas entre medio y un millón de habitantes.
En intención de voto la tendencia es la misma, PP y PSOE son los partidos preferidos en municipios pequeños y las nuevas formaciones aumentan apoyo con el tamaño del censo.
Lo anterior puede cruzarse con variables sociológicas sobre situación profesional, que indican por ejemplo que Podemos es un partido apreciado entre profesionales por cuanta ajena, obreros cualificados, trabajadores administrativos y de servicios, estudiantes y parados; y recibe escasos apoyos entre trabajadores domésticos, jubilados y agricultores.

Fragmentación del voto

El porcentaje de voto de los grandes partidos en unas elecciones municipales ha tocado un suelo difícil de imaginar en décadas, el PP con el 27% de los votos y el PSOE con el 25%. Una de las lecciones de estos comicios ha sido la fragmentación del voto y como consecuencia la pérdida de mayorías absolutas (y la necesidad de pactos).
La novedad es para el Partido Popular y no para el PSOE. Muchos ex votantes del Partido Popular han depositado su confianza en formaciones políticas no de izquierdas, lo que normalmente tiene una penalización. Como ejemplo, en Castilla-La Mancha casi cien mil votos de Ciudadanos no se han traducido en ningún diputado regional. Un fenómeno muy conocido desde hace tiempo por la izquierda, especialmente la unida.
La traslación en cualquier caso de los resultados del domingo a unas elecciones generales es complejo. Ahora Madrid es un partido instrumental entre Ganemos y Podemos; en Barcelona, la fórmula ha sido una coalición de partidos. En ambos casos han presentado candidatos con fuerte personalidad que ha atraído votantes de un amplio espectro que rompen la etiqueta automática de partidos y sus simpatizantes.
En 48 de las 50 capitales de provincia han ganado partidos tradicionales
En principio, los cambios en las grandes ciudades adelantan un triunfo político en el Parlamento nacional, y así sucedió con el PSOE al comienzo de la democracia y al PP en los noventa. Pero la diversidad de los resultados del domingo impide automatizar el futuro.
Del análisis se deduce que Podemos y otras nuevas fuerzas cuentan con un apoyo potencial mayor que otras entre jóvenes, estudiantes, clases medias urbanas y descontentos (parados, afectados por la crisis), colectivos que se pueden definir como agentes activos de cambio político.
A la contra hay que tener en cuenta que los grandes partidos suelen concentrar voto en las convocatorias nacionales.
En el apartado de incógnitas se sitúa también la política de pactos (abstenciones decisorias y desencuentros) que tanto Podemos como Ciudadanos hagan en el semestre teórico que media entre las municipales y generales, que el Gobierno del PP quizá pueda estar interesado en acortar.
Las nuevas formaciones políticas tienen un carácter urbano y han conseguido ayuntamientos emblemáticos. Su extensión por todo el territorio nacional depende
de los propios partidos y de los ciudadanos. Y se verá en breve.

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jueves, 21 de mayo de 2015

Propaganda política a la puerta de la iglesia

  • La campaña electoral llega hasta la salida de misa
  • Vox, Ciudadanos y PP entregan propaganda electoral a niños y mayores tras la celebración religiosa en la zona oeste de Madrid

Carlos Penedo. Artículo publicado originalmente en Estrella Digital.
A por el voto de los católicos, más que a por el voto católico, buscado este último en unas elecciones generales con medidas relacionadas con el aborto o la asignatura de religión que escapan a las competencias municipales y autonómicas.
Los resultados de las elecciones del próximo domingo en la Comunidad de Madrid son los más inciertos de los últimos 20 años. Todo suma. Las tertulias de televisión y las redes sociales que triunfan en esta campaña como nunca en el pasado no bastan.
Al menos en Majadahonda, periferia residencial de Madrid, 70.000 habitantes y con repercusión nacional mediática durante años por ser el epicentro de la trama Gürtel, con réplicas de similar intensidad en los vecinos Pozuelo de Alarcón y Boadilla del Monte.
Los estrategas de campaña no han pasado por alto el Barómetro del CIS del pasado mes de febrero, que preguntaba por el ejercicio físico y también por la religión: el 69,4% de los españoles se declara católico. Sin contar bodas, comuniones o funerales, el 12,1% de los ciudadanos va a misa casi todos los domingos y festivos; otro 8,9% alguna vez al mes y el 13,9% varias veces al año.
Esos porcentajes sin duda se quedan cortos en algunas zonas de la Comunidad de Madrid. A las puertas de la parroquia Santo Tomás Moro de Majadahonda se han instalado los últimos domingos representantes de Vox, Ciudadanos y PP repartiendo propaganda electoral. El cliente potencial es nada menos que medio millar de vecinos que asisten a las ceremonias más concurridas.
Este 17 de mayo a la salida de misa de 12 el Partido Popular ha dado un paso más: con la guardia bajada tras la celebración religiosa, los fieles tenían en la puerta a una militante del PP, bolso de Loewe en bandolera, repartiendo pulseras del partido. Niños y mayores podían elegir entre azul, rosa y otra con la bandera de España (imagen), pulseras de algodón que recuerdan al mismo tiempo a un rosario religioso (cruz incluida) y las que puso de moda Sara Carbonero en el Mundial de Sudáfrica.
No se ha visto por las inmediaciones a representantes de Podemos, Izquierda Unida, PSOE, UPyD ni a los Centristas locales, que han elegido otros lugares donde pescar votantes potenciales y probablemente sigan estancados en los tradicionales abanicos de cartón, globos, pins y merchandising al uso.
Toda estrategia de márketing debe adaptarse al consumidor. El mismo Partido Popular ha repartido en Getafe preservativos con la foto del alcalde, candidato a la reelección, y la leyenda "Sensibilidad y eficacia". La idea no ha gustado al obispado, que ha difundido un comunicado en el que "lamenta profundamente el daño en la conciencia de los jóvenes que esta acción ha producido. La experiencia demuestra -añaden- que este tipo de gestos, lejos de prevenir los embarazos y las enfermedades de transmisión sexual, fomentan la promiscuidad de forma irresponsable en adolescentes que aún no tienen control de ellos mismos, las conductas de riesgo, los embarazos no deseados, las heridas afectivas, la perversión de la belleza de la sexualidad y la reducción de las relaciones humanas a simple mercancía de un placer que pronto se pasa pero que deja una marca dolorosa en el corazón".
Podemos entregó también preservativos en las últimas elecciones europeas, con la advertencia de "usar sólo en la jornada de reflexión".
Promiscuos y castos, católicos y ateos, jóvenes y mayores deciden con su voto el próximo domingo.

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jueves, 14 de mayo de 2015

El 40% de los musulmanes de España son españoles

  • Segunda generación y nacionalizados han incrementado el número de españoles de confesión musulmana hasta un 40% del total de los 1,8 millones de fieles de esta religión en España
  • Únicamente hay 47 profesores de religión para 275.000 alumnos, ninguno en comunidades como Madrid o Cataluña

Carlos Penedo. Artículo publicado originalmente en Estrella Digital.
Centro Cultural Islámico de Madrid. | PND
El Islam en España es cada vez más español.
La comunidad musulmana en España alcanza al finalizar 2014 un total de 1.858.409 ciudadanos, el 3,9% de la población del país, y se españoliza: por tiempo de residencia de los llegados, por nacionalización de inmigrantes y por los niños nacidos de los anteriores, que se suman a un pequeño colectivo de españoles conversos.
La Unión de Comunidades Islámicas de España -UCIDE- ha presentado recientemente su explotación estadística del censo de ciudadanos musulmanes en España referido al último día del año 2014, elaboración propia a partir de datos del Ministerio de Justicia (datos de entidades religiosas y concesión de nacionalidad), Ministerio del Interior (imames penitenciarios) y el Ministerio de Educación (alumnado y profesores de religión).
En síntesis, este "Estudio demográfico de la población musulmana" refleja que los españoles musulmanes suman 718.000 y casi alcanzan a la primera nacionalidad que tradicionalmente ha sido la marroquí, con 771.000 personas de ese origen residentes en España.
El mapa de los musulmanes en España refleja una concentración en grandes ciudades y en la costa mediterránea, con más de medio millón en Cataluña, cerca de 300.000 en Andalucía y 275.000 en Madrid. La presencia de musulmanes es discreta en el norte y noroeste peninsular, lo que se relaciona directamente con la inmigración.
Aunque lo contempla la norma, no existen imames ni en hospitales ni en las Fuerzas Armadas
En el último año se registra un incremento de alrededor de 150.000 musulmanes, que se corresponde en su totalidad con la adquisición de la nacionalidad de residentes en España de esa confesión, ya que incluso los marroquíes registran un ligero descenso y el resto de los orígenes se mantiene estable. Desde UCIDE se considera que "se produce un descenso generalizado de la población musulmana inmigrante y aumento de la población musulmana española al haberse agilizado los procedimientos de adquisición de la nacionalidad, lo que, añadido al saldo migratorio, marca el inicio de una tendencia a la baja entre los musulmanes inmigrantes".
Por su origen, la distribución geográfica de los musulmanes españoles se centra mayoritariamente en Madrid, Cataluña y Andalucía (las tres comunidades con alrededor de 150.000 personas de esta confesión), seguidos a cierta distancia por Canarias (42.000) y luego las dos ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, donde aproximadamente la mitad de sus residentes son musulmanes (alrededor de 32.000 musulmanes en cada una).
En cuanto a los marroquíes, este colectivo destaca por su residencia en Cataluña (226.000), seguida de Andalucía (125.000), Madrid (81.000), Comunidad Valenciana (76.000) y Murcia (75.000).
Tras españoles y marroquíes, residen en España 79.000 paquistaníes (más de la mitad en Cataluña), 63.000 argelinos (la tercera parte en la Comunidad Valenciana) y 62.000 senegaleses musulmanes (más dispersos, con 10.000 en Cataluña y Madrid).
La Unión de Comunidades Islámicas detecta en 2014 movimientos migratorios interiores, que "obedecen a los mismos factores de oferta de empleo y vivienda que afectan al resto de ciudadanos" como consecuencia de la crisis económica, habiéndose producido algunos cambios residenciales en busca de empleo y destacando la disminución de musulmanes en provincias como Castellón, Jaén, Salamanca o Zamora.

Nacionalizaciones

Más de la mitad de quienes el informe denomina hispanomusulmanes -718.000 musulmanes de nacionalidad española- son niños y jóvenes descendientes de segunda generación de inmigrantes de confesión musulmana; la cifra de nietos, a diferencia de otros países de Europa, es aún un porcentaje muy pequeño y destaca además que la cuarta parte de los musulmanes españoles son nacionalizados.
Sobre este último grupo, el informe de la UCIDE refleja que entre 1968 y 1997, en tres décadas, la cifra de musulmanes nacionalizados apenas alcanzó las 30.000 personas; el número de nacionalizaciones se duplicó hasta 61.000 en la década 1998/2007; y esa cifra se volvió a duplicar en el sexenio 2008/2013 hasta 134.000 nacionalizaciones.


Profesores de religión

El 90% del alumnado musulmán carece de clases de religión, derecho reconocido por la legislación española hacia las confesiones minoritarias consideradas como de "notorio arraigo", que incluye, además del Islam, las religiones protestante (evangélicos) y judía.
El estudio demográfico de UCIDE contabiliza 275.000 alumnos musulmanes en centros públicos de Primaria y Secundaria en toda España y únicamente 47 profesores de esa religión en todo el país, con Andalucía a la cabeza (17), seguida de Ceuta (13), Melilla (11), Aragón (tres), dos profesores en el País Vasco y un docente de religión islámica en Canarias. El informe resalta que sólo esas seis autonomías cumplen con unos mínimos legales, mientras que provincias con un alto número de alumnos musulmanes no cuentan con ningún profesor de religión, el caso de Barcelona, Madrid y Murcia.
Se recuerda en el informe además que desde 2006 está regulada la asistencia religiosa en centros penitenciarios de las confesiones religiosas minoritarias, acuerdo que sirve de amparo para la docena actual de imames penitenciarios.
Sólo hay 47 profesores de religión islámica en España, ninguno en Madrid y Barcelona
Por su parte, en 1990 se creó por Decreto el Servicio de Asistencia Religiosa en las Fuerzas Armadas para sus miembros católicos, se lee en el informe, y en 2007 se publicó la Ley de la Carrera Militar "que continuó confirmando su exclusividad para los católicos, mientras sigue sin ser contratado ningún imam castrense, aún existiendo alguna unidad de mayoría musulmana, como son las Unidades de Regulares" (en Ceuta y Melilla), señala el documento.
El acuerdo de cooperación del Estado con la Comisión Islámica de España de 1992 regula también el derecho a la asistencia religiosa islámica en hospitales, aunque "no consta convenios específicos ni contratación de imames hospitalarios".
La UCIDE señala también el problema relacionado con los cementerios musulmanes, asunto que ha saltado en los últimos meses a la opinión pública (ver artículo de apoyo). La mayoría de los 24 lugares de enterramiento en España que siguen el rito islámico (ocho en Andalucía) se trata de parcelas en cementerios municipales, además de dos cementerios privados multiconfesionales en Alcobendas (Madrid) y Ribarroja del Turia (Valencia).

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miércoles, 29 de abril de 2015

700.000 españoles más en el extranjero desde el inicio de la crisis

PADRÓN DE ESPAÑOLES RESIDENTES EN EL EXTRANJERO
  • La concesión de la nacionalidad y la búsqueda de empleo han disparado la cifra de españoles en el exterior hasta los 2,1 millones
  • Las elecciones aumentan el interés hacia ellos, aunque el complicado proceso de voto eleva su abstención hasta el 95%

Carlos Penedo. Artículo publicado originalmente en Estrella Digital.
El número de personas con nacionalidad española que residen en el extranjero alcanzó los 2.183.043 a 1 de enero de 2015, según los datos del Padrón de Españoles Residentes en el Extranjero (PERE) difundidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Esta cifra supone un incremento anual del 6,1%, 124.995 personas.
Las cifras de 2014 confirman la tendencia de los últimos años: España tiene a 711.352 nacionales en el exterior más que en 2009, cuando los españoles en el extranjero no llegaban al millón y medio.
Este incremento cercano al 50% tiene una difícil interpretación, ya que el PERE contabiliza la inscripción del español en el extranjero en la embajada o consulado, y por tanto muchos españoles que la crisis ha impulsado a buscar oportunidades laborales en el exterior y no se han inscrito, sobre todo en Europa, no figuran en este padrón.
En el crecimiento también influyen los nacimientos de españoles en el exterior y las nacionalidades conseguidas por hijos o nietos de españoles o por extranjeros en España que han podido volver a su país de origen ahora con la nacionalidad española, a menudo con niños nacidos en España.
El 25 de abril acaba el plazo para pedir la documentación para poder votar
Los datos reflejan que sólo un tercio de los españoles residentes en el extranjero ha nacido en España, y los restantes 1,3 millones de españoles han nacido en el país de residencia. Otro dato es que más de 300 mil personas han conseguido la nacionalidad entre 2007 y 2011 por la ley de Memoria Histórica en su condición de descendientes de exiliados. A lo anterior se suman los extranjeros que han adquirido la nacionalidad en los últimos años por residencia, dos años en el caso de los latinoamericanos y diez para el resto.
En cualquier caso, el análisis de la colonia española en el exterior tiene interés para analizar los efectos de la crisis y también por las convocatorias electorales de este año.

Argentina, Cuba y EEUU, mayores crecimientos en 2014

Los países extranjeros en los que residían más personas de nacionalidad española a 1 de enero de 2015 eran Argentina (423.006), Francia (223.636), Venezuela (190.601) y Alemania (130.279). Tienen también una colonia superior a los cien mil españoles Brasil, Cuba, México, Estados Unidos y Suiza.
En términos absolutos los mayores incrementos del último año se registraron en Argentina (18.895 más), Cuba (10.804) y Estados Unidos de América (10.028). En términos relativos, en países con más de 10.000 residentes, los mayores incrementos se dieron en Ecuador (un 27,6% más), Bolivia (23,4%) y Colombia (20,9%).
Por continente, el 63,4% de las personas inscritas tenía fijada su residencia en América, el 33,5% en Europa y el 3,1% en el resto del mundo. Los incrementos de inscritos respecto a los datos de 2014 se concentraron en América (81.030 inscritos más) y Europa (39.246). En términos relativos, el mayor incremento se produjo en Asia (10,8%).
En los últimos seis años, destacan países que han triplicado la población española residente como Cuba o varios estados del Golfo Pérsico (Arabia Saudí, Emiratos y Qátar), y han duplicado los residentes españoles Colombia y Perú, EEUU y China. En los años de la crisis los españoles en Reino Unido han crecido un 60% y hoy suman ya más de 90.000.

Interés electoral

Este sábado 25 de abril finaliza el plazo establecido en el calendario electoral para realizar la solicitud de la documentación electoral (papeletas) para las próximas elecciones autonómicas, lo que afecta a más de 900 mil españoles en el exterior. Una vez recibida la documentación electoral, se puede optar por enviar el voto por correo, hasta el 19 de mayo, o bien acudir al consulado que les corresponda para depositar su voto en urna del 20 al 22 de mayo.
La Oficina del Censo Electoral ha remitido a todos los electores con derecho de voto el impreso oficial de solicitud. Por primera vez, las solicitudes se podrán enviar por internet. Para ello es necesario poseer un certificado electrónico reconocido por la Sede Electrónica del INE o utilizar la clave enviada con el impreso oficial.
En las generales de 2011 sólo votó el 5% del censo
Con la reforma de la Ley Electoral de 2011, pactada por PP, PSOE y los nacionalistas de CiU y PNV, se excluyó a los inscritos en el CERA  de participar en elecciones municipales y se obligó a todos los emigrantes (ya sean temporales o permanentes) a pedir expresamente el voto en sus respectivos consulados como condición previa a poder ejercer su derecho (sea en embajadas o por correo).
La implantación del requisito del 'voto rogado' tuvo sus efectos ya en las generales de 2011, donde disminuyó considerablemente el voto emigrante. En las últimas generales sólo votó el 5% de los españoles  residentes en el extranjero que podían hacerlo (más del 30% en 2008), lo que coloca al español en el exterior en un astronómico 95% de abstención, frente al 30% general.
Los dos grandes partidos se comprometieron a revisar esa última reforma, aunque de momento no se han puesto manos a la obra y 'populares' y socialistas se culpan mutuamente de ello.
En este sentido, el secretario ejecutivo del PP en el Exterior, Alfredo Prada, ha lamentado que el Partido Socialista no haya aceptado sentarse a negociar medidas de regeneración democrática que hubiesen supuesto la eliminación del voto rogado "de una vez por todas".
Por su parte, Izquierda Unida tiene previsto presentar este martes una queja ante la Junta Electoral Central (JEC) por las dificultades con las que se están encontrando los españoles que viven fuera de España para poder ejercer su derecho a voto en los comicios locales y autonómicos previstos para el próximo 24 de mayo.
Argentina, Francia, Venezuela y Alemania suman un millón de españoles
Así lo ha declarado el portavoz de Justicia de la Izquierda Plural, Gaspar Llamazares, quien ha denunciado que los emigrantes permanentes y los desplazados temporalmente fuera de España se están encontrando con muchas trabas en el proceso para la solicitud del voto rogado que necesitan para poder votar.
Hace más de un año el Congreso aceptó tramitar una propuesta para facilitar el voto aprobada por el Parlamento gallego, pero en todo este tiempo no se han activado los trabajos para ello y el texto sigue congelado en la Comisión Constitucional.
Por su parte, el secretario de Emigración del PSOE, Roberto Jiménez, ha acusado al Gobierno de "falta de voluntad" para revisar aquella medida y de dejar "casi a un millón de españoles" sin poder votar.
“El Gobierno debe revisar bien sus mecanismos para que los cientos de miles de españoles que residen en el exterior puedan ejercer su derecho al voto”, señaló Jiménez. “Es imprescindible que se arregle el penoso proceso que ha puesto en marcha para solicitar el voto por internet, que está provocando que los ciudadanos desistan de solicitar el voto por una cuestión técnica”. “Exigimos al Gobierno que arregle todos los fallos de forma inmediata y, en todo caso, que amplíe el plazo para solicitar el voto por correo postal”.

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viernes, 10 de abril de 2015

La población extranjera en España se europeíza

El número de extranjeros en el país se estabiliza en cinco millones. Aumentan los ciudadanos europeos y los procedentes de China, mientras que 180.000 consiguieron en 2014 la nacionalidad, sobre todo latinoamericanos

Carlos Penedo. Artículo publicado orginalmente en Estrella Digital.
Colas en una oficina de Extranjería.
La realidad de la inmigración y la radiografía de la población extranjera en España poco tiene que ver con la imagen de pateras, cayucos o centroafricanos saltando vallas de espino que copan los informativos.
El número de extranjeros residentes en España cerró el año 2014 en 4.925.089 personas, alrededor de un 11% de la población total del país, según el Observatorio Permanente de la Inmigración, dependiente del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, que acaba de hacer públicos los datos.
Rumanía (953.000) y Marruecos (770.000) encabezan con gran diferencia del resto el listado de países de origen de los extranjeros en España, seguidos de Reino Unido (275.000) e Italia (217.000). Siguen en la clasificación Ecuador (192.000), China (191.000), Bulgaria (183.000); Alemania, Portugal y Colombia se acercan a los 150.000 cada uno; Francia tiene 124.000 nacionales en nuestro país y Bolivia 115.000.
La variación del conjunto en el último año ha sido mínima, un descenso del 0,37%, alrededor de 18.000 residentes extranjeros menos, pero la evolución por nacionalidades es muy diferente.
Más de 80.000 ciudadanos de la UE se instalaron en España en 2014
Un primer fenómeno de la crisis económica es que ha estabilizado el número de extranjeros en torno a cinco millones, sin grandes variaciones en ningún sentido. Una segunda conclusión es que su origen es mayoritariamente comunitario.
La Administración distingue, por su régimen jurídico, entre ciudadanos comunitarios, de países de la Unión Europea y libre circulación, y los procedentes de terceros países. Del total de residentes extranjeros, 2.773.000 pertenecen al régimen de libre circulación de la UE, el 56% del total; y 2.151.000 al régimen general de ciudadanos extracomunitarios. La evolución de los dos colectivos en el último año ha sido dispar.
Por una parte, los extranjeros cuyo número más ha aumentado en 2014 son los nacionales de Italia (crece un 6%, 12.500), Reino Unido (3,9%, 10.000 más) y Rumanía (2,7%, 25.000 más), principales responsables de que los ciudadanos europeos hayan aumentado más de 80.000 en un año.
La tendencia es contraria en el llamado régimen general, con una disminución de más de 100.000 extranjeros en esa categoría que en 2014. La causa principal es que en el último año más de 180.000 extranjeros han conseguido la nacionalidad española, más de medio millón si se suman los tres primeros años de legislatura.
Este último caso explica que los mayores descensos por países en 2014 corresponden a los extranjeros procedentes de Ecuador (31.000 menos, bajada del 13,9%), Colombia (22.000 menos, 13,8%) y Bolivia (16.000 menos, caída del 12%). Ya son españoles.
La nacionalidad española por tiempo de residencia en el caso de los nacionales de países iberoamericanos se puede solicitar a partir de dos años de residencia legal y continuada, a diferencia de caso general que requiere una década.
Medio millón de extranjeros ha conseguido la nacionalidad española desde 2012
La única excepción que se escapa a la regla de más extranjeros de la UE y menos extracomunitarios, constante en los últimos cuatro años, es China, con un crecimiento continuado, cerca de 7.000 más en 2014. Los alrededor de 190.000 chinos residentes en España ya suponen la la sexta nacionalidad con mayor número de residentes extranjeros en España y segunda nacionalidad no comunitaria, sólo tras Marruecos.
En cuanto a su distribución geográfica, los extranjeros se concentran en el centro y toda la costa mediterránea. Cataluña (1.085.000), Comunidad de Madrid (800.000), Andalucía (675.000) y Comunidad Valenciana (660.000) agrupan más de tres millones de extranjeros, un 65% del total.

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jueves, 15 de enero de 2015

Belgas

Gente curiosa, los belgas, o el país. De allí procedieron parte de las armas de uno de los atentados en París (del otro un responsable atravesaba España dos veces a principios de año para despedir a su mujer en Barajas); acogieron casi como si fuera de la familia a la tía Fabiola.
Esposa de quien suspendió la monarquía -incapacidad temporal de 36 horas- para que pasara la ley del aborto; hoy no se atrevería a dejar un hueco en la institución ni un minuto, se podría colar una corriente que acaba en neumonía de las serias.
No conozco a ningún belga, o eso creo. Lo que me da objetividad para analizar el caso, porque si conociera a uno o a cien los juzgaría a todos por un único caso o cien que el azar me ha puesto cerca.
Gente de donde han salido personajes como Wim Mertens, Birelli Lagrene o Tintín, un periodista al que no se conoce que escribiera un artículo; y seguro que algún pintor poco figurativo que me gusta y no recuerdo ahora.
He estado unas 30 horas en Bruselas, en una mañana de trabajo de uniformados de paisano y una tarde de relaciones sociolaborales.
Me di un par de vueltas con las que descubrí que le echan bastante más lechuga que aquí a la hamburguesa.
Lo que vi de la ciudad era una buena mezcla de gente, de obras y tráfico. Otra cosa era las casas, parecían oscuras.
Daba la impresión de que escondían una visita incómoda en la cocina.

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BODA DE BALDUINO Y FABIOLA
Una española en la Corte del Rey de los Belgas. La aristócrata Fabiola de Mora y Aragón, ahijada de la Reina Victoria Eugenia, se convirtió en la primera Reina Española en una monarquía europea tras su boda con el Rey Balduino en Bruselas el 15 de diciembre de 1960. 
La novia, hija de Gonzalo de Mora y Fernández,
Marqués de Casa Riera, y de Blanca de Aragón y Carrillo de Albornoz, Marquesa de Casa Torres, llevaba un vestido de
Balenciaga. Sobre la cabeza lucia la tiara de las “provincias belgas” que fue propiedad de su suegra, la Reina Astrid.
¡Hola!, 70 aniversario




viernes, 5 de septiembre de 2014

Defensa oculta un año una encuesta negativa sobre las Fuerzas Armadas

  • Estudio realizado por el Centro de Investigaciones Sociológicas
  • La valoración de las Fuerzas Armadas ha bajado ocho puntos en los últimos dos años, aunque sigue por encima de la mayoría de los organismos del Estado
  • Un tercio de los ciudadanos considera que los presupuestos de Defensa son excesivos

Carlos Penedo. Artículo publicado originalmente en Estrella Digital.

Visita del ministro de Defensa, Pedro Morenés, al contingente
español en la República Centroafricana el pasado
junio (Foto: Ministerio de Defensa).
Los españoles han bajado su valoración de las Fuerzas Armadas, en línea con el desprestigio generalizado de las instituciones, la política y el sector público. La certificación mediante un estudio sociológico de este descenso ha causado preocupación en el Ministerio de Defensa hasta el punto de que ha tardado un año en difundir los resultados de la encuesta.
Del 12 al 23 de septiembre de 2013 el Centro de Investigaciones Sociológicas -CIS- realizó el mayor y mejor estudio que se elabora en España sobre la percepción social de las Fuerzas Armadas y cuestiones de seguridad y defensa, 2.500 entrevistas personales en domicilios por encargo del Ministerio de Defensa y periodicidad bienal. Un año más tarde Defensa ha acabado publicando los resultados, sin publicidad e impulsado porque en caso contrario lo hubiera hecho el propio CIS, ya que es ése el plazo máximo –según informan a estrelladigital.es- para mantener un estudio en la nevera.
El dato más significativo, en una encuesta muy extensa con decenas de preguntas, es que las Fuerzas Armadas reciben una valoración positiva del 55% de los encuestados (la suma de quienes responden con una opinión buena o muy buena), ocho puntos por debajo de la anterior encuesta de 2011 (máximo histórico con un 62%), rompiendo una tendencia positiva que se había registrado en la última década. La opinión actual de los españoles sobre los ejércitos se sitúa en los niveles de 2005 y por encima del año 2000 (52% de respuestas favorables) y 1997 (45%), cuando se inició esta serie de estudios.
Los datos marcan un punto de inflexión en la valoración de las Fuerzas Armadas
El Instituto Español de Estudios Estratégicos -IEEE- es el organismo del Ministerio de Defensa –similar a un think tank- que apadrina la encuesta y la acompaña de unos comentarios donde señala que “los datos marcan un punto de inflexión en la valoración de las Fuerzas Armadas”. Recuerda no obstante el IEEE que “las actitudes que manifiestan los ciudadanos hacia este institución (sic) son mucho más favorables que las suscitadas por cualquier otra organización pública en la actualidad”, en referencia a las bajísimas notas que reciben, por ejemplo, el Tribunal Constitucional (3,5) o el Parlamento (2,5).
Otros indicadores que han provocado inquietud en el Ministerio de Defensa es que la mayor parte de los encuestados (por encima del 60%) no muestran gran disposición a participar en la defensa del país, posición que ha aumentado más de 10 puntos desde comienzos de siglo.
En la cara crítica del estudio aparece también que el 37,6% de los españoles estaría dispuesto a arriesgar su vida o sacrificarse por su país. Y que un 31% de los encuestados piensa que el presupuesto anual para defensa es excesivo, con un incremento sustancial de un 13% desde 2009, otro 30% de los encuestados no tiene opinión y un 24% de los ciudadanos considera que es adecuado, lo que deja en un escaso 15% de los españoles que creen que el Gobierno debiera destinar más fondos a Defensa.
El estudio ha sido recibido con evidente malestar por parte del Ministerio de Defensa, que concluye tras su análisis que “se observa un retroceso hacia lo militar”, que “el sentimiento colectivo hacia los símbolos de España como representativos de la nación están en ligero retroceso”, afirman que “en algunas comunidades autónomas se observa un acusado crecimiento del desafecto hacia España” y se quejan de que “las carencias en la cultura de seguridad y defensa siguen siendo importantes en todos los estamentos de la sociedad española”.
Un escaso 15% de los españoles cree que el Gobierno debería destinar más fondos a Defensa
A pesar de los recelos del Gobierno, no todo su contenido es negativo, y en cualquier caso es un reflejo bastante fiable de lo que opina la sociedad real. La encuesta del CIS para Defensa ofrece muchos otros datos que muestran una sociedad comprometida, identificada con su país y con una pública opinión bastante convencida de la profesionalidad de los militares.
Sobre la predisposición a arriesgar o sacrificar la vida por un motivo, un 91% de los ciudadanos lo haría por salvar la vida a otra persona, un 76% por la paz, el 73% por la libertad.
Por su parte, la mayoría de los entrevistados se sienten orgullosos de ser españoles (76%, aunque seis puntos menos que en 2011), se identifican como tales y se sienten emocionalmente vinculados a los símbolos de España (bandera e himno).
Del estudio se puede deducir asimismo que la participación de militares españoles en operaciones en el exterior ha dejado de ser una novedad e influir positivamente en una imagen más moderna del colectivo, como así ha ocurrido en el pasado reciente.
La participación en este tipo de misiones reciben un apoyo mayoritario (83%) y un 40% de los entrevistados consideran que repercute favorablemente en la imagen de las FAS, influencia que ha bajado frente a anteriores encuestas.
La profesionalidad de las FAS recibe asimismo buenos resultados, con una mayoría de los entrevistados (51%) que opinan que están bien preparadas para defender el país, y un 61% en que cuentan con una buena capacitación profesional, porcentajes positivos aunque en retroceso desde 2011. El valor que citan los encuestados en primer lugar como más relevante de los militares es la preparación técnica, por encima de otros tradicionales como la valentía o la obediencia.
Entre los riesgos y amenazas, los ciudadanos sitúan en primer lugar la inestabilidad económica y financiera
A partir de la encuesta del CIS se puede interpretar que sólo un tercio de la población se interesa habitualmente por la información y los temas de seguridad, defensa y Fuerzas Armadas (un 65% de los entrevistados se declaran poco o nada interesados), apartado sin variaciones significativas en la última década aunque con una ligera tendencia al alza.
Sobre la percepción de riesgos y amenazas, los ciudadanos sitúan en primer lugar la inestabilidad económica y financiera, seguida del terrorismo, catástrofes medioambientales, armas de destrucción masiva y amenazas relacionadas con la dependencia energética. La posibilidad de un conflicto armado ocupa la décima posición entre doce planteadas.
Si se asocia la amenaza real a nuestra seguridad con un país, el 19% de los encuestados menciona a Marruecos, un sorprendente 15% al Reino Unido (aquí se interpreta la influencia de la tensión en torno a Gibraltar) y otro 11% a Siria.
Por último, el estudio del CIS va más allá de la percepción sobre asuntos relacionados con la seguridad y entra de lleno en la identidad nacional de los encuestados. En este ámbito, la encuesta dice que la mayoría de los ciudadanos (54%) se siente tan española como de su comunidad autónoma, es decir, una identidad múltiple o doble; un 24% se siente únicamente español -16%- o más español que otra cosa -8%-; y otro 17% se siente únicamente de su identidad autonómica-nacional (periférica, la llama el estudio) -6%- o pesa esa identidad más que la estatal -11%-.
En la encuesta destaca Navarra como la autonomía donde más peso tiene la identidad nacional no española (53%), seguida de País Vasco (44%) y Cataluña (40%). En sentido contrario, la identidad española alcanza máximos en Madrid y la Comunidad Valenciana (39%), La Rioja y Cantabria (37%); mientras que la identidad múltiple o doble registra sus mayores niveles en Asturias (80%), Murcia (77%) y Galicia (72%).

Sugerencias

Instituto Español de Estudios Estratégicos
La Defensa y sus públicos, por Carlos Penedo (Blog Contextos, 20-4-2014).