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domingo, 12 de enero de 2014

Los temas pendientes entre Obama y Mariano

Una hora de reunión. La economía, las bases de Morón y Rota y América Latina figuran en la agenda. El espionaje se ha quedado fuera pese a su relevancia
Imagen de Rasmussen, Rajoy y Obama en la cumbre de la
OTAN en Chicago en mayo de 2012 (Foto: El Mundo).
La diplomacia española vive este lunes uno de sus mejores momentos desde que Mariano Rajoy ganara las pasadas elecciones generales: el presidente del Gobierno ‘popular’ por fin se reunirá con el principal líder del mundo. Tras dos años de larga espera, y después de varios intentos gestionados por parte del gabinete dirigido por Jorge Moragas, el presidente estadounidense Barack Obama recibe este lunes, a las 20.15 h. –hora española- en el despacho oval al líder del Ejecutivo español. Además de economía, que es la cuestión que a Moncloa le ha interesado filtrar, ¿de qué más temas hablarán ambos mandatarios durante la hora de reunión que está prevista?
Las revelaciones del espionaje masivo dado a conocer por el extécnico de la CIA Edward Snowden nos cuentan que cuando el presidente Obama se sienta con el secretario general de Naciones Unidas, conoce de antemano temas y posicionamiento que su interlocutor pretende plantear en la reunión, incluso puede tener físicamente su papel, se lo pasan los servicios secretos porque tienen pinchadas sus comunicaciones. ¿Ocurrirá lo mismo con Rajoy? Probablemente nunca lo sabremos. Y está claro que ésta no será una cuestión prioritaria para el líder español que, según informan fuentes oficiales, no tienen ninguna intención de sacarla a relucir, pese a ser una de las cuestiones que con más virulencia han hecho temblar los sólidos cimientos que durante las últimas décadas unían a EEUU y la Unión Europea. Y pese a ser “una práctica absolutamente inaceptable e inadmisible entre Gobiernos socios, amigos y aliados”, en palabras del ministro de Exteriores García Margallo.
Obama y Rajoy se saludan en la Cumbre de Seguridad
Nuclear celebrada en Seúl en 2012 (Foto: LMG).
Rajoy cruza el charco con un claro objetivo: hablar de lo suyo, que en este momento no es otra cosa que economía y expectativas de negocio. Después de 24 meses de complicada gestión, el presidente español logra pisar la Casa Blanca sin que a su paso por el ala oeste le acompañe de cerca la sombra del rescate. Rajoy tratará de conseguir el aval de Obama a sus políticas económicas y con él afianzar su discurso de la “recuperación”. Y el presidente estadounidense se lo dará. Aunque la intención de Obama será extender el análisis a la Unión Europea, donde Rajoy también mostrará su interés. Según el director de asuntos económicos internacionales de la Casa Blanca, Christopher Smart, los "esfuerzos para reforzar las instituciones de la unión monetaria" europea estarán en la agenda de la reunión, así como también el avance “rápido” en las negociaciones entre Estados Unidos y la UE para lograr un Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones.
En el encuentro tampoco faltarán referencias a los intereses industriales. Junto a los anteriores, un tema que estará seguro sobre la mesa será el de la reforma energética en España que amenaza la rentabilidad de importantes fondos de inversión norteamericanos en su inversión en renovables, sobre todo en fotovoltaica. El secretario de Estado de Energía de EE.UU. visitó Madrid en noviembre por esta causa y su embajador ha intercedido ante el ministro Soria en varias ocasiones mostrando su preocupación por los cambios regulatorios y sus efectos sobre los intereses norteamericanos.
En la delegación empresarial que acompaña al presidente del Gobierno español se encuentra el presidente de Indra, empresa tecnológica española del sector de la defensa (hoy con mayoría de capital público) que además tiene una activa filial en Florida. Quizá el ministro Morenés haya conseguido también colar en la agenda presidencial un mensaje de tranquilidad a las empresas de armamento norteamericanas, en el sentido de que cobrarán los compromisos adquiridos a pesar de las restricciones presupuestarias.

Defensa: Bases de Morón y Rota y Afganistán

Aunque la economía no será la única cuestión sobre la mesa. Ambos países mantienen una importante relación en materia de seguridad y defensa, donde es probable que el presidente estadounidense intente poner el acento. Y según informan fuentes oficiales, Rajoy irá preparado para ello.
Una de las carpetas imprescindibles en las relaciones bilaterales es la del futuro de Afganistán, la continuidad y de qué manera de la presencia militar internacional a partir de 2014. Tras un costoso y complicado repliegue de más de mil militares y decenas de miles de toneladas de material, España ha culminado la retirada de la provincia de Badghis pero aún mantiene hoy 350 soldados con su equipamiento en Herat, a la espera de acontecimientos y de si se acepta que España opere a futuro –como desea- el aeropuerto de esa ciudad. EEUU se encuentra actualmente negociando con el presidente Karzai el formato de la futura operación militar, que luego bendecirá la OTAN, proceso que está siendo más complicado de lo previsto.
El presidente de Estados Unidos y el jefe del Ejecutivo coincidieron
en el gimnasio de un hotel en Sudáfrica con motivo de las honras
fúnebres por Mandela (Foto: ABC / EFE, 11-12-2013).
Un buen termómetro de la calidad de las relaciones hispano-norteamericanas bien puede ser las bases militares de utilización conjunta de Rota y Morón. A caballo entre los Gobiernos PSOE y PP, España autorizó la participación de la base de Rota en el escudo antimisiles de EEUU, permitiendo el atraque de cuatro destructores que comienzan a llegar este año. En abril de 2013 además el Gobierno de Rajoy dio el visto bueno a la instalación en Morón de una fuerza de reacción rápida de marines con 500 militares, tropas de combate listas para actuar. En la práctica España se ha convertido en la cabeza de puente imprescindible para el mando africano de EEUU –Africom-. La inestabilidad del Sahel y su posible extensión al Mágreb es una preocupación compartida.
Además, EEUU siempre ha reconocido en España un conocimiento cercano de Latinoamérica; ahí sin duda interesará al Gobierno de EEUU los problemas planteados por el consorcio liderado por Sacyr en la ampliación del Canal de Panamá; o el proceso de paz en marcha en Colombia entre Gobierno y las FARC.
En relación con algunos de los principales conflictos internacionales, entre los que destaca Siria, Rajoy podría informar al presidente Obama sobre las conclusiones de la diplomacia española tras la reunión esta semana en Córdoba de la oposición moderada, o la visión privilegiada de los cascos azules españoles en el vecino Líbano. Por su parte, Obama es posible que insista en la propuesta de que algún puerto español (Tarragona o Rota) se utilice para desembarcar material químico ya tratado del arsenal sirio que acaba de empezar a procesar un laboratorio embarcado en mitad del Mediterráneo. Una propuesta a la que Rajoy responderá con un no rotundo, aseguran fuentes gubernamentales.
Se trata de la primera reunión oficial, pero no del primer encuentro entre ambos mandatarios. Cruzaron sus primeras palabras en marzo de 2012 en la Cumbre de Seguridad Nuclear celebrada en Seúl. A continuación coincidieron en Nueva York,  durante la primera intervención de Rajoy en la Asamblea General de Naciones Unidas. Se volvieron a ver las caras el pasado septiembre en la cumbre del G-20 de San Petersburgo. Pero definitivo fue el último encontronazo que tuvo lugar en el funeral de Nelson Mandela. Tal y como se ocupó de dar a conocer el equipo de Rajoy, ambos líderes coincidieron en el gimnasio de un hotel en Johannesburgo. Desde entonces, Moncloa ha trabajado intensamente. Primero para cerrar una cita definitiva (el 13 de enero); y luego para preparar el que sin duda es considerado en Moncloa el viaje del año. No sólo por su encuentro con Obama, sino porque el presidente Rajoy también aprovechará  su viaje para reunirse con la directora general del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde.

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miércoles, 6 de noviembre de 2013

Quién espía en España

El director del CNI, Félix Sanz, da explicaciones sobre el espionaje de la NSA en España, aparentemente en colaboración con los servicios secretos españoles
Soraya Sáenz de Santamaría coordina la heterogénea comunidad de la inteligencia en nuestro país

Artículo publicado originalmente en Estrella Digital.

El director del Centro Nacional de Inteligencia, Félix Sanz, comparece este miércoles en la Comisión de control de los créditos destinados a gastos reservados del Congreso, a puerta cerrada y con la confidencialidad siempre relativa de los presentes, para informar sobre las actividades de espionaje de EE.UU. en España. El foro es la conocida como comisión de secretos oficiales, que en su largo nombre oficial conserva el recuerdo de otros tiempos en los que el gasto parecía más importante que la actividad que se financia.
Sin llegar a los 16 organismos de inteligencia con que cuenta la administración estadounidense –sólo su Agencia Nacional de Seguridad tiene 35.000 empleados y un presupuesto de 10.800 millones de dólares, una estimación porque ambas cifras son confidenciales-, en España hay mucho profesional público y privado y varios organismos que se dedican a captar una cantidad ingente de  datos, que convierten gran parte de ellos en información y de donde sale ya en menor medida productos de inteligencia para el gobierno del país o de la empresa.
Aquí algunos de ellos, los principales.

  • Centro Nacional de Inteligencia -CNI –:  muy lejos queda la creación por Carrero Blanco en 1972 del embrión de nuestro principal servicio de inteligencia, llamado Servicio Central de Documentación –SECED- y como misión la vigilancia de la oposición a la dictadura de Franco. Ya en democracia, en 1977 se convierte en Centro Superior de Información de la Defensa (CESID) y en 2002 en CNI. A diferencia de otros países, este organismo integra inteligencia exterior e interior. El Centro ha vivido en los últimos años una transformación completa: en medios, hoy 3.500 profesionales y 240 millones de euros de presupuesto, con un crecimiento espectacular bajo la presidencia de Zapatero desde los 2.000 empleados públicos y 200 millones que encontró; y actividad, un proceso de transformación que parte de los atentados del 11 de marzo y la obsesión de la lucha contra ETA, a la situación actual, cumplidos dos años del fin de ETA y con el terrorismo salafista y la inteligencia económica como prioridades. Desde 2009 su director es Félix Sanz y desde diciembre de 2011 el Centro está adscrito al Ministerio de Presidencia, procedente del Ministerio de Defensa, con la importancia que tiene quién paga las nóminas todos los meses.
  • Centro Criptológico Nacional –CCN-: organismo integrado en el CNI, responsable de coordinar la acción de los diferentes organismos de la Administración que utilicen medios o procedimientos de cifra y de garantizar la seguridad de las tecnologías de la información en ese ámbito.
  • Centro Nacional para la Protección de las Infraestructuras Críticas –CNPIC-: dependiente del Ministerio del Interior. Entre las competencias del CNPIC se encuentra la ciberseguridad: ataques que puedan poner en riesgo las redes informáticas y de telecomunicaciones.
  • Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas –CIFAS-: se da la circunstancia de que el actual director del CNI fue entre 2004 y 2008 como jefe de Estado Mayor de la Defensa responsable también de la inteligencia militar. Ambos servicios trabajan conjuntamente sobre todo en los despliegues de tropas españolas en operaciones internacionales (Afganistán, Líbano, Irak, Malí). Aparentemente el CIFAS es un organismo modesto, las promesas de impulso abundan tanto como las de la reforma del Senado, déficit que muy probablemente las FAS suplen en escenarios exteriores con la ayuda de la inteligencia militar OTAN –es decir, de algunos de sus miembros-. Una importante novedad en el seno de los ejércitos ha sido la creación el pasado mes de febrero del Mando Conjunto de Ciberdefensa.
  • Servicio de Información de la Guardia Civil: a su espalda cuenta con el prestigio ganado durante años en la lucha contra ETA, incluida su actuación en territorio francés. Y la Guardia Civil es importante destacar que opera el Servicio Integrado de Vigilancia Exterior –SIVE-, un complejo sistema nacido modestamente para vigilar la inmigración en el Estrecho en 2002 que hoy abarca con más de 20 estaciones fijas –además de los medios móviles- desde Canarias hasta Tarragona y Baleares, y comienza su implantación en Galicia.
    Estaciones del SIVE (Fuente: www.agrupacionahumada.com).
  • Comisaría General de Información del Cuerpo Nacional de Policía: Ministerio del Interior en estado puro, donde encontramos la lucha contra la delincuencia organizada. Al parecer la normativa que creó y regula esta Comisaría otorgan el carácter de secreto a la estructura, organización, medios y procedimientos operativos específicos de los servicios de información, así como sus fuentes y cuantas informaciones o datos puedan revelarlas. Sus funciones son la captación, recepción, tratamiento y desarrollo de la información de interés para el orden y la seguridad pública, y la utilización operativa de la información, específicamente en materia antiterrorista en el ámbito nacional e internacional.
  • Sector privado: multinacionales tecnológicas o financieras como Indra, Amper, Abertis, Santander y otras hablan naturalmente de inteligencia económica y ciberseguridad. Les va en ello su existencia o el negocio. Aquí el sector público no es que vaya por detrás –que va-, sino que debe apoyarse obligatoriamente en un sector privado avanzado en un doble sentido: para aprovecharse de avances tecnológicos no desarrollados en el ámbito de la Defensa (los videojuegos y la simulación militar son hermanos siameses tecnológicos) y que tradicionalmente, y la tendencia es creciente, los servicios de inteligencia se apoyan en el sector privado, para disimular su actividad y como refuerzo en nichos tecnológicos o localizaciones concretas.

La seguridad interior y exterior hace tiempo que rompieron sus límites. Las fuerzas militares se destinan a combatir el terrorismo –aparentemente- y las policiales actúan cada vez más en el exterior.
La coordinación entre todos los organismos españoles dedicados a la inteligencia es muy cuestionable, no existe de hecho un órgano establecido más allá de la referencia del CNI como coordinador de estos asuntos. Por la vía de los hechos, la integración de la inteligencia conseguida por varias fuentes se produce por relaciones personales, algo siempre ineficaz, y confluye en Moncloa. Sanz Roldán por parte de la oferta y la vicepresidenta y el director del Gabinete de Rajoy, Jorge Moragas –también referente de la Estrategia de Seguridad Nacional-, por parte de la demanda, son las tres personas que debieran estar más al día de los asuntos de inteligencia en nuestro país.
La Ley reguladora del CNI de 2002 dice que “el Centro Nacional de Inteligencia funcionará bajo el principio de coordinación con los demás servicios de información del Estado español. A estos efectos, se crea la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos de Inteligencia, presidida por el Vicepresidente del Gobierno”, hoy vicepresidenta. Ahí debiera estar la coordinación de la inteligencia española, en esa Comisión que se reúne muy de vez en cuando.
La información en cualquier ámbito circula mal, más aún cuando cuesta conseguirla. Ningún organismo la cederá fácilmente salvo que le interese, o exista una estructura por arriba que no les deje otra salida. Todos los servicios de espionaje son instrumentos de terceros, del Gobierno, de la investigación policial o judicial, de la empresa. La falta de coordinación de estos servicios sólo puede incrementar la autonomía de quien se dedica a elaborar inteligencia. Autonomía del que consigue la información, no de su destinatario oficial.
El supuesto espionaje de EE.UU. en España afecta directamente a las competencias de Sanz Roldán. La línea de acción número nueve de la Estrategia de Seguridad Nacional de 2013 está dedicada a la contrainteligencia: plantea como objetivo el adoptar medidas de contrainteligencia en la defensa de los intereses estratégicos, políticos y económicos de España, para prevenir, detectar y neutralizar las agresiones encubiertas procedentes de otros Estados, de sus servicios de inteligencia y de grupos y personas que estén dirigidas a la obtención ilegal de información.

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domingo, 3 de noviembre de 2013

Cables y conexiones entre el CNI y EEUU

España es un aliado excepcional para la inteligencia y el ejército estadounidenses. Programas de armas, marines asentados en Morón para actuar en África, permiso para que el NCSI y otros servicios secretos actúen libremente y ahora, la colaboración con la NSA. Por el Estrecho de Gibraltar pasan los cables de comunicaciones más importantes del mundo. Unas aguas en las que no cualquier armada o servicio secreto pueden actuar sin llamar la atención

Artículo publicado originalmente en Estrella Digital.
Las relaciones entre España y Estados Unidos en materia de seguridad, y muy especialmente en asuntos militares, es de una relevancia excepcional: en implicaciones industriales, en el marco de la OTAN, en operaciones en el exterior, en inteligencia. Por tanto, los avances en las filtraciones de Edward Snowden, antiguo consultor tecnológico de los servicios de inteligencia norteamericanos, y de Glenn Greenwald, periodista del británico The Guardian, ahora por libre, sólo podrán derivar en luz sobre estas relaciones, tensión entre administraciones y sorpresa entre administrados.
Algunos ejemplos concretos: los buques más avanzados de nuestra Armada cuentan con el sistema de combate norteamericano Aegis, capaz del seguimiento y de interceptar 200 blancos móviles a 200 millas, una tecnología de la que únicamente disponen los propios EE.UU., Corea del Sur, Japón, Noruega y en breve Australia, los dos últimos por contratos derivados de la construcción por Navantia de las fragatas F-100.
Otros indicadores de la relación privilegiada en materia de Defensa de España con EE.UU. son las bases de utilización conjunta –cabría decir mejor de utilización vecina, porque españoles y norteamericanos hacen vida independiente, incluso con diferentes contratos de la luz-: España autorizó en 2011 la participación de la base de Rota en el escudo antimisiles de EE.UU., y por ello llegarán cuatro destructores –con el sistema de combate Aegis- a partir de 2014. Las obras realizadas en Rota en los últimos años han permitido duplicar su capacidad de atraque.
Proyecto de logo de la NSA.
En cuanto a Morón, el pasado mes de abril el Gobierno autorizó la llegada de 500 marines, dispuestos al combate en Magreb y Sahel, como prueba de que el comando norteamericano para el continente –Africom- se ha trasladado disimuladamente a suelo español, sin duda alguna desde el punto de vista operativo.
Dicha relación especial España-USA se puede personificar en dos perfiles. Jorge Dezcallar de Mazarredo, director del CESID-CNI entre 2001 y 2004, luego embajador en Washington entre 2008 y 2012. Y del propio Félix Sanz Roldán, actual director del CNI desde 2009, jefe operativo de las Fuerzas Armadas entre 2004 y 2008, con destinos y contactos muy relacionados con EE.UU. y la Alianza Atlántica.
EEUU cuenta con 16 organismos de inteligencia y varios de ellos tienen acreditada su presencia y trabajo en España. Además de la Agencia Nacional de Seguridad –NSA-, que por tamaño y actividades se lleva ahora la actualidad, se podría recordar que en 2007 el Gobierno acordó permitir su trabajo en suelo español a las agencias Air Force Office of Special Investigations –AFOSI- y el Naval Criminal Investigative Service –NCIS-, es decir, los servicios secretos de la Armada y del ejército del Aire de EE.UU. Y quedarían otros 13 organismos dedicados al espionaje.
Una de las estrategias de defensa de EE.UU. para descargar parte de la presión sobre sus actividades de espionaje por medio mundo ha sido apuntar la colaboración del CNI y el espionaje francés con la NSA norteamericana. Insinúa que España capta datos e información sobre el norte de África, África occidental (desde Canarias) y probablemente en operaciones con despliegue militar español (Afganistán, Líbano, Somalia) que traslada a EE.UU. para que lo convierta en inteligencia. El famoso ciclo de la inteligencia –dirección, obtención, elaboración, difusión- situaría en este caso su final y mayor valor añadido en Maryland, no en la cuesta de las Perdices de Madrid, donde el CNI tiene su dirección postal.
El objetivo argumental que se utiliza es que se espía en el extranjero, no a los nacionales (en España y en EE.UU. interceptar comunicaciones individuales o masivas es un delito); que los servicios extranjeros han colaborado con los de EE.UU.; y nada se dice del espionaje a jefes de Estado aliados, del compadreo con las grandes multinacionales de las telecomunicaciones para intercepciones masivas e indiscriminadas –Microsoft, Yahoo, Google, Facebook, Verizon-, espionaje en este caso donde difícilmente se puede controlar la nacionalidad de los metadatos; y nos olvidamos también de que se utiliza la seguridad y la amenaza terrorista para captar información no relacionada con estos ámbitos sagrados.
Desde la parte española se intenta desviar el foco con una parte de esta colaboración que pueda resultar incontestable para la opinión pública: la aparentemente valiosa contribución del espionaje estadounidense en la lucha contra ETA.
La última revelación por ahora apunta a que el Centro Nacional de Inteligencia desarrolló una estrecha colaboración con la agencia de interceptación de datos de Reino Unido en el campo de las llamadas "Operaciones Encubiertas de Internet" (Covert Internet Ops), según nuevos documentos del extécnico de la Agencia Seguridad Nacional de EE.UU. Edward Snowden, divulgados el pasado viernes por el diario británico The Guardian. Tal colaboración se habría producido a través de una compañía privada intermedia.
Por tanto tendríamos un intenso trabajo conjunto de nuestro CNI con EEUU y también con Reino Unido en el rastreo masivo de Internet y de las telecomunicaciones, que a su vez actuarían por su cuenta en el espionaje gubernamental a aliados y amigos; y nada sabemos aún de espionaje industrial entre aliados, inteligencia económica a la que estos servicios dedican buena parte de su presupuesto y personal.
Arqueología submarina
El interés de la Armada por los pecios históricos que duermen bajo las aguas cercanas a la Península puede tener una derivada menos romántica. Debe resultar poco menos que imposible hacer algo discretamente en el Estrecho de Gibraltar, con el foco militar de todas las potencias del planeta, con bases militares como Rota, Gibraltar y el SIVE que todo lo ve.
Durante años ha estado navegando por el Estrecho buscando monedas de oro y cañones mohosos aquel cazatesoros llamado Odissey, con medios técnicos muy adecuados para trabajar bajo el agua en asuntos de historia más reciente que el siglo XVII.
Por el Estrecho pasan una docena de cables de fibra óptica esenciales para las telecomunicaciones de medio mundo.
Uno de los cables más extensos (28.000 kilómetros) es el FLAG Europe-Asia que va desde Porthcurno (Reino Unido) hasta Miura (Japón) con parada en Estepona, para luego atravesar todo el Mediterráneo, el mar Rojo, el Océano Índico y el mar de la China.
Estepona también tiene conexión submarina con Tetuán, ciudad que enlaza a su vez con otro cable de 39.000 kilómetros  -SeaMeWe-3- que parte de Corea del Sur, conecta con China y Australia, Filipinas, India, Península Arábiga y acaba su recorrido con conexiones en Francia, Reino Unido, Bélgica y Alemania.
Cables de fibra óptica submarinos por la Península
(Fuente: www.submarinecablemap.com).
Entre Rota y Arcila tenemos el cable submarino llamado Loukkos, propiedad de Maroc Telecom. Arcila y Marsella también están conectadas por cable submarino que atraviesa el Estrecho.
La localidad gaditana de Conil cuenta con dos conexiones: un cable de Telefónica hasta Canarias y, mucho más relevante, el Columbus III, 9.800 kilómetros entre Sicilia y Florida, principal enlace trasatlántico con parada en nuestro país.
Gibraltar por su parte tiene conexión con el Europe India Gateway, 15.000 kilómetros de cable submarino desde la India, pasando por el Golfo Pérsico, el Mar Rojo, todo el Mediterráneo, conexión con Mónaco, Lisboa y final en Reino Unido.
En las Canarias tienen parada bastantes cables que siguen hacia el sur bordeando África. En Bilbao existe una conexión con Reino Unido, principal lugar de entrada de los cables transatlánticos. Finalmente Lisboa es el principal punto de enlace en la Península Ibérica con el resto del continente.
Big data
Una de las revelaciones de Snowden es que esta multinacional anglosajona del espionaje que formarían EE.UU., Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda ha pinchado cables de fibra óptica a través de un programa llamado Tempora.
Una de las consecuencias que vienen asociadas al avance e implementación de las tecnologías de la información en todos los ámbitos de la sociedad es la generación de cantidades ingentes de información. Los ratios de crecimiento de la información digital son tan altos que se estima que el 90% de los datos almacenados en el mundo actualmente se han generado en los últimos dos años.
La captura, gestión y proceso de esa cantidad de información, que se ha venido en llamar big data, se ha revelado un objetivo prioritario tanto para empresas privadas como administraciones públicas. Sin embargo, la capacidad de interpretación de esos datos no está al alcance de cualquiera, y se trataría además de una interceptación masiva de información que escapa a los límites legales y nacionales.
Como sucede en otros ámbitos e instrumentos -el espacio, los aviones sin piloto-, el espionaje parece saltarse todos los controles en su actuación. Sorprenderse por las acciones de los servicios de espionaje no es por tanto un asunto de ingenuidad, sino de legalidad. Los poderes sin control tienden a excederse en el uso de herramientas a su disposición.

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viernes, 20 de septiembre de 2013

Rajoy convoca el Consejo de Seguridad Nacional

Es la primera reunión ordinaria del CSN con temas extraordinarios sobre la mesa y con escaso tiempo para examinar la crisis de este verano: Siria, inmigración y Gibraltar

Artículo publicado originalmente en Estrella Digital.

El Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha convocado este viernes a las 9 de la mañana en el palacio de la Moncloa la primera reunión ordinaria del Consejo de Seguridad Nacional, máximo órgano de análisis y asesoramiento ante riesgos y amenazas a la seguridad del Estado que ha sido creado por la reciente Estrategia de Seguridad Nacional, aprobada el pasado mes de mayo y presentada en el Congreso por el director de Gabinete de Rajoy, Jorge Moragas, en el mes de julio. Una hora más tarde está convocado el Consejo de Ministros.
Asistentes al primer Consejo el pasado 11 de julio
(Foto: © Casa de S.M. el Rey / Borja Fotógrafos).
El Gobierno se ha comprometido a celebrar una reunión ordinaria del Consejo cada dos meses y cumple su palabra: es el tiempo transcurrido desde la primera cita constituyente celebrada el 11 de julio y de la que únicamente trascendió la fotografía de los 16 reunidos: el director del CNI, los secretarios de Estado de Exteriores y de Seguridad, el jefe de Estado Mayor de la Defensa, ocho ministros, la vicepresidenta y el presidente del Gobierno, el príncipe Felipe, el Rey; más los responsables del Gabinete de Moncloa –su director Moragas y el director-adjunto Senillosa-, elegidos para pilotar este órgano y estos temas.
El Consejo debería analizar las tres grandes crisis de seguridad de este verano: Siria, inmigración y Gibraltar. Probablemente los reunidos no debatirán sobre el espionaje electrónico de las comunicaciones, de creer a Jorge Moragas y su declaración en el Parlamento en julio (“no consta a este Gobierno que se hayan producido ataques ni espionaje por parte de EE.UU.”), en claro contraste con otros países como Brasil, en los que el asunto ha provocado una auténtica trifulca diplomática.
En cuanto a Siria, se trata claramente de la crisis internacional de mayor calado, ha provocado más de 100.000 muertos y dos millones de refugiados, se produce fronteriza con la presencia de 600 cascos azules españoles en Líbano, existen evidencias del uso de armas químicas, durante algunos días de agosto se vio como inminente una internacionalización del conflicto, muy probablemente ha provocado el uso intensivo de las bases de Morón y Rota, y aún así todo ello no fue suficiente para convocar una reunión extraordinaria de este nuevo Consejo de Seguridad Nacional.
La inmigración vuelve a la primera página con el reciente intento de medio millar de africanos negros –conocidos como subsaharianos- de saltar la valla en Ceuta y Melilla, y otro centenar a nado, circunstancias que recuerdan la crisis migratoria vivida en 2005 y que llevó al Gobierno de entonces a poner en marcha un ambicioso conjunto de actuaciones con los países del norte de África y de su fachada atlántica. El efecto llamada de la inmigración era la economía española, por lo que este riesgo parece controlado por un tiempo.
En las últimas semanas se ha vivido también un conflicto supuestamente grave con motivo de Gibraltar, a juzgar por la comparecencia urgente del ministro de Asuntos Exteriores de primeros de septiembre y a juzgar por los movimientos algo teatrales de buques de guerra por parte británica y de la Guardia Civil por parte española. La rapidez con la que se ha desinflado el globo y la tensión pueden ser indicadores de un cierto artificio en su generación.
La principal dificultad a la que se enfrenta el nuevo sistema español de seguridad es precisamente su andadura y engrase-encaje institucional.
Dice textualmente la Estrategia que “la preservación de la Seguridad Nacional precisa un nuevo sistema institucional nacional fuerte, al tiempo que flexible y con capacidad de adaptación al cambio y a las contingencias de seguridad, apto para responder de forma efectiva, integral y completa a los riesgos y amenazas del mundo actual (…). El principal objetivo del Sistema de Seguridad Nacional es la preservación de la Seguridad Nacional a través del funcionamiento óptimo, integrado y flexible de todos los recursos disponibles a tal fin”. Parece que en integración y flexibilidad hay trabajo por delante.
Imagen del primer Consejo el pasado 11 de julio
(Foto: © Casa de S.M. el Rey / Borja Fotógrafos).
Sobre una valoración de la nueva Estrategia y el nuevo Consejo hay indicios para todos los gustos. Entre los negativos se encuentran que el presidente del Gobierno no aparece como claro director de la orquesta de seguridad que afecta a tantos organismos y tantos ministerios, todos celosos de sus competencias; que no existe un consejero de seguridad nacional de peso, con línea directa y continua con el presidente e interlocutor respetado y respetable con ministros y contactos exteriores; que un órgano con ocho ministros no es operativo para reaccionar rápidamente a una crisis en agosto. Si la segundo reunión de este Consejo dura una hora, tampoco es un buen indicio.
Entre los aspectos positivos hay que mencionar que la cosa se mueve: la propia existencia de la Estrategia (los papeles son importantes, si no se depende de personalismos), su primera reunión en julio. A comienzos de agosto entró en vigor la reorganización del Departamento de Seguridad Nacional, ubicado en la Presidencia del Gobierno; es positiva esta segunda reunión del Consejo en septiembre; y también la obligación de elaborar un informe anual de seguridad para su debate en el parlamento también.
En el limbo se encuentra la Ley Orgánica de Seguridad Nacional que la Estrategia emplazaba al Gobierno a presentar en seis meses –ya cuatro- y que tiene la difícil tarea de resolver qué ocurrirá entonces con la actual Ley Orgánica de la Defensa Nacional de 2005 y su Consejo de Defensa Nacional.
El tiempo dirá la utilidad de este Consejo Nacional de Seguridad. Las dificultades para convocarlo en caliente y que sus reuniones ofrezcan más resultados públicos que una foto son factores los dos fácilmente superables.

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jueves, 11 de julio de 2013

Nace el Consejo de Seguridad Nacional sin consejero

El rey presidirá la primera reunión del Consejo de Seguridad Nacional para el que Rajoy no ha nombrado consejero. La cara visible es Moragas, que formalmente es el secretario de este nuevo órgano que debería ser vital en la estrategia de seguridad


Artículo publicado originalmente en Estrella Digital.

En el palacio de la Zarzuela, con el rey Juan Carlos y la presencia del príncipe Felipe, el nuevo Consejo de Seguridad Nacional -CSN-, órgano creado por la reciente Estrategia de Seguridad Nacional –ESN- que el Consejo de Ministros aprobó el pasado 31 de mayo, verá la luz el jueves 11. Su presentación en la Comisión Constitucional del Congreso corrió a cargo de Jorge Moragas, jefe de Gabinete del presidente del Gobierno. Así, como Rajoy no ha nombrado consejero, la cara visible es Moragas, que formalmente es el secretario de este nuevo órgano que debería ser vital en la estrategia de seguridad.
El Consejo es un órgano tradicional en algunos países anglosajones, muy especialmente en EE.UU. –fue creado por el presidente Roosevelt en 1947-, y en otros como Chile y algunos países latinoamericanos. La aportación más novedosa de la Estrategia es la creación de un “Sistema de Seguridad Nacional impulsado y liderado por el Presidente del Gobierno”, que tiene como eje este Consejo que ahora se reúne por vez primera. 
Sus funciones principales consistirán en asistir al Presidente del Gobierno en la dirección de la Política de Seguridad Nacional; verificar el grado de cumplimiento de la Estrategia; aprobar el Informe Anual de Seguridad para su presentación y debate en las Cortes Generales; dirigir y coordinar la gestión de crisis. Además el Consejo de Seguridad Nacional elaborará en el plazo de seis meses una propuesta de anteproyecto de Ley Orgánica de Seguridad Nacional para su posterior elevación al Consejo de Ministros.
El Consejo de Seguridad Nacional, creado por Real Decreto del pasado 31 de mayo, está compuesto por el Presidente del Gobierno, que lo presidirá, excepto cuando el Rey asista a sus reuniones, en cuyo caso le corresponderá presidirlo, como en esta primera reunión. También forman o pueden formar parte la vicepresidenta del Gobierno y ministra de la Presidencia; los ministros de Asuntos Exteriores y de Cooperación, de Defensa, de Hacienda y Administraciones Públicas, del Interior, de Fomento, de Industria, Energía y Turismo y de Economía y Competitividad; además del director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno, el secretario de Estado de Asuntos Exteriores, el jefe de Estado Mayor de la Defensa, el secretario de Estado de Seguridad y el secretario de Estado-director del Centro Nacional de Inteligencia.
El Consejo se reunirá a iniciativa del Presidente del Gobierno como mínimo cada dos meses y cuando lo requieran las circunstancias.
Susan Rice, consejera de Seguridad Nacional de EE.UU.
Moragas destacó el martes pasado en su comparecencia en la Comisión Constitucional del Congreso que la creación del nuevo Consejo de Seguridad Nacional tiene un coste cero, cuenta como soporte normativo el de una comisión delegada del Gobierno y viene a sustituir a la llamada comisión delegada del Gobierno para situaciones de crisis.
La Estrategia y el Consejo inauguran una nueva fase en la gestión de la seguridad y las crisis de nuestro país –como “momento fundacional” lo describió Moragas-, con aparente acuerdo entre las dos principales fuerzas políticas. Aunque el nuevo órgano nace con algunas incógnitas:
  • Rajoy no pilota: a pesar de las numerosas referencias en la Estrategia al liderazgo en materia de seguridad del presidente del Gobierno, Rajoy ha perdido una oportunidad de oro para hacer visible su protagonismo y presentar y debatir la Estrategia en el pleno del Congreso, y no enviar a su jefe de Gabinete a una Comisión. La presencia del Rey en el primer Consejo anulará su protagonismo también en esta ocasión.
  • No existe un Consejero de Seguridad Nacional: el CSN responde a un modelo de Gobierno presidencialista de raíz anglosajona. Susan Rice, ex embajadora de EE.UU. ante Naciones Unidas ha sido nombrada este mismo mes de junio como asesora-consejera de Seguridad Nacional. Aúna experiencia y confianza presidencial, interlocución directa con ministros y un peso que no podría equipararse a Moragas, director del Gabinete de Rajoy y secretario del CSN; o Alfonso Senillosa, director adjunto de ese Gabinete y responsable del Departamento de Seguridad Nacional de Moncloa.
  • Precedentes poco operativos: la reunión en un órgano colegiado de siete ministros y cuatro secretarios de Estado no parece la fórmula más ágil de respuesta ante una situación crítica para nuestra seguridad. Existen otros órganos parecidos a éste que han sido perfectamente improductivos, como el Consejo de Defensa Nacional, creado por la Ley Orgánica de Defensa de 2005, que se reúne una vez al año bajo la presidencia del Rey, Ley que contemplaba además un comité ejecutivo que no ha visto la luz. Como recordatorio, el 11 de marzo de 2004 no se reunió órgano de este tipo ni el conocido como Gabinete de crisis que ahora va a desaparecer.
  • Priorización de amenazas y medios de respuesta: en tiempos de escasez de recursos públicos hay que identificar concretamente las amenazas y poner medios idóneos para contrarrestarlas. Trabajo pendiente.
  • Libertad / Seguridad: la evolución de los acontecimientos desde los atentados del 11 de septiembre han arrinconado la libertad –Guantánamo, intervenciones unilaterales, ejecuciones extrajudiciales- a costa de una amenaza globalizada, indeterminada e indefinida. “La seguridad está al servicio de la libertad”, insistió Moragas.
  • Consenso insuficiente: el principio de acuerdo de la Estrategia y el Consejo de Seguridad se ha producido entre PP y PSOE. El resto de los grupos parlamentarios (UPyD, Izquierda Plural y otros) mostraron su disgusto en la comparecencia de Moragas del martes. Por otra parte, no hay representación autonómica en el CSN, aunque la Estrategia habla de implicar a todas las administraciones y el Consejo puede convocar a responsables de CC.AA. y entes locales.
  • Inmigración: la Estrategia carga las tintas sobre la amenaza de la inmigración incontrolada y la radicalización de los ya residentes, aspecto probablemente único de discrepancia del PSOE con el Gobierno PP.
  • Modelo: el diputado Gaspar Llamazares –Izquierda Plural- criticó el pasado martes la insistencia en la seguridad en tiempos de recortes sociales, y planteó, “¿por qué no hay una Estrategia de Solidaridad Nacional?”.
Las 12 amenazas identificadas en la Estrategia de Seguridad Nacional son conflictos armados; terrorismo; ciberamenazas; crimen organizado; inestabilidad económica y financiera; vulnerabilidad energética; flujos migratorios irregulares; armas de destrucción masiva; espionaje; emergencias y catástrofes naturales; vulnerabilidad del espacio marítimo y vulnerabilidad de las infraestructuras críticas y servicios esenciales. A partir de ellas y de la actualidad, se pueden identificar algunos temas de interés para los convocados a la primera reunión del Consejo de Seguridad Nacional:
  • Espionaje electrónico generalizado por parte de una multinacional anglosajona formada por los Gobiernos de EE.UU., Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, según las filtraciones periodísticas de las últimas semanas. La Estrategia habla expresamente de ciberseguridad y espionaje; y también menciona el “uso nocivo de las nuevas tecnologías” entre los factores potenciadores de riesgos y amenazas. Planteada la cuestión en el Congreso, el director de Gabinete de Rajoy señaló que “no consta a este Gobierno que se hayan producido ataques ni espionaje por parte de EE.UU.”.
  • Crisis económica: dice el documento de la Estrategia que “la crisis financiera y económica que actualmente afecta a España, a la zona euro y a parte de las economías mundiales representa uno de los mayores retos para la Seguridad Nacional (sic las mayúsculas) y extrema la necesidad de ser eficientes en la respuesta”. Por tanto, el Rey, el presidente y los ministros y otros altos cargos reunidos no podrían dejar de debatir este tema.
  • Latinoamérica: la retención en varios países europeos del avión del presidente Evo Morales de hace unos días, ante la sospecha no confirmada de esconder al filtrador Snowden, ha provocado la indignación de los principales gobernantes iberoamericanos, condena de la OEA incluida, y también de los grupos parlamentarios españoles, excepto los dos mayoritarios.
La nueva Estrategia de Seguridad Nacional 2013 es una revisión de la aprobada en 2011 por el Gobierno Zapatero y acordada ahora con el PSOE, defiende una concepción integral de la seguridad y un concepto amplio que abarca “desde la defensa del territorio a la estabilidad económica y financiera o la protección de infraestructuras críticas”. Moragas justificó la redacción de una estrategia tan solo a dos años de la anterior en la convocatoria de elecciones, el necesario desarrollo del Sistema de Seguridad, y también porque nunca está de más cumplir una promesa recogida en su programa electoral.
Con todo, la Estrategia de Seguridad Nacional incluye algunas referencias que podría calificarse al menos de extrañas, y que el tiempo dirá si protagonizan o no las deliberaciones del Consejo:
  • Países chocantes: Australia y Canadá aparecen textualmente en la Estrategia, naciones aliadas cuya presencia sólo se puede explicar por nuestro interés en venderles material de Defensa. Difícilmente aparecería España en su estrategia de seguridad, si la tuvieran.
  • Colaboración público-privada: un mantra reiterado en la Estrategia que puede hacer recordar las autopistas radiales de peaje de acceso a Madrid –iniciativas privadas rescatadas por el Estado-; o la operación policial llamada Pitiusa que hace un año desarticuló una red criminal de informantes dentro de la Administración del Estado y empresas de telecomunicaciones. La diputada del PP Rodríguez Salmones destacó en el debate del martes la dificultad de la colaboración pública-pública, entre diversas administraciones, y también aquélla con el ámbito privado, que nadie se molestó en explicar.
  • Cultura de seguridad: la Estrategia se compromete a fomentar una “cultura de la seguridad sólida, basada en el previo conocimiento, concienciación y sensibilización sobre la importancia que la seguridad reviste para garantizar su libertad (la del ciudadano), prosperidad y, en suma, su modo de vida conforme a los postulados del Estado social y democrático de Derecho”. Bienvenida cualquier iniciativa destinada a elevar la cultura de los españoles.
  •  “La seguridad es un pilar de la conservación, la estabilidad y la continuidad del Estado”, dice la Estrategia, como si el Estado fuera un fin en sí mismo al margen de los ciudadanos, aunque muchas otras referencias a éstos convierten la frase en una extravagancia que no suele abundar en el documento.
  • La proliferación de armas de destrucción masiva ocupa un lugar destacado en la Estrategia, se incluye también una referencia al programa nuclear iraní y al “desarrollo de programas balísticos”, presencias sólo explicables por la reciente cesión de la base naval de Rota como base de cuatro buques de EE.UU. en el marco de su escudo antimisiles.
  • Resiliencia: extraño palabro que aparece ocho veces en el documento de la Estrategia. Dice el Diccionario de la RAE que se trata de un término procedente del mundo de la psicología que alude a la “capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas”. En la Estrategia de Seguridad Nacional de EE.UU. de mayo de 2010 el término aparece en 21 ocasiones. En el Libro Blanco de Seguridad y Defensa de Francia de abril de 2013, en 11.
  • Mayúsculas: estos documentos relacionados con la seguridad o la Defensa están llenos de mayúsculas sin ton ni son, una forma errónea de destacar la importancia de lo que se escribe.

Sugerencias

Foto de la reunión (EFE), único mensaje transmitido de su contenido.

domingo, 7 de julio de 2013

Rajoy y el mito del Estado despilfarrador

El presidente del Gobierno se ha visto en la necesidad de acabar con un mito: al calor de la presentación del Plan de Reforma de la Administración, y de algunas voces cercanas que le critican la timidez de sus medidas, ha señalado que España es de los países con menor gasto público, que contamos con una buena Administración, con no excesivo número de funcionarios. “España se sitúa entre los países con menor gasto público de la UE, un 43% sobre el PIB frente al 47% de media en la zona euro", ha dicho.
La pregunta es quiénes y desde dónde se han dedicado durante años a alimentar a la hermosa criatura y trabajar por el desprestigio de lo público, con éxito vistos los resultados.
En el ámbito de lo público está por supuesto el presupuesto -equiparado con despilfarro-, también la política –todos corruptos-, los servicios públicos -a la baja, copagos-, la educación -recorte de becas y refuerzos-, la sanidad -exclusión de inmigrantes, pago de medicamentos-, los impuestos –reciente amnistía fiscal-, los empleados públicos –unos vagos-, los medios de comunicación públicos -cierre en Grecia, desprestigio y hundimiento de audiencia en España-, la Monarquía -hasta empresarios cercanos piden la devolución de los regalos-.
Y en el ámbito de lo público se encuentra también la seguridad. No se puede pedir mayor gasto, conocimiento y compromiso con la Defensa al margen de las líneas anteriores.
Vivimos tiempos de recortes, llamados reformas, acompañados de medidas normalmente de coste cero para implantarlas que mágicamente producen réditos multimillonarios. Se puede mencionar, por ejemplo, el traspaso de competencias y presupuesto a las diputaciones, en lugar de su eliminación, lo que no implicaría la desaparición de sus empleados, presupuesto, programas y edificios –se hicieron bien grandes en el siglo XIX para visualizar el poder del Estado-, que pasarían a las Comunidades Autónomas. Nadie en Madrid, Murcia o La Rioja (comunidades uniprovinciales) ha echado de menos a las diputaciones ni un solo día de los últimos 30 años.
Otro ejemplo concreto sobre actuaciones recientes podría ser el empleo público, que se ha reducido en más de 370.000 en año y medio.
Detrás de todo esto hay ideología, la defensa de un Estado mínimo, con las alas recortadas, perfectamente defendible si no se disfraza de otra cosa, por ejemplo de eficiencia.
Ahora bien, quien desde dentro del ámbito de lo público se dedica a desprestigiarlo, pues puede acabar teniendo un problema, porque lo normal es que se le acabe derrumbando el edifico encima, aunque cobre durante el proceso 200.000 euros al año –resulta curioso el acuerdo de gente diversa en torno a esa cifra-.
Sucede que en muchas ocasiones se aprovechan circunstancias críticas, con la conciencia adormecida, para implantar programas políticos que en otras situaciones no serían aceptados.
La crisis económica, que se ha traducido en el hundimiento de los ingresos públicos, también en la nacionalización de deudas privadas, se está aprovechando para reducir el Estado y centralizar competencias.
Ocurrió algo parecido con el 11-S: el atentado abrió la puerta a un programa radical en materia de seguridad, de intervenciones unilaterales, elaborado pacientemente durante décadas y bien engrasado económicamente. Se puso en marcha la guerra mundial e interminable contra el terrorismo que ha permitido la invasión de Irak, Guantánamo, las ejecuciones extrajudiciales con drones y un sistema de espionaje de las comunicaciones generalizado.
Un nuevo mito éste al que Rajoy podría dedicarse a desmontar en el futuro: que los instrumentos que deben garantizar nuestra seguridad se dediquen a espiar a ciudadanos, países aliados, organizaciones internacionales. El mito de que al amparo de una supuesta defensa de nuestra seguridad se han traspasado todos los límites y se ha recortado la libertad de los ciudadanos.
En este escenario de ámbito público desprestigiado y vigilancia total de la ciudadanía con la excusa del terrorismo, en las últimas semanas se han aprobado o debatido asuntos de gran importancia que afectan a la Defensa:
  • Proyectos de Ley  de Acción y del Servicio exterior del Estado; y de Seguridad privada.
  • Informe y Oficina para la Reforma de las Administraciones Públicas.
  • Presentación de la propuesta de racionalización del patrimonio inmobiliario de Defensa.
  • Contingente español en la operación de la UE en Malí, duplicado.
Comparecencias parlamentarias
  • Del Secretario de Estado de Defensa para informar sobre la racionalización del patrimonio inmobiliario de Defensa.
  • Del secretario de Estado de Asuntos Exteriores sobre la instalación de 500 marines en Morón.
  • Del secretario de Estado de Comercio sobre exportaciones de material de Defensa en 2012.
Fin: han pasado 105 días desde que conocimos por El País que militares españoles torturaron en Irak. Esas personas o siguen dentro de las Fuerzas Armadas o andan tranquilamente por la calle. Los tiempos políticos, los de la responsabilidad y los de la reputación, nada tienen que ver con los judiciales.
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Habría que emplear al menos tantos esfuerzos en destruir los mitos falsos como los que se destinaron a fabricarlos.

Sugerencias