Mostrando entradas con la etiqueta Drones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Drones. Mostrar todas las entradas

sábado, 24 de noviembre de 2018

Derechos no tripulados

La transformación tanto de la percepción misma de la seguridad como de los instrumentos que los Estados emplean para garantizarla, especialmente el militar, puede tener efectos directos e indirectos sobre la vulneración de los derechos fundamentales del ciudadano, en dirección contraria a los tímidos avances registrados a comienzos de siglo como reacción a la invasión de Irak.
La grave fractura política producida tanto en la comunidad internacional como en el interior de cada país a partir de aquella llamada guerra preventiva comenzada en 2003, cuyos efectos desestabilizadores continúan en la actualidad,  se intentó contrarrestar con una mayor legalidad y legitimidad de las intervenciones militares, tendencia hoy interrumpida.
Las causas del retroceso hay que buscarlas en las modificaciones sufridas durante la última década en cinco grandes ámbitos, que se traducen en un menor control social y político sobre las intervenciones militares.
En el marco de la geopolítica se observa la fragmentación de la gobernanza mundial, la crisis de las organizaciones internacionales sustituidas por alianzas entre amigos, la crisis del multilateralismo, la vuelta de la soberanía y el proteccionismo nacional, donde la presidencia de Donald Trump es un efecto y un agente.
En segundo lugar, ciñéndonos al ámbito español, las Fuerzas Armadas nunca han participado en mayor número de operaciones en el exterior y nunca ha tenido esa presencia menor repercusión social ni menor reflejo parlamentario, el espacio de la rendición de cuentas y de las explicaciones políticas y económicas.
Otros dos factores estrictamente militares han cambiado la forma de intervenir en escenarios ajenos al territorio nacional. Por una parte, la reducción del tamaño de los contingentes en el exterior, con uso intensivo de unidades de operaciones especiales e inteligencia, y en algunos casos con la tarea de formar a ejércitos locales. Un segundo condicionante militar es la tecnificación de la guerra, la utilización masiva del arma aérea y el recurso creciente a drones y sistemas no tripulados que alejan, en distancia y responsabilidad, atacante y objetivo.
Finalmente un quinto factor a tener en cuenta sería la militarización de fenómenos hasta no hace mucho ajenos al mundo uniformado, desde la seguridad interior a la inmigración, desde la información a las redes sociales. El traspaso del ámbito civil al militar suele ir ligado a situaciones de emergencia -reales o inducidas- y una restricción de derechos fruto de la excepcionalidad que justifica a su vez los instrumentos utilizados.
La opinión pública y sus parlamentos se pueden estar alejando de la actuación de los ejércitos, tanto en conflictos armados como en las antes llamadas operaciones de paz, y esa lejanía no ampara la vulneración de derechos fundamentales -desde el derecho a la vida al de información-, pero garantiza la inmunidad de sus responsables si se produce.
Los sistemas aéreos no tripulados, popularizados como drones, no están descontrolados, se pilotan desde tierra, mientras se avanza hacia la próxima fase en la que podrían tener capacidad de decisión autónoma sin participación humana más allá de la programación del sistema. Un peligro similar al de los derechos, asistimos a un escenario donde habitan por un lado personas y por otro los derechos que iban asociados a ellas y ahora parecen desligados en aras de una seguridad que separa lo que teóricamente debía garantizar, el libre ejercicio de los derechos por parte de los ciudadanos.

--------------

Extracto de la ponencia presentada en el Seminario Internacional sobre Seguridad Global y Derechos Fundamentales, celebrado en la Universidad de Valencia -Facultad de Derecho- los días 19 y 20 de septiembre de 2018 (publicación en imprenta).
El autor forma parte del equipo de trabajo del proyecto de investigación Seguridad Global y Derechos Fundamentales.

Sugerencias


miércoles, 23 de abril de 2014

Fomento prohíbe a los drones volar

La UE quiere tener regulado el sector en 2016, mientras que los aviones sin piloto ya operan para usos civiles en Suecia, Francia, Reino Unido o Japón


Artículo publicado originalmente en Estrella Digital.
Proyecto Fulmar desarrollado por la multinacional Thales en España.
Vacío legal. Y, por tanto, presión sobre las administraciones públicas. El Gobierno ha querido recordar en este momento que en España está prohibido el uso comercial y profesional de los aviones sin piloto para usos civiles.
El desarrollo industrial y las expectativas de negocio ya están avanzadas para el uso civil de drones, y todos miran al regulador para que establezca el marco legal. La UE también ha presentado hace pocos días sus planes: en 2016 quiere tener integrados los drones en el espacio aéreo.
El vuelo para usos civiles de aparatos controlados a distancia genera no pocas dudas sobre seguridad, protección y privacidad. Ante este panorama, el Gobierno advierte, la Comisión Europea anuncia.
Ministerio de Fomento: “no está permitido, y nunca lo ha estado, el uso de aeronaves pilotadas por control remoto con fines comerciales o profesionales”. El Gobierno, a través de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea –AESA-, acaba de emitir un comunicado tajante repleto de prohibiciones “con el objeto de evitar mal entendidos y posibles incidentes”.
El listado de usos no permitidos da una idea del potencial de esta tecnología. Fomento advierte de que no está consentido “realizar actividades consideradas trabajos aéreos, como la fotogrametría, agricultura inteligente –detectar en una finca aquellas plantas específicas que necesitarían de una intervención, como riego, fumigación, para optimizar el cultivo-, reportajes gráficos de todo tipo, inspección de líneas de alta tensión, ferroviarias, vigilancia de fronteras, detección de incendios forestales, reconocimiento de los lugares afectados por catástrofes naturales para dirigir las ayudas adecuadamente, etc.”, añade.
El argumento es que los drones son aeronaves, y por tanto están sujetos a la legislación aeronáutica general vigente en España, “que no hace posible el vuelo de los drones en la mayor parte de los casos”. Fomento dice estar preparando, sin fecha final, “la regulación específica de estas aeronaves, en la que AESA está trabajando en colaboración con la industria”, normativa que “contendrá disposiciones particulares que hagan posible su vuelo con determinadas condiciones y limitaciones”.
Quede claro que la nota de Fomento se refiere a uso civil de drones. El propio documento señala que “para uso militar existe una normativa que permite su operación exclusivamente en espacio aéreo segregado”, es decir, de utilización exclusiva para las Fuerzas Armadas.
Prohibición, por tanto, de vuelo de drones para usos civiles, circunstancia que Fomento se salta únicamente concediendo autorizaciones puntuales “para vuelos de desarrollo o de demostración, así como para los vuelos requeridos para la certificación de estas aeronaves”.
Lo que sí está permitido y recuerda la nota de AESA es “cuando el uso de estas aeronaves tiene exclusivamente un fin deportivo o de recreo”, en estos cosas “son consideradas aeromodelos”, que pueden volar por debajo de los 100 metros de altura, no sobre núcleos urbanos ni sobre grupos de población (playas, conciertos, calles de cualquier ciudad), siempre en zonas habilitadas para ello.
Remata Fomento que los recintos completamente cerrados, como un pabellón industrial o deportivo, un centro de convenciones o un domicilio particular, no están sujetos a la jurisdicción de AESA, no forman parte del espacio aéreo, y entonces los titulares de estos recintos pueden decidir si autorizan el vuelo de drones en su interior y en qué condiciones. “Un estadio de fútbol –advierte Fomento- no tiene la consideración de recinto cerrado, a menos que su cubierta cubra la totalidad de su superficie, sin abertura ninguna”.

Comisión Europea: normas estrictas para regular los drones civiles

El interés por los drones, también conocidos como UAV y últimamente como RPAS (sistemas aéreos pilotados en remoto), no es exclusivo de nuestro país. En una comunicación dirigida al Consejo y el Parlamento europeos, la Comisión Europea ha propuesto en este mismo mes de abril establecer normas estrictas para regular las operaciones de los drones civiles, de aeronaves teledirigidas. Las nuevas normas abarcarán la seguridad, la protección, la privacidad, la protección de datos, los seguros y la responsabilidad.
El objetivo es “permitir que la industria europea se convierta en un líder mundial en el mercado de esta tecnología emergente”, un sector que reconoce hoy dominado por Estados Unidos e Israel, con importancia creciente de otros Estados como Brasil, China, India y Rusia; y, al mismo tiempo, “garantizar que se adopten todas las salvaguardias necesarias”.
La Comisión informa de que en la actualidad existen en el mundo 1.708 drones diferentes (566 en Europa), producidos por 471 fabricantes (176 en Europa).
Cada vez se recurre más a los drones civiles en países europeos como Suecia, Francia y el Reino Unido, en sectores distintos, pero en un marco normativo fragmentado. Aunque se aplican las normas nacionales básicas de seguridad, los requisitos en la UE varían y hay una serie de salvaguardias clave que no se tratan de manera coherente.
El vicepresidente de la Comisión encargado de Transportes, Siim Kallas, ha declarado que “muchas personas, incluido yo mismo, tienen dudas sobre la seguridad, la protección y la privacidad en relación con estos dispositivos”.
La tecnología de los drones civiles está mejorando y hay posibilidades de lograr un crecimiento y una creación de empleo considerables. Según algunas estimaciones, su valor en los próximos diez años podría representar un 10% del mercado de la aviación, es decir 15.000 millones de euros al año. El vicepresidente ha añadido que “las aeronaves teledirigidas, casi por definición, van a cruzar las fronteras y la industria todavía se encuentra en sus primeras fases de existencia. Tenemos la oportunidad de establecer un conjunto único de normas con las que todos puedan trabajar, como hacemos en el caso de las grandes aeronaves”.
Las nuevas normas que avanza la Comisión Europea pretenden regular los ámbitos siguientes:
  • Normas estrictas aplicables a toda la UE sobre autorizaciones de seguridad. “La seguridad es la primera prioridad para la política de la UE en materia de aviación”, se afirma en el documento. Las normas de la UE se basarán en el principio de que los drones civiles deben proporcionar un nivel de seguridad equivalente al de las operaciones realizadas con aparatos tripulados. La Agencia Europea de Seguridad Aérea (AESA) comenzará a elaborar normas específicas aplicables en toda la UE a las aeronaves teledirigidas.
  • Controles rigurosos sobre la privacidad y la protección de los datos. Los datos recogidos por aeronaves teledirigidas deberán cumplir las normas aplicables sobre protección de datos y las autoridades pertinentes deberán supervisar la posterior recogida y el tratamiento de datos personales. La Comisión evaluará cómo garantizar que las normas de protección de datos se apliquen plenamente a las aeronaves teledirigidas y propondrá modificaciones u orientaciones específicas en los casos en que sea necesario.
  • Controles rigurosos para garantizar la seguridad. Los drones civiles pueden ser objeto de posibles acciones ilegales y amenazas a la seguridad, al igual que las demás aeronaves. La AESA comenzará a trabajar con el fin de establecer las condiciones de seguridad necesarias para proteger, en concreto, los flujos de información y, posteriormente, propondrá las obligaciones jurídicas específicas para todas las partes interesadas (por ejemplo, la gestión del tráfico aéreo, el operador, los proveedores de servicios de telecomunicaciones), que las autoridades nacionales deberán hacer cumplir.
  • Un marco claro para la responsabilidad y los seguros. El régimen actual de seguro frente a terceros está concebido principalmente para aeronaves tripuladas cuyo peso (a partir de los 500 kilos) determina el importe mínimo del seguro. La Comisión evaluará la necesidad de modificar las normas actuales para tener en cuenta las características específicas de las aeronaves teledirigidas.
  • Racionalizar la I+D y apoyar este nuevo sector. La Comisión racionalizará las tareas de investigación y desarrollo, en concreto los fondos de la UE en esta materia gestionados por la empresa común SESAR (Cielo Único Europeo), con el fin de que el calendario de comercialización de las tecnologías para la inserción del sistema de aeronaves teledirigidas en el espacio aéreo europeo sea lo más breve posible. Las PYME y las empresas de nueva creación del sector recibirán ayudas a la industria para desarrollar tecnologías adecuadas (programas Horizonte 2020 y COSME).

Objetivo UE: integración total en 2016

La Comisión quiere llevar a cabo este 2014 una evaluación a fondo para examinar los posibles problemas existentes y definir las mejores opciones para resolverlos. Ello se complementará con una propuesta legislativa, que deberán aprobar los Estados miembros y el Parlamento Europeo. Además, la AESA quiere empezar a elaborar inmediatamente las normas de seguridad necesarias. Otras posibles medidas podrán ser actuaciones de apoyo en el marco de los actuales programas de la UE, tales como SESAR, Horizonte 2020 y COSME. Todo este trabajo tiene por objeto alcanzar el objetivo declarado por el Consejo Europeo de diciembre de 2013, de garantizar la integración progresiva del sistema de aeronaves teledirigidas en el espacio aéreo a partir de 2016.
La publicidad, el marketing y el humor dedican esfuerzos considerables a identificar tendencias. Hace pocos meses el gigante Amazon anunció la próxima distribución de sus libros y productos a domicilio utilizando drones, posibilidad perfectamente irreal en estos momentos, pero reproducida por los medios de comunicación de medio mundo con entusiasmo y recibida por los ciudadanos con una curiosidad considerable. Conclusión: la tecnología existe, la sociedad está preparada, hay expectativas de negocio, falta la regulación.

Sugerencias


miércoles, 5 de marzo de 2014

Defensa apuesta por los drones, una prioridad sin presupuesto

La falta de regulación del espacio aéreo y de inversión pública lastran el salto de los aviones sin piloto al campo civil

Artículo publicado originalmente en Estrella Digital.

El sector industrial, de seguridad e institucional afectado por los vehículos no tripulados se reúne esta semana en Madrid en el III Congreso UNVEX’14, marco elegido por el Ministerio de Defensa para presentar las primeras líneas de su estrategia en relación con los drones: a falta de presupuesto, Defensa apuesta por mejorar y expandir las capacidades propias en materia de certificación, ensayos y formación. La industria se ha lanzado a desarrollar productos tanto para el campo militar como el civil, y pide al sector público la regulación normativa del espacio aéreo.
El Ministerio de Defensa se encuentra elaborando un plan director de sistemas aéreos sin piloto, que espera presentar a mitad de año y pretende establecer las directrices al menos desde este departamento –hay otros afectados- para la industria y los usuarios.
El secretario de Estado de Defensa, Pedro Argüelles, inauguraba este martes UNVEX y destacaba que los sistemas no tripulados, “sin duda, son el futuro”, recordando “la evolución muy notable del sector en los últimos años” y “cómo se van segregando tecnologías y aplicaciones muy concretas orientadas al uso civil y al mundo militar”.
Futuro y también presente: “la utilización de sistemas no tripulados en las misiones internacionales ha sido determinante”, señala Argüelles, “la capacidad de tener ojos avanzados da una seguridad en las operaciones increíble”. El secretario de Estado se refiere principalmente a Afganistán, donde las Fuerzas Armadas han estrenado esta capacidad tecnológica que hoy se considera ya irrenunciable. “Hoy no podríamos contemplar una operación como Afganistán si no fuera con la utilización de los UAV”.
Hasta aquí el interés. Sobre los próximos avances, el Ministerio de Defensa apunta a un plan director que está elaborando la Dirección General de Armamento y, sobre todo, al INTA, organismo público de investigación especializado en la investigación y desarrollo tecnológico aeroespacial, que lleva dos décadas experimentando con prototipos pero al que se confía una función importante en cuanto a certificación de aparatos e instalaciones de ensayo para industria y Gobiernos de toda Europa.
“Ahora el INTA está destinado a convertirse en el gran actor del proceso de certificación, prueba y uso de todos los sistemas que vayan saliendo al mercado”, señala Argüelles, quien opina que “pocos países podrán ofrecer instalaciones como las que el INTA va a poner en marcha”, en referencia al desarrollo de infraestructuras específicas para la experimentación de vehículos no tripulados en El Arenosillo (Huelva) y en el aeródromo de Rozas (Lugo). “Pocos países podrán ofrecer una capacidad de regulación y de investigación como las de España”, afirma optimista el secretario de Estado.
Sobre el plan director, Defensa busca recursos en otros ministerios y vías de financiación externas. A corto plazo el plan contempla el desarrollo normativo, la colaboración público-privada, el impulso a la formación de operadores y la explotación de instalaciones.
Hasta aquí el interés, las áreas de avance y quedan las limitaciones, relacionadas con el encefalograma plano que presentan las inversiones de Defensa durante los últimos ejercicios, sin perspectivas de reanimación a corto plazo para nuevos proyectos, no contando el pago religioso de los compromisos pasados con los grandes programas de armamento. Lo más afectado en este campo es la adquisición, mediante desarrollo probable con otros socios de la UE, de un UAV estratégico, de tamaño considerable y, en algunos casos y ejércitos, armado.
Argüelles: “España ha tenido una experiencia muy positiva en el uso de UAV tácticos en Afganistán, tenemos ahora la necesidad de alcanzar el nivel estratégico, es lo que falta en el Ejército del Aire español y es donde tenemos puesto nuestro punto de mira; naturalmente eso es ya una inversión de mayor envergadura pero está en el orden de prioridades del Ministerio de Defensa en los lugares mas altos”.
Más claro: “Evidentemente en el presupuesto del Ministerio de Defensa actual no cabe la adquisición de una capacidad de este tamaño, eso no impide que sigamos planeando y desarrollando nuestro conocimiento del sector y del uso de estos sistemas. Es una prioridad y tan pronto como el Gobierno reinicie un nuevo ciclo de inversión el UAV estratégico estará en primera línea de salida”.
El secretario de Estado reconoció ante la prensa que el Ministerio mantiene algún tipo de compromiso –sin mencionar fechas o aportación- con el sistema de vigilancia de la tierra AGS, un ambicioso proyecto de la OTAN que prevé en el horizonte de 2017 contar con cinco aparatos Global Hawk, al que ya se han sumado 14 países y donde España podría ser socio secundario comprando horas de vuelo. Ésta podría ser una solución intermedia hasta la participación española en un proyecto europeo que requerirá una aportación financiera elevada.
En UNVEX 2014, Estrella Digital ha escuchado intervenciones, ha visitado stands de empresas y ha descubierto, entre otras cosas, lo siguiente.
Nombre y tamaños. La terminología más utilizada hasta el momento ha sido la de UAV (Unmanned Aerial Vehicle, vehículo aéreo no tripulado) o drone (abejorro en inglés), que hacen referencia al aparato. La tendencia ahora es hablar de UAS (Unmanned Aerial System) y RPAS, sistemas aéreos pilotados en remoto, sistemas porque la plataforma que vuela puede no ser ni lo más costoso ni más complejo tecnológicamente que los equipos en tierra que gestionan la información. Sobre los tamaños, se comparte con la OTAN la clasificación de los UAV en tres tipos, según su máxima altitud, peso y autonomía: los más pequeños, de uso táctico en operaciones, los de menor tamaño se lanzan por impulso manual, pueden llegar hasta 150 kilos de peso y realizan misiones de hasta 50 kilómetros (Clase 1); los de tamaño medio, con capacidad de aterrizar, hasta 600 kilos y alcance de 200 kilómetros (Clase 2); y aviones ya considerables (Clase 3), por ejemplo con los que EE.UU. realiza ejecuciones extrajudiciales en Afganistán, Pakistán, Yemen y Somalia, al menos.
Tecnología dual. Todo lo que vuela sin piloto, o se maneja a distancia, puede tener usos militares y civiles. La tendencia al uso en defensa de tecnologías de origen civil, a usos civiles de desarrollos militares, a la integración de componentes con los dos orígenes para multitud de usos, es imparable. Los destinos civiles de los drones son tan amplios como la imaginación: incendios forestales, vigilancia de infraestructuras, cosechas, tráfico, control de fronteras, localización de bancos de atún...
Urgencias operativas. La necesidad a menudo es lo único que consigue saltarse las penurias financieras. El desarrollo de la operación de la OTAN en Afganistán, en la que España ha participado durante más de una década, creó la necesidad y se respondió con la compra a partir de 2008 de dos sistemas de UAV de pequeño tamaño (Raven y Searcher). La utilización de estos sistemas en Afganistán y ahora en Malí ha supuesto una experiencia operativa acumulada de gran valor para las Fuerzas Armadas. Los contingentes españoles en Afganistán gestionaron también otros UAV de propiedad norteamericana.
INTA. Junto con su papel como certificador y la explotación de sus instalaciones para ensayos por terceros, el Instituto está viviendo un proceso de reconversión que pasa por un incremento de su presupuesto (del 20% en el último año) y de concentración bajo su tutela de toda la infraestructura tecnológica de Defensa, con la integración del Instituto Tecnológico de la Marañosa y el Canal de Experiencias Hidrodinámicas de El Pardo, ambos en la Comunidad de Madrid.
Espacio aéreo. Hasta ahora los UAV sólo pueden volar en espacio aéreo segregado, con restricción de uso militar. No por casualidad el gran desarrollo de los UAV se ha producido aprovechando la existencia de espacios aéreos de nadie, sin normativa aplicable, muy especialmente en Afganistán. Ese aire de nadie que ha favorecido el desarrollo de los drones puede ser desde el punto de vista militar uno de sus principales obstáculos aún no resuelto: los drones no entienden de resoluciones de Naciones Unidas, derecho internacional humanitario, soberanía nacional ni está clara la responsabilidad penal de las operaciones realizadas con ellos.
La regulación normativa del espacio aéreo es una reivindicación generalizada de la industria, requisito imprescindible para que los UAV puedan volar en usos civiles.
Formación. El Ejército del Aire ha establecido la escuela para adiestrar a los pilotos y operadores de sistemas no tripulados en la Base Aérea de Matacán (Salamanca), que ofrece desde 2012 la titulación aeronáutica de operador de UAV.
Alfa Bravo. La comercializadora en España del Raven, de la norteamericana Aerovironment, el UAV más asequible, utilizado y numeroso a disposición de las Fuerzas Armadas, se publicita con la frase “Más de 20.000 horas de vuelo en zona de operaciones protegiendo a las Fuerzas Armadas españolas”, en referencia al uso de este aparato por el contingente español en Afganistán. La empresa informa de que las Fuerzas Armadas españolas cuentan ya con 60 de estos aparatos, principalmente el Ejército de Tierra y desde hace un par de meses el Ejército del Aire (unidad paracaidista).
Indra. La empresa tecnológica española cuenta con prototipos avanzados de aparatos no tripulados de ala rotatoria, helicópteros, aunque presenta también otros productos de ala fija. En su stand brillaba con luz propia el modelo Pelícano, cuatro metros de largo y 200 kilos de peso, desarrollado con apoyo financiero del Ministerio de Industria, ofrecido a la Armada como vehículo embarcable de despegue y aterrizaje vertical. En UNVEX se presenta también como novedad el modelo Cóndor, algo más pequeño y muy versátil para usos civiles.
Thales. La multinacional francesa (accionista de la española Amper) cuenta con la experiencia operativa de un UAV táctico de gran tamaño en servicio en Afganistán para Francia y Reino Unido (programa Watchkeeper). Como gran empresa tiene un amplio catálogo de aparatos para usos civiles y militares. Una de las estrellas de la feria es un sistema multipantalla, desarrollo franco-español, para el seguimiento y control de hasta tres UAV simultáneamente que identifica y responde a los movimientos oculares del operador.
Airbus. La multinacional europea, EADS hasta comienzos de año, presenta el modelo Atlante, desarrollado con apoyo financiero del CDTI con especificaciones del Ejército de Tierra, con la peculiaridad de que su fabricante quiere conseguir certificaciones y permisos para utilizar aeropuertos civiles. Pesa más de 500 kilos y su radio de acción supera los 200 kilómetros. El Atlante ha volado en la Escuela de Matacán, donde también se dispone de un simulador para el adiestramiento de opera
dores de UAV desarrollado por Airbus.
UNVEX 2014 es la tercera edición del Congreso de Vehículos No Tripulados, se desarrolla entre martes y jueves en el Hotel Auditorium de Madrid y se cierra en Segovia el viernes con una demostración en el aeródromo de Marugán de estos UAV que nunca es fácil verlos volar. La novedad en próximas ediciones podría ser el desarrollo avanzado de vehículos no tripulados terrestres y marítimos, todavía a distancia de los parientes aéreos, aunque llegado ese caso habrá que eliminar la letra a de todas las siglas.

Sugerencias




viernes, 29 de noviembre de 2013

La UE quiere crecer en Defensa

  • Morenés promueve una mayor simbiosis entre OTAN y UE
  • La apertura del mercado de Defensa despierta recelos entre la industria española
  • En 2014 verán la luz las estrategias europeas en Ciberdefensa y Seguridad Marítima
  • Bruselas tarda una semana en cerrar las conclusiones de la última reunión de ministros de Defensa

Artículo publicado originalmente en Estrella Digital.
Europa quiere intensificar la cooperación entre los 28 socios en materia de Defensa y ganar espacio en la regulación de los mercados de armamento. Para ello habla de mancomunar y compartir medios -pooling and sharing–, de mejorar la cooperación entre países y con otras organizaciones, de desarrollar a medio plazo capacidades concretas y de abrir el mercado a la competencia. El proceso culminará el 19-20 de diciembre con una cumbre de jefes de Estado monográfica sobre Defensa. Pero el asunto no está siendo fácil: el Consejo de la UE ha tardado una semana en publicar las conclusiones de la última reunión de ministros de Defensa. Y en España la industria teme al futuro.
El último paso del camino hacia diciembre ha sido la reunión de ministros de Defensa del pasado día 19, Consejo de la Unión Europea sobre Política Común de Seguridad y Defensa. De cada Consejo, y de forma prolija en este caso, se elaboran unas conclusiones –orientaciones políticas- que normalmente se aprueban al finalizar el encuentro, aunque en esta reunión el Consejo de la UE ha tardado una semana en aprobarlas y hacerlas públicas (del 19 al 26 de noviembre), un hecho significativo que explican por incorporaciones de última hora al documento que las delegaciones prefirieron consultar con sus capitales.
Las modificaciones al texto y el retraso consiguiente tienen dos sospechosos: Reino Unido y su fe intermitente en la construcción europea; y España, temerosa de cómo puede afectar a nuestra industria de defensa el nuevo escenario.
En cualquier caso, el documento recién aprobado puede interpretarse como un guión de la próxima cumbre de diciembre y de la política de Defensa de la UE a corto y medio plazo. Y establece resultados concretos: para 2014 el Consejo de ministros emplaza a la UE a elaborar una Estrategia de Ciberdefensa y otra Estrategia de Seguridad Marítima.
A partir de los documentos preparatorios se conoce también que la cita de diciembre girará en torno a tres pilares o tres objetivos declarados: medidas para incrementar la efectividad, rapidez y visibilidad en las operaciones civiles-militares; desarrollo de nuevas capacidades europeas de defensa; y el fortalecimiento de la industria y el mercado europeo de defensa.
En cuanto al primer bloque, la Unión Europea tiene actualmente cuatro operaciones militares en marcha en Bosnia, Malí y Somalia (una de formación y la marítima contra la piratería) y doce operaciones de carácter civil (en Kosovo, Georgia, Afganistán, dos en Territorios Palestinos, en Irak, Libia, Níger, dos en R.D.Congo, en Sudán del Sur y Cuerno de África). En total, 7.000 personas entre militares y civiles.
En su actuación en operaciones exteriores, la UE busca la participación conjunta con organizaciones regionales, como la Unión Africana o la OTAN.
La UE ha puesto el foco en el Sahel-Sáhara, con especial referencia a Libia, como espacio de interés prioritario para actuar sobre el control de fronteras y reforzar la seguridad de esos países, y anuncia un plan de acción para comienzos de 2014.
Explícitamente o no, la relación UE-OTAN es clave en la evolución de la Europa de la defensa. Sobre este asunto, el ministro Morenés animaba al finalizar la última reunión comunitaria a una mejora del diálogo político y estratégico entre la UE y la OTAN, desarrollando así una cooperación entre ambas organizaciones dirigida a "reforzarse mutuamente". El ministro de Defensa afirmó además que la "mejor aportación" que puede hacer la UE a la OTAN no pasa por aumentar sus capacidades en defensa, sino en avanzar hacia una "organización común" de dichas capacidades de todos los Estados miembros. Ni los documentos aprobados ni gran parte de los socios alcanzan esta relación simbiótica UE-OTAN que defiende Morenés.
Industria de Defensa (Fuente: Blog RP Defence).
El segundo eje de actuación se refiere a la puesta en marcha de capacidades conjuntas, en los campos civil y militar, a través de cuatro programas aprobados en el seno de la Agencia Europea de Defensa: en concreto se apunta a ciberdefensa; a una nueva generación de satélites de comunicación; al reabastecimiento en vuelo, carencia detectada en el conjunto de la Unión en el reciente conflicto en Libia, por lo que se pretende crear una flota operativa en el horizonte del 2020; y finalmente drones, sistemas aéreos tripulados a distancia, dice el Consejo de la UE, y se hace referencia a un programa de un aparato de media altura en el horizonte del 2020-2025.
En las conclusiones de la reunión del pasado día 19 se menciona explícitamente a España e Italia y su voluntad de integrarse en breve en el Mando Europeo de Transporte Aéreo, un ejemplo de integración de capacidades que se quiere explorar en otros campos como helicópteros, capacidades marítimas o evacuaciones médicas.
El tercer apartado de la Europa de la defensa actualmente en negociación y en el que concretamente la Comisión Europea quiere ampliar sus competencias es el de la industria de defensa y la apertura de los hoy cerrados mercados nacionales.
Los avances en este campo se contemplan por parte española como una amenaza. Dos ejemplos recientes de movimientos empresariales podrían anunciar tendencias. Por una parte, la multinacional japonesa NTT ha adquirido este mismo mes de noviembre el 100% de las acciones de la consultora tecnológica Everis, empresa que tiene como vicepresidente al ex ministro de Defensa Eduardo Serra. De él precisamente se habla como posible coordinador de un conglomerado industrial español de defensa.
El segundo ejemplo, ligado a lo anterior, es que el Estado se ha convertido en el principal accionista de Indra -3.000 milllones de euros de facturación y 40.000 empleados-, la joya de la corona de la industria tecnológica española de seguridad y defensa, al comprar el paquete accionarial que tenía Bankia.
Las variables en este punto son la amenaza de una compra más o menos hostil sobre empresas punteras españolas en defensa y seguridad; los movimientos rumoreados por parte del Gobierno de Rajoy para crear algún tipo de ente industrial; y la voracidad de países como Francia, Alemania o Reino Unido que desde territorio nacional se ve en un mercado europeo más abierto a la competencia.
En todo este marco en el que la Unión Europea está diseñando las líneas maestras de su política de Defensa para los próximos años, y España es uno de los 28 países que construyen la UE y uno de los cinco grandes en Defensa, la postura o aportación española que se ha hecho pública no va más allá de declaraciones genéricas de cooperación con los aliados o el reconocido atlantismo del ministro. La explicación puede ser prudencia negociadora o falta de transparencia.
A finales de agosto se difundió un comunicado con el acuerdo entre los ministros de Defensa de España, Italia y Portugal con una postura conjunta en Política Común de Seguridad y Defensa, elaboraron un documento que enviaron a Catherine Ashton y no se hizo público.
En los últimos días, en el apartado de la llamada base industrial y tecnológica de la defensa, se anuncia que en diciembre se va a celebrar un seminario entre representantes del Ministerio de Industria, Ministerio de Defensa y de la patronal TEDAE: a puerta cerrada.
Países y organizaciones de Defensa (Fuente: Wikipedia).

Sugerencias


jueves, 14 de noviembre de 2013

Europa pierde el tren de los drones militares

EADS, Finmeccanica y Dassault presentan un proyecto de avión no tripulado a la agencia de armamento francesa que requiere 1.000 millones sólo en desarrollo para volar en 2022. España lleva 20 años investigando, sin éxito industrial. Mientras, el mercado se lo quedan EEUU e Israel

Artículo publicado originalmente en Estrella Digital.
Proyecto Talarion, abandonado por EADS.
Europa corre el riesgo de perder el tren del mercado mundial de aviones sin piloto –drones- y carecer de la autonomía industrial para equipar a sus propias fuerzas armadas en este campo. La falta de recursos económicos –recortes presupuestarios- y de voluntad política, si el Consejo Europeo de diciembre dedicado a la defensa no lo remedia, impiden avanzar en un mercado multimillonario copado por empresas estadounidenses e israelíes. A España no se le espera.
Tres grandes empresas de defensa mayoritariamente europeas -EADS, Finmeccanica y Dassault-, que se debe interpretar como los intereses industriales de Alemania, Italia y Francia, acaban de presentar ante el Ministerio de Defensa francés el proyecto de un nuevo drone. Se trata del último intento de convencer a las autoridades políticas de apostar por un nuevo proyecto industrial que revitalice la deprimida industria europea de defensa y además en el ámbito con más expectativas de crecimiento y futuro.
Según publicaba hace unos días el principal periódico francés de información económica, Les Echos, a finales de octubre se presentaron ante la DGA francesa, la agencia pública de armamento, los consejeros delegados de Cassidian, Bernhard Gerwert (grupo EADS, multinacional europea semipública); de Alenia, Giuseppe Giordo (grupo Finmeccanica, multinacional italo-anglosajona con mayoría de capital público italiano); y de Dassault, Eric Trappier (multinacional francesa casi privada, propietaria por otra parte del periódico Le Figaro).
MQ-9 Reaper fabricado por General Atomics
Aeronautical Systems y adquirido por Francia. 
A falta de mayor definición, presentaron el proyecto de un drone del tipo Male (medium altitude, long endurance), hasta 30.000 pies de altitud y un alcance de unos 200 kilómetros, en principio un aparato de vigilancia pero con la posibilidad de una versión armada. El coste del desarrollo del proyecto (que no de la producción) se estima en 1.000 millones de euros, y de aprobarse las empresas se comprometen a tenerlo volando en 2022.
El proyecto presentado ahora recuerda al difunto Talarion, un aparato muy similar impulsado por EADS y abandonado definitivamente hace año y medio ante la falta de un compromiso financiero por parte de los países patrocinadores, Alemania, Francia y curiosamente España, donde se llegó incluso a hablar de la instalación de un centro de excelencia de EADS dedicado a estos UAV. La crisis y los recortes presupuestarios generalizados impidieron al trío aportar los 1.500 millones de euros que pedía la empresa.
La situación de Europa ante los drones refleja todos los aspectos que hoy caracterizan la defensa en la UE: renacionalización de políticas, acuerdos bilaterales, falta de recursos económicos y de impulso político compartido.
Francia y Reino Unido anunciaron hace dos años el desarrollo de un proyecto de drone que parece no haber avanzado por el camino previsto por sus impulsores. Francia y Alemania anunciaron a comienzos de 2013 el impulso de otro drone militar. Y la realidad más real es que las urgencias operativas han llevado a Francia este verano a adquirir en Estados Unidos dos MQ-9 Reaper, fabricados por General Atomics Aeronautical Systems, para desplegarlos en el Sahel y probable aperitivo de un lote final de 16 drones y su equipamiento que se acercan a los 1.200 millones de euros.
En un nivel más modesto, algo parecido le ha ocurrido a la Armada española, que ha acabado comprando su primer sistema aéreo no tripulado embarcado –Pesante lo ha llamado- a la empresa sueca SAAB AB para dotar a los nuevos Buques de Acción Marítima que se despliegan, entre otros lugares, en aguas de Somalia.
El hecho es que a nivel nacional y algunas empresas llevan veinte años con proyectos de investigación en este campo de los aviones sin piloto tanto de uso civil como militar. Por poner un ejemplo, el público Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial, INTA, viene desarrollando durante las últimas dos décadas prototipos como los Alba, Diana, Siva o Milano, de diferente alcance y uso, que han supuesto un conocimiento adquirido de interés desde el punto de vista de la I+D+i, pero que no han enganchado con intereses industriales. La multinacional semipública Indra, por su parte, tiene en marcha el desarrollo de un helicóptero no tripulado bajo el nombre de Pelícano.
Nada en cualquier caso comparable a un gran proyecto multinacional que permita el desarrollo tecnológico y la fabricación de un aparato que pueda competir en los mercados de defensa de medio mundo con los productos ya operativos de Israel o EEUU.
Modelo Pelícano de Indra.
Este asunto figurará sin duda en la agenda del próximo Consejo Europeo a celebrar el próximo mes de diciembre de carácter monográfico sobre temas de defensa. En la documentación elaborada para la cumbre, la vicepresidenta y Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores, Catherine Ashton, señala este campo de la inteligencia, vigilancia y reconocimiento como prioritario.
Muy probablemente se trate también de un asunto presente en las actuales reuniones y contactos que mantiene la industria tecnológica española de seguridad, defensa y espacio con la Secretaría de Estado de Defensa.
La realidad es que hay interés compartido, posibles usos tanto civiles como militares, hay necesidad operativa de los ejércitos, hay negocio, pero no recursos públicos para financiar un proyecto europeo ambicioso. El ministro de Defensa, Pedro Morenés, aplazaba hace pocos días hasta la próxima legislatura, o el horizonte de 2015, la puesta en marcha de nuevos programas de adquisiciones para las Fuerzas Armadas, entre los que podría figurar uno de este tipo.
La situación actual lleva a algunos países como España a financiar con muchas dificultades sistemas de armas comprometidos hace 15 años, diseñados hace 25, y no poder afrontar hoy equipos más adaptados a las necesidades operativas.

Sugerencias



martes, 22 de octubre de 2013

Las ejecuciones sumarísimas de Obama

Amnistía Internacional y Human Rigths Watch denuncian el asesinato indiscriminado de civiles por drones norteamericanos con fines presuntamente antiterroristas

Artículo publicado originalmente en Estrella Digital.
Dos de las más prestigiosas organizaciones internacionales de carácter humanitario coinciden en acusar a Estados Unidos de saltarse la legislación internacional y asesinar civiles con los ataques producidos por sus aviones no tripulados –drones-.
Amnistía Internacional y Human Rights Watch acaban de presentar –rueda de prensa conjunta este martes en Nueva York- detallados informes sobre estas acciones, AI sobre Pakistán y HRW sobre Yemen. El método seguido en ambos casos ha sido investigar sucesos concretos, ataques reales y contrastar lo dicho por los responsables políticos con testimonios y pruebas sobre el terreno.
Las dos organizaciones emiten conclusiones y advertencias hacia las autoridades de EEUU, locales y a la comunidad internacional. Amnistía Internacional pide a las autoridades estadounidenses que:
  • Revelen públicamente los hechos y la base jurídica respecto a los ataques con “drones” lanzados en Pakistán, e informen sobre cualquier posible investigación sobre los homicidios causados por “drones” estadounidenses;
  • Garanticen que se llevan a cabo investigaciones inmediatas, exhaustivas, independientes e imparciales sobre todos los casos en los que existan motivos razonables para creer que los ataques con “drones” han dado lugar a homicidios ilegítimos;
  • Lleven a los responsables de ataques ilegítimos con “drones” ante la justicia, en juicios públicos y justos, sin recurrir a la pena de muerte;
  • Garanticen que las víctimas de ataques ilegítimos con “drones”, incluidos los familiares de las víctimas de homicidios ilegítimos, tienen acceso efectivo a la justicia, una indemnización y otros tipos de reparación.
Amnistía pide a las autoridades paquistaníes que:
  • Proporcionen acceso adecuado a la justicia y la reparación a las víctimas de ataques de “drones” estadounidenses y ataques de las fuerzas paquistaníes, y pidan a las autoridades estadounidenses reparación y otros remedios por los ataques;
  • Lleven ante la justicia, en juicios justos y sin recurrir a la pena de muerte, a los responsables de homicidios ilegítimos y otros abusos contra los derechos humanos cometidos en Waziristán Septentrional. Esto debe incluir los ataques con “drones” estadounidenses, los ataques de las fuerzas armadas paquistaníes y los ataques de grupos como Al Qaeda o los talibanes;
  • Hagan pública la información sobre todos los ataques con “drones” estadounidenses de los que las autoridades paquistaníes tengan conocimiento, incluidas las bajas causadas y toda la asistencia proporcionada a las víctimas.
A la comunidad internacional, Amnistía Internacional anima a que:
  • Se oponga a los ataques con “drones” estadounidenses y otros homicidios que violen el derecho internacional, e inste a Estados Unidos y a Pakistán a adoptar las medidas antes expuestas. Los Estados deben formular protestas oficiales y pedir la reparación establecida en el derecho internacional cuando Estados Unidos u otros Estados hagan uso ilegítimo de fuerza letal;
  • Se abstenga de participar de modo alguno –lo cual incluye compartir información o permitir el uso de instalaciones– en ataques con “drones” estadounidenses que violen el derecho internacional.

Human Rights Watch y Amnistía Internacional han querido hacer un llamamiento conjunto al Congreso de EE.UU. para que se investigue exhaustivamente los casos que ambas organizaciones han documentado así como otros ataques potencialmente ilegales, y hacer pública cualquier evidencia de violaciones a los derechos humanos.

Pakistán

En un informe titulado “’Will I be next?’ US drone strikes in Pakistan”, Amnistía Internacional denuncia que Estados Unidos ha llevado a cabo homicidios ilegítimos en Pakistán mediante ataques con aviones no tripulados, algunos de los cuales podrían constituir crímenes de guerra.
Documenta homicidios recientes en las zonas tribales del noroeste de Pakistán, y la casi total ausencia de transparencia en torno al programa de “drones” estadounidense. “El secreto en torno al programa de aviones no tripulados da al gobierno estadounidense licencia para matar fuera del alcance de los gobiernos o de las normas fundamentales del derecho internacional. Ya es hora de que Estados Unidos diga la verdad sobre el programa de ‘drones’ y haga rendir cuentas a los responsables de estas violaciones”, ha manifestado Mustafa Qadri, investigador de Amnistía Internacional sobre Pakistán.
Amnistía Internacional examinó los 45 ataques con aviones no tripulados de los que se ha tenido noticia lanzados en Waziristán Septentrional, noroeste de Pakistán, entre enero de 2012 y agosto de 2013. Esa región ha sufrido más ataques que ninguna otra del país.
La organización llevó a cabo investigación detallada sobre el terreno respecto a nueve de estos ataques, y el informe documenta homicidios que hacen temer seriamente que se hayan cometido violaciones del derecho internacional que puedan constituir crímenes de guerra o ejecuciones extrajudiciales.
La información recopilada documenta ataques a agricultores o niños haciendo vida normal. “Los ataques de aviones no tripulados pueden ser legítimos en algunas circunstancias. Pero resulta difícil creer que un grupo de jornaleros, o una anciana rodeada de sus nietos, pusieran en peligro a nadie, no digamos ya que supusieran una amenaza inminente para Estados Unidos”, ha manifestado Mustafa Qadri.
El derecho internacional prohíbe los homicidios arbitrarios y limita el uso legítimo de fuerza letal intencionada a situaciones excepcionales. En casos de conflicto armado, sólo los combatientes y las personas que participan directamente en las hostilidades pueden ser blanco de un ataque directo. Fuera del conflicto armado, la fuerza letal intencionada sólo es legítima cuando sea estrictamente inevitable para proteger frente a una amenaza inminente para la vida. En algunas circunstancias, los homicidios arbitrarios pueden constituir crímenes de guerra o ejecuciones extrajudiciales, es decir, delitos de derecho internacional.
Amnistía Internacional también documentó casos de los denominados “ataques contra rescatadores”, en los que quienes corren a auxiliar a las víctimas de un ataque inicial con “drones” fueron a su vez víctimas de un rápido ataque de seguimiento. Aunque pudiera suponerse que los rescatadores son miembros del grupo al que se está atacando, resulta difícil entender cómo puede hacerse esa distinción en los caóticos momentos inmediatamente posteriores a un ataque con misiles.
Además de la amenaza de los aviones no tripulados estadounidenses, los habitantes de Waziristán Septentrional se ven a menudo atrapados entre los ataques de grupos armados y las fuerzas armadas de Pakistán. La población local vive con el temor constante a la violencia ineludible a manos de ambos bandos.
El programa estadounidense de “drones” ha agravado el sufrimiento local: ahora, los habitantes de la zona viven además con miedo a morir por los “drones” estadounidenses que surcan los cielos día y noche.
“Lo trágico es que los aviones no tripulados desplegados por Estados Unidos sobre Pakistán inspiran ahora a los habitantes de las zonas tribales el mismo miedo que antes sentían únicamente ante Al Qaeda o los talibanes”, ha manifestado Mustafa Qadri.
Tal como documenta el informe, los hombres y mujeres que viven en la zona tienen poco control sobre la presencia de grupos como los talibanes o Al Qaeda en sus pueblos y distritos.
Los grupos vinculados a Al Qaeda han matado a decenas de residentes locales a los que acusaban de ser espías a causa de los ataques con “drones” estadounidenses.
Aunque el gobierno de Pakistán afirma que se opone al programa de “drones” estadounidense, Amnistía Internacional teme que algunas autoridades e instituciones de Pakistán y otros países, como Australia, Alemania o Reino Unido, puedan ayudar a Estados Unidos a lanzar ataques con “drones” que constituyan violaciones de derechos humanos.

Yemen

En un informe de 102 páginas titulado “‘Between a Drone and Al-Qaeda’: The Civilian Cost of US Targeted Killings in Yemen”, Human Rights Watch ha investigado seis asesinatos selectivos de EE.UU. en Yemen, uno de 2009 y el resto entre 2012 y 2013. Dos de los ataques mataron civiles de forma indiscriminada, en clara violación de las leyes internacionales, según esta organización; en el resto de los casos podrían haberse escogido personas que no eran legítimamente objetivos militares o haber causado un desproporcionado número de muertes de civiles. Para HRW, este tipo de ataques están creando una reacción popular que debilita los esfuerzos de EE.UU. contra el terrorismo de Al Qaeda en la Península Arábiga.
“Estados Unidos dice que están tomando todas las precauciones posibles durante este tipo de asesinatos selectivos, pero se han asesinado ilícitamente civiles y atacado muy cuestionables objetivos militares en Yemen”, señala Letta Tayler, investigadora senior sobre terrorismo y antiterrorismo de Human Right Watch y autora del informe. Añade que “los yemeníes nos han contado que estos ataques les hacen temer a Estados Unidos tanto como al grupo Al Qaeda en la Península Arábiga –AQAP-.
Durante seis semanas entre 2012 y 2013, investigadores de Human Rights Watch entrevistaron a más de 90 personas sobre los ataques con drones, incluidos testigos, parientes de asesinados, abogados, defensores de los derechos humanos y responsables gubernamentales, e incluso se revisaron vídeos con pruebas de escenarios atacados.
Con pocas excepciones, el Gobierno norteamericano únicamente reconoce su participación en asesinatos selectivos en términos muy generales, denuncia HRW, rechazando asumir responsabilidades en los ataques u ofrecer datos de víctimas, incluidos civiles muertos. Las autoridades yemeníes se mantienen normalmente en silencio. Ambos gobiernos declinaron comentar los ataques investigados por esta organización.
Los seis ataques investigados por HRW mataron a 82 personas, de ellos al menos 57 eran civiles. Estas acciones, para HRW, se contradicen con las directrices políticas sobre asesinatos selectivos que el presidente Obama anunció en mayo de este año. Obama afirmó que EE.UU. sólo atacaría individuos que supusieran una “inminente amenaza para el pueblo americano”, en circunstancias además en las que se tuviera la “práctica certeza de que no se producirían muertos o heridos civiles”, y cuando la captura no fuera posible.
Desde los atentados del 11 de septiembre de 2001, el Gobierno de EE.UU. ha llevado a cabo cientos de asesinatos selectivos en Pakistán, Yemen y Somalia. En Yemen se estima que se han producido 81 operaciones, en las que diversas investigaciones calculan que han provocado al menos 473 víctimas mortales, entre combatientes y mayoría de civiles.
Contabilizando todos los escenarios donde operan, el pasado mes de febrero el senador republicano Lindsey Graham señaló públicamente que al menos 4.700 personas han muerto por ataques de aviones no tripulados o "drones" norteamericanos, en la primera referencia de un legislador estadounidense al número de víctimas.

Sugerencias

martes, 6 de agosto de 2013

Cuando despertaron, los catalanes, Hezbolá y los Hermanos Musulmanes aún estaban allí

La ciencia ficción inventa una realidad futura o un escenario distinto sobre los que normalmente operan sentimientos y comportamientos muy actuales. Por ejemplo, imaginemos que aviones sin piloto y sin guía directa puedan aterrizar autónomamente sobre un portaviones. Un inconveniente de la ciencia ficción es que se ve superada fácilmente; lo anterior ocurrió la semana pasada y era ciencia ficción hace un mes. La Armada de EE.UU. ha destinado 1.400 millones de dólares a convertir la ficción en realidad.
Aparte de inventársela, otra forma de escapar de la realidad es simplificarla eliminando lo que nos estorba, por ejemplo los catalanes independentistas, los musulmanes egipcios hermanados o los libaneses shiíes seguidores de Hezbolá.
"Yo confío en España", lema publicitario del centro
comercial Gran Plaza 2 en Majadahonda (Madrid).
El adjunto al alto comisionado para la Marca España, embajador de España sin embajada, tuiteó tras escuchar pitos al himno en la inauguración de los campeonatos mundiales de natación: “Catalanes de mierda, no se merecen nada”. Claramente la mercantilización del sentimiento nacional no está funcionando, sea Marca España o la Ley de unidad de mercado, no están consiguiendo modernizar el nacionalismo español. El caso es que al señor embajador y vicealto comisionado de la Marca España, exrepresentante de España en Líbano y exresponsable de Protocolo en Moncloa, le sobran siete millones y medio de catalanes que deberían formar parte de la España de la marca que promocionan.
Otro ejemplo lo hemos vivido en Egipto, donde la presidencia y el Gobierno de los Hermanos Musulmanes ha sido suprimido de un plumazo, mejor dicho, de un golpe de Estado militar de los de toda la vida, de manual. No gustaban. Aquí hemos asistido al intento –fallido- de crear el golpe de Estado democrático, hasta el ministro de Asuntos Exteriores de EE.UU. acaba de decir que los militares han intervenido en Egipto para traer la democracia. No ha colado. Nada creíble ni legítimo sucederá en Egipto si no se cuenta con la hermandad. A mayor represión, mayor radicalización.
Y el tercer caso es que la Unión Europea acaba de incluir a Hezbolá en su listado de organizaciones terroristas, en su rama militar, que no la política, un matiz que nadie ha entendido.  
Estos listados, como las barajas de enemigos, surgieron tras el 11-S, y con buen criterio la UE no entró al juego ni hizo su propia baraja durante 12 años, hasta ahora. Se insiste en que Hezbolá recibe apoyo iraní (todas las facciones libanesas, todas, tienen apoyo exterior, la injerencia extranjera en Líbano tiene al menos 180 años de vida), que por miles andan por Siria apoyando al dictador Al Asad (no parece que puedan aportar militarmente gran cosa).
Los Hermanos Musulmanes, Hezbolá y también Hamás son movimientos principalmente nacionalistas, islámicos y nacionalistas, actores políticos y sociales de primer orden en un territorio del que forman parte, con un respaldo ciudadano importantísimo, consecuencia del fracaso de otras opciones políticas más o menos laicas durante las últimas décadas, todas autoritarias, todas militares, todas tratando de buscar legitimidad social en otro conservadurismo religioso. Antiguas y actuales potencias coloniales tienen su cuota de participación en dicho fracaso, la otra parte es autóctona. El brochazo de identificarlas como terroristas es una muestra de incapacidad política.
En la interpretación que nos hacemos de la realidad aparecen ahora liberadas dos cooperantes españolas secuestradas en Kenia durante 700 días, y nadie nos cuenta las circunstancias del secuestro ni las gestiones realizadas para su liberación, en claro contraste con otros secuestros de tiempos recientes, relacionados o no con las latillas de atún.
Y una última referencia se la merece por derecho propio que el consejo de ministros haya aprobado un crédito extraordinario de 877 millones de euros para financiar programas de armamento. Por favor, a cambiar todo el mundo las presentaciones de power point, sus gráficos y porcentajes de gasto en Defensa, que un viernes de julio el presupuesto del Ministerio se ha incrementado un 15%. La decisión, que supone 145 mil millones de aquellas pesetas, no ha merecido ni una nota de prensa de Moncloa, Hacienda o Defensa; y el crédito ha compartido Real Decreto con ayudas al vehículo eficiente y al Servicio Público de Empleo.
Fin: han pasado unos 140 días desde que conocimos por El País que militares españoles torturaron en Irak. Esas personas o siguen dentro de las Fuerzas Armadas o andan tranquilamente por la calle. Los tiempos políticos, los de la responsabilidad y los de la reputación, nada tienen que ver con los judiciales.
*****
Cuando despertaron el embajador Juan Carlos Gafo, el general Abd al Fatah al Sisi, el ministro John Kerry y la vicepresidenta Catherine Ashton, los catalanes, los Hermanos Musulmanes y Hezbolá todavía estaban allí.

Disculpa, Monterroso, por manosear la frase hasta el infinito.

Sugerencias


martes, 11 de junio de 2013

La ONU advierte sobre los asesinatos con drones

Los nuevos sistemas de armas pueden decidir a quién matar sin la intervención de la voluntad humana. Estos son los nuevos robots mortíferos que prepara la industria

Artículo publicado originalmente en Estrella Digital.

"Después de la pólvora y las armas nucleares, el desarrollo de sistemas de armamentos robóticos constituye una tercera y peligrosa revolución en el campo militar", sentencia un informe del relator de la ONU sobre las ejecuciones extrajudiciales y arbitrarias. En el documento presentado en Ginebra ante el Consejo de Derechos Humanos el pasado 30 de mayo, su autor, el experto sudafricano en derechos humanos Christof Heyns, pide una moratoria en el uso de esos artefactos.
La evolución natural del progreso tecnológico en los sistemas de armas y de los actuales aviones no tripulados es el desarrollo de robots letales, armas autónomas que una vez activadas tomarán sus propias decisiones sobre la selección de los objetivos y la vida o la muerte de personas.
Lejos de la ciencia ficción, se trata de un asunto en estudio tanto por Naciones Unidas como por la Unión Europea, ONG internacionales como Human Rights Watch y que analiza también el mismo Ministerio de Defensa de EE.UU.
El texto sostiene que, de incorporarse los robots letales autónomos a los arsenales de los Estados, se añadiría una nueva dimensión a la realidad que ya se vive con los drones, que matan por control remoto.
El experto recomienda a la propia ONU que convoque a los Estados a establecer una moratoria sobre las pruebas, producción y ensamblaje de esos artefactos, hasta que se pueda establecer la factibilidad de su uso en el futuro en consonancia con los cánones del derecho internacional humanitario.
Asimismo, invita a la Alta Comisionada para los Derechos Humanos a convocar un panel de expertos en ética, filosofía, robótica, temas militares, al igual que a diplomáticos y especialistas en el manejo de conflictos para que evalúen los aspectos legales, éticos y políticos sobre el uso de esos robots.
El informe menciona sistemas robóticos ya existentes hoy con diversos grados de autonomía y poder real:

  • El sistema Phalanx de los Estados Unidos para cruceros de la clase Aegis, que detecta, rastrea y responde automáticamente a los ataques desde el aire, por ejemplo los realizados con misiles antibuque y aeronaves.
  • El sistema de defensa contra ataques con cohetes, artillería y morteros (C-RAM) de los Estados Unidos, que permite interceptar automáticamente cohetes y proyectiles de artillería y de mortero.
  • El Harpy, de Israel, que es un sistema de armas autónomo, del tipo "dispara y desentiéndete", diseñado para detectar, interceptar y destruir transmisores de radar.
  • El Taranis, un prototipo de avión de combate no tripulado con motor de reacción, del Reino Unido, que permite buscar, identificar y localizar en forma autónoma a enemigos.
  • El Northrop Grumman X-47B, que es un prototipo de avión de caza no tripulado, fabricado por encargo de la Marina de los Estados Unidos, con capacidad para despegar y aterrizar en portaaviones y navegar de forma autónoma.
  • Los robots de vigilancia y seguridad Samsung Techwin, desplegados en la zona desmilitarizada entre la República Popular Democrática de Corea y la República de Corea, que permiten detectar objetivos mediante sensores de rayos infrarrojos. Aunque actualmente son manejados por personas, tienen un modo automático.
"Al igual que los vehículos aéreos de combate no tripulados y los asesinatos selectivos, los robots autónomos letales ofrecen motivos de preocupación con respecto a la protección de la vida en el marco del derecho internacional de los derechos humanos y el derecho internacional humanitario", avisa el informe de Naciones Unidas. Su autor se muestra partidario en este caso de "regular la tecnología a medida que se desarrolle".
Uno de los grandes peligros a los que apunta el informe de Naciones Unidas es que la utilización de estos sistemas autónomos, sin coste de vidas humanas propias, con una distancia física y psicológica respecto del empleo de la fuerza, pueda incrementar el número de conflictos armados, que dejarían de ser el último recurso en una disputa. "La mayor capacidad de los vehículos autónomos abre las posibilidades de que las naciones libren actos de guerra sin la restricción de la respuesta de sus pueblos a las pérdidas de vidas humanas", señala.
El relator de la ONU advierte además de que la tecnología de estos sistemas autónomos "comportan un vacío potencial de responsabilidad", la responsabilidad legal e incluso la penal se diluye y "puede recaer en los programadores informáticos, los fabricantes o vendedores de equipos, los jefes militares, los subordinados que despliegan esos sistemas y los dirigentes políticos".
"La guerra sin reflexión es una matanza mecánica", concluye Christof Heyns.
El relator especial de Naciones Unidas ha anunciado un nuevo informe que presentará este mismo año ante la Asamblea General sobre vehículos aéreos de combate no tripulados.

Análisis

La automatización de la guerra

Los nuevos sistemas de armas amenazan con pulverizar la frágil estructura del derecho internacional humanitario construido trabajosamente a lo largo de los últimos 150 años.
Las nuevas tecnologías traspasan el Estado nación y sus fronteras con aparente inmunidad: aviones no tripulados –drones de vigilancia y ataque constantemente volando en Líbano, seguramente en Siria, con certeza en Afganistán, Pakistán, Yemen y Somalia); la ciberdefensa, los sistemas autónomos sobre los que alerta Naciones Unidas como futuro al alcance de la mano..., ninguno de ellos se para ante límites administrativos.
La velocidad de los desarrollos tecnológicos ha hecho muy real la evolución en apenas una década de pequeños aparatos voladores de vigilancia sin piloto a auténticos aviones de ataque cargados con misiles. Como prueba para descreídos, el ministro de Defensa francés acaba de anunciar que su país pretende sustituir los cazas convencionales por drones no tripulados en el horizonte de 2030.
Uno de los efectos no menores de la actual tecnificación de los conflictos armados y de los sistemas de armas se ha venido en llamar "conciencia anestesiada", cierto sentimiento de impunidad fruto de la distancia emocional creciente entre los combatientes y sus víctimas, un proceso que parte ya de la segunda guerra mundial, se intensifica en Vietnam y llega hasta la ilusión tecnológica de las armas inteligentes en la primera guerra del Golfo y las operaciones con drones de la actualidad, ataques que han provocado más de 4.700 víctimas mortales en Afganistán, Pakistán, Yemen y Somalia desde 2001. Las decisiones se pueden tomar en Nevada u otras bases en Níger o Arabia Saudí; las víctimas, a miles o cientos de kilómetros, por ejemplo en el sur de Yemen, siete el 1 de junio.
Los sistemas automatizados van cobrando un protagonismo inusitado en los conflictos armados y también en las guerras financieras. La mitad de las operaciones en los mercados internacionales de valores -60% en la bolsa de Nueva York- responden a órdenes automatizadas, sensibles incluso a bulos por Internet no confirmados.
A pesar de los acontecimientos disruptivos de los que hoy se habla, las revoluciones suelen ser evoluciones, lo que nos debe permitir controlar el proceso, que es la recomendación de la ONU.
La gran ventaja de plantearse un escenario futuro es visualizar las implicaciones de los antecedentes en este momento. Gran parte de los peligros potenciales de los sistemas autónomos de armas ya se detectan con los drones. De la actuación hoy con ellos dependerá lo que hagamos en el futuro sobre sistemas más avanzados.
La pregunta surge al ver el final de la película "El planeta de los simios", en un contexto claro de guerra fría y destrucción nuclear mutua: qué podemos hacer hoy para evitar ese futuro.
En la guerra y en la economía, los ceros y los unos están tapando a las personas a las que dicen servir y a las víctimas. Y se difumina también la responsabilidad del que toma las decisiones.

Sugerencias

martes, 4 de junio de 2013

Tendencias y efectos secundarios

Objetivo: identificar tendencias; y distinguir entre efectos primarios y secundarios.
Un ejemplo. El empleo es un efecto secundario de la actividad empresarial, diríamos que es un resultado indirecto o de segundo grado, como la elección de las Diputaciones. Ningún empresario se levanta por la mañana deseando crear empleo, sino aumentar su cifra de negocio, sus beneficios, y a veces para ello necesita crear puestos de trabajo; en otras, destruirlo. Y algo parecido ocurre con España. Las empresas no se mueven por nacionalismo, no tienen nacionalidad, aunque tengan buena parte de la actividad y la plantilla en un lugar físico y agradezcan el apoyo de un Estado concreto, pero no les mueve la bandera como primera opción.
El párrafo anterior surge tras conocer que Campofrío, la empresa que financió en diciembre una campaña de publicidad tremendamente triste para levantar el ánimo de los españoles, pues es mayoritariamente estadounidense, y en días será mayoritariamente china. De ahí la complejidad de destinar al CNI y su inteligencia económica a apoyar a las empresas; porque apoyando a Campofrío apoyarían a EE.UU. y en breve a China, que no sé si lo necesitan.
Otra muestra de que la empresa no se casa con nadie es que los empresarios que regalaron el yate Fortuna al Rey, con importantes incentivos fiscales y vistiendo la operación con traje de Fundación, quieren ahora que se les devuelva el dinero o el barco.  El Rey dice que renuncia al yate y pide su entrega al Estado, pero ¿no era ya el Estado su propietario y quien pagaba los 20.000 euros que cuesta llenarle el depósito?
Un segundo ejemplo de tendencias a seguir son los drones y derivados tecnológicos, fenómeno de largo alcance porque son útiles para captar información y atacar, reducen al mínimo las bajas propias y, según leemos, en Alemania los van a utilizar además para vigilar a los vándalos que ensucian con pintadas los trenes de Cercanías. Este argumento –argumento secundario- es como aquél de justificar el gasto militar por la invención de la comida enlatada, de la gabardina y del micoondas; se hace, sorprende durante cuatro segundos y se apaga la llama. Porque el primer objetivo del gasto en Defensa no es calentar la leche ni encerrar sardinas en un bote.
Los drones tienen efectos primarios que no son vigilar los trenes ni el tráfico, sino la ejecución extrajudicial y a distancia de sospechosos. No hay legalidad que soporte su actuación saltando fronteras. Obama lo sabe, los seguirá utilizando pero sin ganas, y va a intentar poner un poco de orden porque allí los operan tanto el Ministerio de Defensa (Pentágono) como los servicios secretos (CIA).
Al capitalismo y la tecnología transnacionales podríamos añadir como tercer fenómeno la transparencia transnacional: por la desclasificación de archivos británicos conocemos una operación de soborno multimillonario a la cúpula militar de Franco para que el país no entrara en la Segunda Guerra Mundial. Aún faltan detalles por conocer, porque en estas operaciones suele haber muchos intermediarios.
La transparencia es claramente un asunto a seguir. Y los archivos militares españoles siguen cerrados a cal y canto. En temas de Defensa tampoco ayuda a la transparencia la utilización de cifras parciales o directamente falsas sobre el Presupuesto; o el anuncio –nada hay cerrado- de aplazamientos y ejercicios contables en relación con los programas de armamento.
Hablando de transparencia, la ministra italiana de Exteriores ya ha comparecido ante su Parlamento para informar de la llegada de algunos de los nuevos marines de Morón a una base italiana. Aquí se anunció la comparecencia de un secretario de Estado y aún no se ha celebrado.
El último día de mayo el Consejo de Ministros presentó la Estrategia de Seguridad Nacional, “una revisión de la aprobada en 2011 por el anterior Ejecutivo, y que cuenta con el respaldo político del principal partido de la oposición”. Lo de aprobar una Estrategia cada dos años no parece un reflejo de consenso en políticas de Estado.
En cualquier caso, bienvenida la Estrategia. Suena bien el Consejo de Seguridad Nacional, que pide a a gritos un consejero de Seguridad Nacional. Este Consejo sucede al Consejo de Defensa Nacional y a la JUJEM, de sonoro nombre (hay muy pocas palabras con dos jotas). Ningún órgano de este tipo se reunió o se conoce aportación relevante en circunstancias realmente críticas para nuestra seguridad.
Fin: han pasado 75 días desde que conocimos por El País que militares españoles torturaron en Irak. Esas personas o siguen dentro de las Fuerzas Armadas o andan tranquilamente por la calle. Los tiempos políticos, los de la responsabilidad y los de la reputación, nada tienen que ver con los judiciales.

Sugerencias