Mostrando entradas con la etiqueta Presupuestos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Presupuestos. Mostrar todas las entradas

martes, 30 de enero de 2018

Duplicar el gasto en Defensa

Columna de opinión publicada también en Estrella Digital.
Tres criterios universales para analizar un asunto complicado: tomar perspectiva, distancia; compararlo con casos similares; y el tercero es aplicar el mismo sistema en el análisis que normalmente utilizamos con otros de la familia.
Ahora empleemos la plantilla al aparente compromiso de duplicar el gasto en defensa en España, aparente compromiso porque se dice que es una imposición de la OTAN -de la que formamos parte y donde se aprueban las cosas por unanimidad; algo parecido a destinar un 2% del PIB se acordó en una cumbre de 2014, porcentaje que nadie cumple excepto Reino Unido y la Grecia de las cuentas quebradas- y aparente porque aparentemente el Gobierno Rajoy ha asumido el objetivo.
Perspectiva: tomemos en esta ocasión distancia temporal. Dice la ministra del ramo que el objetivo es duplicar el presupuesto en siete años (estaremos entonces en 2025), pero será menor el crecimiento en los primeros años y más acelerado en el arranque de la próxima década, con lo que aplaza el cumplimiento a la legislatura 2020-24, hoy se vende el compromiso (caso similar a lo que parece estarse fraguando con la equiparación salarial de las fuerzas policiales con el que más gane) y el que venga que aplique.
El horizonte temporal es aún más amplio que el sugerido por De Cospedal. Resulta que los grandes programas de armamento con el sistema seguido en los últimos años se comienzan financiando a coste cero para las empresas con ayudas de I+D que concede el Ministerio de Industria y se cargan con fuerza en el Ministerio de Defensa cuando éste recibe el grueso del material pasadas dos décadas, por tanto las decisiones que hoy se tomaran de adquisición serán un problema financiero serio para Defensa en 2038.
Comparación: se cuenta con la experiencia acumulada en los grandes programas que hoy asfixian los presupuestos del Ministerio de Defensa, cuya decisión político-industrial se tomó... pues allá por las dos legislaturas de José María Aznar como presidente del Gobierno, entre 1996 y 2004. Tanto interés hubo en poner en marcha aquellos programas que incluso el consejo de ministros tomó no pocas decisiones y se firmaron contratos con el Gobierno en funciones, entre las elecciones y la toma de posesión de Zapatero.
La comparación de ciclos inversores nos aclara que al larguísimo plazo de financiación de los programas de armamento se añade el larguísimo plazo de desarrollo de esos materiales, con lo que fácilmente puede pasar entre ambos medio siglo, de donde se deduce que tenemos unos ejércitos equipados con criterios anteriores a la caída del muro de Berlín.
La comparación con otros países nos lleva a un método homogéneo de medir el gasto militar, que puede ser el de la OTAN o el del sueco SIPRI, y en ambos casos calculan el gasto de todo el Estado, aquí de nada sirve distribuir o camuflar el presupuesto entre varios ministerios. Y otra consideración de importancia es que se habla de porcentaje del PIB, por lo que en una década si la economía crece a un 2% anual sumará un 20% añadido a lo que se anuncia que va a crecer el presupuesto de Defensa, que debería ser entonces del 120%.
A todo esto es importante añadir la dimensión militar, de defensa y seguridad de la Unión Europea, que parece avanzar por el impulso político de los últimos meses, y según se dice lideramos en compañía de otros. Si se amplía una política común o coordinada en asuntos militares tendrá una repercusión en el presupuesto, quizá hasta un ahorro, dependiendo de lo que cada uno haga y lo que decidan los aliados comunitarios a 27 ó 28.
Perspectiva temporal y comparación europea, requieren los dineros de la defensa.
Mismo sistema de análisis: si cualquier ministerio o área de la Administración pública pide que se duplique su presupuesto la pregunta que surge en automático es para qué. Las cuentas de Defensa o la desinformación de Putin no pueden tener un apartado propio para juzgarlos, habrá que aplicar la lógica racional que utilizamos en todos los casos de recursos públicos y en la comunicación impulsada por jefes de Estado (o de Gobierno).
El presupuesto del Estado español en asuntos militares y de seguridad principalmente exterior dependerá de las necesidades que se tengan, hoy y en 2038, a su vez una consecuencia directa de las amenazas que se quieran cubrir o enfrentar. La reciente Estrategia de Seguridad Nacional no aclara el asunto. Habrá que estar atento a las explicaciones que ofrezcan luz sobre si la ciberdefensa es más costosa que las fragatas antisubmarinos nucleares de la URSS, por ejemplo. Si nos logran convencer de que la desinformación es una amenaza militar, con el coste de un caza de combate se podrían contratar 150 periodistas barra profesionales de la comunicación durante 25 años.
Nada de lo anterior se dirige contra la decisión de duplicar el gasto en Defensa, es imposible juzgarlo, se critica aquí el procedimiento. Si no hay explicaciones será porque no se tienen argumentos o no se desea compartirlos, y entonces la lógica general dice que las decisiones serán fruto de la inercia de lo que ya se ha hecho en el pasado, de la fuerza de los intereses industriales y del corporativismo dentro de cada uno de los tres ejércitos y de las Fuerzas Armadas que los agrupa, en proporción distinta entre los tres factores que para calibrar con decimales y porcentajes requeriría darle otra pensada.

Sugerencias




martes, 11 de julio de 2017

Gestoría Izquierda Acomplejada S.L.

Columna de opinión publicada también en Estrella Digital.
El Gobierno Rajoy negocia con Ciudadanos una bajada de impuestos al mismo tiempo que pide un préstamo de 6.000 millones de euros para la paga extra de verano de los jubilados, más otros 3.000 millones que coge del fondo de reserva que se encontró con 66.000 millones y lo ha vaciado. El crédito se abonará en cómodos plazos entre 2018 y 2028.
Bajar impuestos parece ser compatible con la Seguridad Social en quiebra, con el déficit excesivo, con la mitad de los parados sin prestación alguna, con las matrículas universitarias disparadas, con las carencias en sanidad y educación, con la I+D y la cooperación al desarrollo bajo mínimos.
Montoro El Reprobado presumía hace unos días de la bajada electoral del IRPF en 2015, que ha supuesto un descenso de ingresos a los presupuestos públicos de 12.000 millones de euros, cifra que coincide aproximadamente con el agujero anual de la Seguridad Social.
La deuda pública española equivale a todo el movimiento económico del país durante un año. Como suban los tipos de interés, el sistema cruje.
Recordemos aquí que ninguna administración pública ha recuperado aún la recaudación fiscal previa a la crisis; las necesidades se mantienen, cuando no se han incrementado.
Una competente socióloga llamada Belén Barreiro argumenta en libro publicado recientemente que los españoles de todo signo político soportamos mal la desigualdad.
Sin embargo los datos estadísticos no se acaban de ver en la realidad electoral. Asistimos a responsables del PP marchando a la cabeza de la manifestación en defensa de la sanidad, educación y dependencia que recortaron anteayer.
Como la mejora del Estado del bienestar no es lo más creíble de su programa disfrazan los recortes y querencia por la educación y la sanidad privadas con la libertad de elección del alumno y del paciente.
Otras fórmulas ya conocidas son la descalificación personal del adversario político; o la sobreactuación en asuntos de terrorismo y con sus víctimas: ninguna mortal en España desde 2009, hay que ir a Kabul o Londres a buscarlas; en el último lustro han salido de la cárcel en España 268 presos de ETA con una biografía escalofriante, por pura lógica penitenciaria y sin demagogia a la puerta de la prisión o en la madrileña plaza de la República Dominicana.
Entretanto la izquierda donde gobierna se esfuerza en tranquilizar a los que no la han votado informando de su buena gestión, con escasa ideología; mientras que el PP lanza casi exclusivamente mensajes ideológicos.
"España está preparada para ser protagonista", expresión cospedaliana todo ideología, ninguna relación con la realidad contable.
Último vídeo de Marca España, en Twitter: "#España es un país respetado, fiable, moderno, innovador, optimista, apreciado y orgulloso".
Los Gobiernos de izquierda insisten en la reducción del déficit, los ayuntamientos del cambio en lugar de implantar la revolución bolivariana presumen de reducir deuda, "somos buenos gestores" se empeñan en gritar, como si el autor del milagro económico del PP de Aznar no tuviera docena y media de causas judiciales o el actual remara constitucionalmente en contra de la igualdad fiscal de los españoles.
"Un barco parece un objeto cuyo fin es navegar, pero su fin último no es navegar, sino arribar a un puerto", leo en algún sitio.
Bien es cierto que los complejos de la comunicación política de la izquierda se reducirían con 40 millones de euros en Suiza o un millón en una  bolsa de basura en el maletero, pero no es el caso. Queda la tranquilidad de no compartir nunca galería con adversarios políticos.
Varias lecciones ya aprendidas.
El votante no juzga igual al partido gobernante sea de un signo u otro, no castiga igual si la corrupción procede de un entorno PP o PSOE. La rendición y petición de cuentas son distintas.
Si fuera la misma veríamos ya hoy en parques públicos estatuas de José Luis Rodríguez Zapatero y de Alfredo Pérez Rubalcaba, juntos o por separado, a pie o a caballo, por haber acabado con el terrorismo de ETA exactamente el 20 de octubre de 2011, homenajes en bronce como el que tiene en la plaza de Colón de Madrid el almirante Blas de Lezo, con su pata de palo y todo. La suscripción popular de esta estatua instalada hace un par de años habría que confirmarla.
La derecha acabará defendiendo con la fe del converso los avances sociales que torpedea en su aprobación, como ha ocurrido con la descentralización política del país, con la sanidad universal, con el Orgullo Mundial, con una asignatura de educación para la ciudadanía en los institutos que Cifuentes acaba de proponer en Madrid, por supuesto con unas gotas de terrorismo y víctimas.
Las gestorías no cambian la realidad, sino que la gestionan, administran el marco que otro ha escrito en el BOE.
En el mundo animal, muy pocos son capaces de tener conciencia de sí mismos: solo la familia de los simios de la que formamos parte, los elefantes, los delfines y las urracas, y no está claro si todos los ejemplares de esas especies.
Mi perro no hace caso al perro que ve en el espejo del ascensor.
En aquel verano de 2017 las fábricas de banderas y de agravios no descansaban un solo segundo, tres turnos diarios.
"Atención, vehículo detenido en el arcén más adelanteee", me advierte una voz dentro del coche.

Sugerencias


martes, 9 de mayo de 2017

Gasto militar y Felicidad Nacional Bruta

Columna de opinión publicada también en Estrella Digital.
Existe una corriente de opinión, léase de presión, que ha extendido la necesidad de que España destine el 2% del PIB a Defensa, sin concretar en qué, por qué ni cómo. El mensaje se puede acompañar con ingredientes de riesgo cero como que es criterio aprobado en el seno de la OTAN, si bien a una década vista con lo que el compromiso se diluye y convierte los anuncios en gaseosa.
Otras ideas asociadas pueden utilizar el terrorismo (si estamos en guerra contra él, habrá que utilizar instrumentos militares) o la minoría de edad permanente de Europa frente al primo norteamericano de Zumosol que, se dice, se ha hecho cargo de nuestra seguridad desde hace décadas. Difícil encontrar la explicación a esto último, salvo que en lugar de Normandía el desembarco se hubiera producido en La Manga del Mar Menor, en ese caso el argumento podría funcionar por estas tierras.
De cumplirse el objetivo España debería casi duplicar su gasto en Defensa, incrementar unos ocho mil millones de euros, cosa harto improbable si no se utiliza algo más convincente que el síndrome infantil europeo.
Teniendo en cuenta que el incremento real del presupuesto español en Defensa, eliminando trasvases cosméticos, es en el aún no nacido proyecto de 2017 del 0,6%, necesitaría dos siglos para llegar al nivel que se nos exige y nos exigimos teóricamente, porque los actuales responsables del asunto se suben con entusiasmo al argumento.
Algunos indicadores pueden ayudar a contextualizar el asunto.
El sueco SIPRI, Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo, difunde regularmente datos sobre el tema. En informe reciente indica que el gasto militar mundial fue en 2016 de 1,6 billones de dólares, que representa el 2,2% del Producto Interior Bruto global.
Como no todo el mundo gasta con el mismo entusiasmo, hay que afinar algo más.
En cifras absolutas, EEUU encabeza el gasto militar mundial con 611 mil millones de dólares, que supone el 3,3% de su economía. Siempre ilumina saber que EEUU gasta el triple que el segundo clasificado (China, 1,9%% del PIB) y diez veces más que el tercero (Rusia, 5,3% del PIB). Cuarto puesto en gasto para Arabia Saudí (10% del PIB) y quinto para India (2,5% de su PIB es gasto militar).
Según los datos del SIPRI el gasto militar de España representa el 1,2% del PIB, mismo peso relativo que Alemania y por encima de grandes potencias económicas como Japón (1%).
Europa suma 334 mil millones de dólares en gasto militar, lo que vuelve a desmentir el infantilismo pacifista europeo. Solo Francia supera el manido dos por ciento (2,3%).
Dejando las cifras absolutas, resulta revelador conocer que el mayor peso del gasto militar por regiones lo encabeza Oriente Próximo. Ahí tenemos a los saudíes, otros países como Israel, Emiratos y la media de la zona se acercan al 6%. Por su tamaño es importante mencionar a India o Corea del Sur, que rondan el 2,5%.
Una mínima interpretación sería que un peso elevado del gasto militar sobre la economía de un país se encuentra en potencias nucleares, zonas de conflicto y regímenes autoritarios que pueden a su vez ser o no atómicos y conflictivos.
Hasta aquí el peso del gasto público militar sobre la economía, que es una forma de medir; otra posible sería añadir también la industria relacionada, sumar por ejemplo en cada país a los presupuestos públicos su sector industrial privado, lo que ofrecería una imagen del grado de militarización de una economía, que en muchos países va íntimamente asociado a la innovación y el desarrollo tecnológico.
Otra alternativa sería medir el gasto militar por habitante, clasificación encabezada por Arabia Saudí seguida de Omán, Emiratos, Israel y EEUU.
Y luego tenemos el Reino de Bután, encajonado en el Himalaya entre India y China, superficie y población parecida a Extremadura, que decidió hace un tiempo inventarse el índice de la Felicidad Nacional Bruta como indicador principal de desarrollo en lugar de la economía, índice elaborado a partir de variables como el bienestar psicológico, el uso del tiempo, la vitalidad de la comunidad, la cultura, la salud, la educación, la diversidad medioambiental, el nivel de vida y el buen Gobierno.
Entendemos que la Administración y los investigadores sociales butaneses andan obsesionados con estos indicadores y cómo evolucionan de un año a otro y con sus decimales.
No hay nada de gratuito en medir la seguridad por su participación en la economía, por su peso en el PIB.
Porque lo que medimos afecta a lo que hacemos o, al revés, lo que no se mide no se echa de menos.
Como podemos decir también que no existe el arte sin la mente del que lo interpreta, no existe el sabor a fresa si nadie se la come, si se queda en la mata.
Los colores, los sabores, los olores son productos de nuestra mente construidos a partir de elementos químicos u ondas electromagnéticas; la caída de un árbol sin animal con oído alrededor no produce ningún ruido.
No existe seguridad en abstracto sin tener en cuenta la persona a proteger. Y esas personas en un régimen político representativo deben ser informadas y además opinan.
El sabor a fresa no existe en otro lugar distinto a nuestra boca.
Y el paladar está en el cerebro.

Sugerencias



martes, 28 de febrero de 2017

El rayo (terrorista) que no cesa

Columna de opinión publicada también en Estrella Digital.
Confirmado. Comprobado el dato. Lo había oído referido a EEUU y sucede lo mismo en España: es más probable morir fulminado por un rayo que víctima de un atentado terrorista.
Digamos, de media en la última década, que en Estados Unidos son asesinados al año una decena de personas por el terrorismo yihadista, la mayor parte a manos de ciudadanos norteamericanos, no extranjeros a los que Trump pretende cerrar las fronteras cerrándosela a 220 millones de personas de siete países de mayoría musulmana.
Pues bien, el volumen de fallecidos es el triple, una treintena, carbonizados por un rayo. Cada país tiene sus peculiaridades y en EEUU la probabilidad de morir por una máquina de cortar el césped es el doble que por un rayo.
Siguiendo con la otra orilla del Atlántico, allí es 70 veces más probable morir por una mala caída de la cama que por un atentado terrorista. Si saltamos a los asesinados por arma de fuego, esta causa suma alrededor de 10.000 muertos al año.
En España hay que acudir al Instituto Nacional de Estadística, que contabiliza un sólo muerto al año según sus últimos datos por un rayo.
Siguiendo con causas no naturales de muerte, causas externas, sin contar enfermedades, la estadística incluye los suicidios (3.602 en 2016) y esto como resulta muy discutible lo obvio. En España muere una decena de personas cada año por picaduras de avispas o abejas, cifra similar por caídas desde un andamio, y es diez veces más probable morir de una caída desde un árbol.
Es aún más peligroso y más probable morir en España despeñado desde una escalera, y el fenómeno tiene interés porque suma ya 250 muertes al año y se ha duplicado en un lustro.
Unas 300 personas son asesinadas anualmente en España (292 en 2016, segundo país de la UE por la cola), la mitad que hace una década, de ellas 44 por violencia machista, que también ha bajado aunque este 2017 ha comenzado con una escalada preocupante.
Y la cifra de muertos en accidente de carretera en España alcanzaron las 1.160 en 2016.
Por supuesto que es tramposa esta mezcla de muertes no naturales con las víctimas del terrorismo.
Aunque en mi defensa, señor juez, he de decir que el terrorismo abre informativos y llena a diario páginas de periódico y los cientos de muertes por otras causas pasan desapercibidos.
¿Quiere esto decir que el terrorismo no es un problema que merezca la máxima prioridad policial y política? En absoluto.
La reducción con Rajoy como presidente de un 10% en las plantillas de las fuerzas de seguridad y los ejércitos no anula la afirmación del párrafo anterior.
Contra el argumento del rayo se puede destacar que el latigazo eléctrico no tiene objetivos políticos ni responde a organización radical violenta, no es voluntario ni participa humano en la descarga.
La reducción al absurdo eléctrico sí que puede servir para relativizar ciertas exageraciones argumentales y permanecer alerta sobre recortes y abusos de derechos como consecuencia de la lucha contra el terrorismo.
España cuenta con el dudoso récord de haber tenido durante medio siglo una organización terrorista propia (hasta su fin en octubre de 2011), de haber sufrido en 2004 el peor atentado yihadista del continente; y registramos también que desde 2009 no ha habido en el país ningún asesinado por terrorismo.
Lo que parece poco discutible es que el terrorismo se utiliza como macrojustificación de la necesidad de toda inversión en defensa y seguridad.
Y aquí entra el discurso reiterado desde EEUU, y aliados a su discurso, sobre la imperiosa necesidad de que Europa alcance de inmediato el 2% del PIB de gasto en Defensa, objetivo hoy únicamente cumplido por Reino Unido, la Grecia de las finanzas quebradas y alguna república pequeña del norte continental sin fuerza aérea. En España digamos con ánimo conservador que destinamos un 1,3% del PIB a Defensa, con lo que se nos pide un esfuerzo adicional de 7.000 millones de euros más al año.
Ahora bien, ¿en qué? ¿Personal? ¿Armamento? Si se trata de equipamiento militar, ¿armas convencionales o ciberdefensa? ¿Podríamos considerar el espacio una necesidad? Si la respuesta es afirmativa, España debería haber lanzado hace tres años el satélite Paz (que ha costado 165 millones de euros), que sigue en un hangar como consecuencia del conflicto europeo con Rusia, que es quien estaba previsto que lo pusiera en órbita.
Cabría preguntarse si en el imprescindible incremento de la inversión nacional pública en nuestra seguridad se incluye los fondos en cooperación al desarrollo, en prevención del radicalismo en suelo patrio y en el exterior; otras democracias avanzadas así lo piensan.
La pregunta no aclarada es qué justifica ese 2% del PIB en Defensa, qué amenazas, objetivos, qué adquisiciones, qué necesidades materiales suman un importe económico que representaría el 2% del PIB.
Esperemos que la próxima Estrategia de Seguridad Nacional aclare algo, al igual que la no nacida Directiva de Defensa Nacional que todo Gobierno debe elaborar a comienzo de legislatura.
Miguel Hernández, víctima de mal de amores, decía sentirse como "un girasol sumiso y amarillo
al dictamen solar que tu ojo envía: un terrón para siempre insatisfecho, un pez embotellado y un martillo harto de golpear en la herrería".
Así se nos castiga, así nos sentimos, con determinados discursos.


Sugerencias



lunes, 12 de septiembre de 2016

Gobierno y Defensa, descontrolados

Columna de opinión publicada también en Estrella Digital.
Imagen tomada de El Español.
Se afirma que España lleva ocho meses sin Gobierno, lo que es fundamentalmente erróneo.
Más cierto es apuntar que vivimos con un Gobierno descontrolado, que no reconoce legitimidad a los dos parlamentos salidos de las urnas tras las elecciones de diciembre y junio, su capacidad de control, su condición de foro principal del debate político en el país y, como efecto secundario, la proyección informativa de los temas que allí se tratan hacia la sociedad.
Incluso la actual presidenta del Congreso se opuso como ministra de Fomento a comparecer en el Parlamento a dar cuenta de sus asuntos. El tema está en manos del Tribunal Constitucional que parece confiar en que el paso de los días le resolverá el conflicto entre un Ejecutivo en funciones y el Parlamento.
El Gobierno en funciones de Mariano Rajoy y Pedro Morenés guarda una importante sorpresa para quien les sustituya en el departamento de Defensa, sean ellos mismos, otros de su color o de distinta orientación política: el impago de alrededor de 1.000 millones de euros que se corresponden a la anualidad 2016 de los principales programas de armamento, no abonado.
La costumbre en la legislatura que arrancó en enero de 2012 ha sido la de aprobar esos pagos mediante decreto-ley (suman más de 4.000 millones), aprovechando normalmente los calores veraniegos que todo lo difuminan, fórmula administrativa reservada a decisiones de gasto imprevistas y de urgente necesidad, lo que no se cumple en este caso, con calendarios de pago firmados y aprobados que se prolongan durante dos décadas.
El decreto-ley cuenta con ventajas, como que el multimillonario importe no figura en los presupuestos iniciales del Ministerio que se aprueban en otoño; y que se reduce al mínimo la participación del Parlamento, sólo obligado a convalidar tal decisión con posterioridad.
La desconfianza de este Gobierno hacia el Congreso ha evitado incluso esa mínima participación parlamentaria, receloso probablemente con razón de la orientación del voto de la mayoría actual de la Cámara sobre el asunto.
A lo anterior se suma que el Tribunal Constitucional rechazó en sentencia del pasado mes de julio la utilización del decreto ley para aprobar créditos extraordinarios con los que financiar los programas de armamento. Doble regalo por tanto para los próximos responsables de la Defensa: el agujero económico y el lío jurídico.
En otros tiempos se hubiera escuchado además hablar del incumplimiento de contratos, del desprestigio internacional de España y/o de su marca, incumpliendo acuerdos en su mayor parte internacionales, de compensaciones a las empresas e irresponsabilidad en la gestión. Nada se ha escuchado en el debate político, nada tampoco procedente de la industria afectada, siempre tan cautelosa con quien gobierna, nunca como ahora.
Un segundo ejemplo de descontrol parlamentario en Defensa afecta a las operaciones de las Fuerzas Armadas en el exterior.
Morenés no acude al Congreso a informar sobre estos asuntos desde diciembre de 2014, podría hacerlo mañana si quisiera o haber comparecido hace doce, nueve o seis meses; y la guinda la pone el BOE del 27 de agosto que publicó el cese (sin reemplazo) del secretario general de Política de Defensa, Alejandro Alvargonzález, responsable de esta vertiente exterior de nuestra Defensa, nombrado número tres de la estructura civil de la OTAN, un movimiento de salida de altos cargos que abona además la imagen de fin de ciclo (esto más Soria da para una próxima columna bajo el título "Porque yo lo valgo").
Nunca como hoy España ha tenido presencia militar en mayor número de escenarios en el exterior, alrededor de 2.500 militares trabajando en una quincena de destinos: Afganistán, Irak, Líbano, Índico, Mediterráneo, Turquía, República Centroafricana, Malí..., operaciones todas con autorización parlamentaria.
Que el Congreso dé luz verde y debata el envío de militares españoles al exterior fue consecuencia positiva de la invasión de Irak y tomó forma en la Ley Orgánica de Defensa de 2005, con una pretensión de legalidad y también de pedagogía política.
Lo sorprendente es que militares españoles están desplegados también en otros escenarios sin que el Parlamento haya autorizado ni escuchado una palabra. Bajo paraguas con la denominación "diplomacia de la defensa", España tiene una presencia militar creciente en el Golfo de Guinea, terrestre y naval, en Cabo Verde y otros países, de la que poco se cuenta.
Otra etiqueta, en este caso "seguridad cooperativa", nos ha llevado a Senegal, a quien al parecer ayudamos a generar y reforzar capacidades militares en sus Fuerzas Armadas, que no en otro sitio, sin autorización del Congreso.
En el mismo capítulo cabría añadir la importante presencia de la Guardia Civil (cuerpo de naturaleza militar) en países de la costa occidental africana con medios terrestres y también navales sin que sus señorías hayan recibido información alguna ni se hayan pronunciado sobre su labor, por ejemplo, en Mauritania.
"Morenés planta a la Comisión de Defensa", titulaba ABC el 17-3-2016.

Entre tanto silencio parlamentario el Gobierno va filtrando su voluntad de ampliar el contingente en Irak, lo que acercaría los militares españoles a situaciones combate; se habla desde hace meses de una probable operación militar en Libia; se traslada la voluntad española de participar en breve en la vigilancia de los acuerdos de paz en Colombia, tres ejemplos más que requerirían la autorización del Congreso.
Difícil relación del poder ejecutivo con el legislativo; en mayorías absolutas el Congreso suele ser simple correa de transmisión; en la oposición los partidos se lamen las heridas en el Parlamento; en este escenario multipartidista sin mayorías claras el Congreso debiera recuperar protagonismo.
Y siempre en cualquier caso más que carencias en la normativa pesa la voluntad política del que gobierna.
Una ciudadanía bien informada requiere de un Gobierno que dé explicaciones; y en muchos casos la sociedad rechaza decisiones políticas por la sensación muy real de haberse tomado a sus espaldas, el ciudadano se opone al contenido porque no comparte el procedimiento.
Todo lo anterior en un momento que vivimos un incremento del interés por la política, que ha alimentado el surgimiento de nuevos partidos que hoy concentran un 30% del voto.
La combinación de formas antipolíticas de desprecio al Parlamento más investiduras fallidas podrían deolver a un tercio de la sociedad a la apatía, mientras que los dos tercios restantes continúan viendo la Defensa como un asunto que no les afecta.
Los dineros de la Defensa y el despliegue exterior de los militares siguen siendo, al parecer, asuntos demasiado importantes como para compartirlos con el ciudadano.

Sugerencias


miércoles, 20 de mayo de 2015

El Gobierno incrementa un 15% el presupuesto de Defensa

CRÉDITO EXTRAORDINARIO DE 856 MILLONES

  • Por cuarto año consecutivo, el Gobierno aprueba a mitad de ejercicio un crédito extraordinario para financiar programas de armamento, que convierte el debate de presupuestos de otoño en pura ficción
  • Este 2015 la fecha del acuerdo es más temprana
  • Gran parte de la oposición parlamentaria ha presentado un recurso de inconstitucionalidad

Carlos Penedo. Artículo publicado originalmente en Estrella Digital.
Aviones de combate Eurofighter en servicio en el Ejército del Aire.
Desde que gobierna Mariano Rajoy como presidente y Pedro Morenés como ministro el Ejecutivo inyecta a mitad de año un crédito extraordinario en el presupuesto del Ministerio que altera completamente las cuentas anuales que se debaten en el Parlamento cada otoño.
Los Presupuestos Generales del Estado autorizaron para el Ministerio de Defensa este año 5.767 millones de euros. El consejo de ministros de este 14 de mayo aprobó un Real Decreto, publicado en el BOE del viernes, por importe de 856 millones de euros, que suponen un 15% de fondos adicionales a Defensa "para atender al pago de obligaciones correspondientes a programas especiales de armamento y a la realización de otras actuaciones del Ministerio de Defensa", seis millones para munición y cuatro para el hospital Gómez Ulla.
La secuencia en esta legislatura ha sido que en 2012 se aprobó un suplemento de crédito para Defensa de 1.782 millones de euros, en 2013 fueron 877 millones y en pleno agosto de 2014 el crédito fue de 914 millones. Las fechas este año se han adelantado al mes de mayo, lo que se podría interpretar como un indicio del final de legislatura o que el Gobierno no se quiere arriesgar a aprobar una cantidad tan elevada en las cercanías de la campaña electoral para las generales.
Armamento, misiones e I+D no aparecen en el presupuesto inicial de Defensa
El suplemento de crédito de este 2015 suma 846 millones para programas especiales de armamento y las principales partidas se destinan al programa del avión de combate EF-2000 (Eurofighter), con 400 millones de euros; la segunda partida más cuantiosa corresponde al avión de transporte militar A-400, con 154 millones; siguen en la lista el helicóptero de ataque Tigre (69 millones), el vehículo de combate Pizarro (60 millones) y el helicóptero NH-90 (45 millones de euros aprobados).
Los diecinueve programas, tanto por su volumen económico como por la complejidad industrial y tecnológica que plantean, suponen las más relevantes adquisiciones de sistemas de armas que realiza el Ministerio de Defensa.
En los Presupuestos Generales del Estado aprobados el pasado otoño para 2015 se incluía en las cuentas del Ministerio de Defensa para estos programas tan solo 6,8 millones de euros, "destinados a atender los gastos administrativos de los tres programas especiales internacionales, siendo conscientes que las necesidades financieras serán superiores a la dotación inicial del presupuesto. Durante los tres últimos ejercicios presupuestarios (2012-2013-2014) han sido cubiertas mediante Créditos Extraordinarios", reconocía el Ministerio.
"Hasta el año 2030 están previstos pagos por estos conceptos, consecuencia de los contratos vigentes de desarrollo y fabricación, requiriendo tanto financiación presupuestaria como extraordinaria hasta cubrir los compromisos con la industria", argumentaba el Gobierno.
El presupuesto inicial del Ministerio de Defensa aprobado para 2015 es por tanto una ficción, pues el realmente ejecutado es muy distinto. En teoría, Defensa contaba para este año con 5.767 millones de euros, un 0,38% más que el año anterior y unos fondos que suponen el 0,53% del PIB, porcentaje muy lejos del 2% con el que presiona la OTAN. El problema es que las cifras no son reales, ya que al menos a los 5.767 millones hay que sumar los 856 millones de este mes de mayo, más el coste de las operaciones de las Fuerzas Armadas en el exterior (616 millones en 2014, que los financia el Ministerio de Hacienda), más la mayor parte de los 720 millones de I+D+i militar que proceden en su mayor parte del Ministerio de Industria.
El Tribunal Constitucional ha admitido a trámite un recurso de la oposición contra estos créditos
El Real Decreto publicado este viernes en el BOE tendrá en las próximas semanas su validación parlamentaria. En otros casos la oposición ha criticado la medida porque no se trata de ningún gasto extraordinario del Ministerio ni se justifica la fórmula del Real Decreto, ya que son compromisos a largo plazo que el Gobierno puede perfectamente incluir en su previsión presupuestaria.
El pleno del Tribunal Constitucional, por providencia de 18 de noviembre de 2014, acordó admitir a trámite el recurso de inconstitucionalidad núm. 6524-2014, promovido por más de cincuenta diputados, integrantes de los Grupos Parlamentarios Socialista; IU, ICV-EUIA, CHA; La Izquierda Plural; y Unión Progreso y Democracia contra el art. 2.1 del Real Decreto-ley 10/2014, de 1 de agosto, por el que se conceden créditos extraordinarios y suplementos de crédito en el presupuesto de los Ministerios de Asuntos Exteriores y de Cooperación, de Defensa y de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.
En el suplemento financiero que se acaba de aprobar para los programas de armamento se recoge también un crédito extraordinario de seis millones de euros para atender a las necesidades adicionales del Plan de Remunicionamiento de las Fuerzas Armadas, que no se habían contemplado en el ejercicio ordinario.

Hospital "Gómez Ulla"

Por último, en estrecha relación con las medidas adoptadas durante la pasada "crisis del ébola", argumentan desde Presidencia, se concede un suplemento de crédito de cuatro millones de euros para la continuación de los trabajos de remodelación de la planta 22 del Hospital Central de la Defensa "Gómez Ulla" como unidad de aislamiento hospitalario de alto nivel. Los trabajos consisten en el replanteo de la distribución de los espacios existentes y en dotar a dicha planta de los medios necesarios para su puesta en funcionamiento.
El Gobierno aprobó el pasado 23 de enero otros 10 millones de euros con el mismo objetivo de remodelar la planta 22 del Gómez Ulla, más otros siete millones en noviembre, lo que suma 21 millones de euros la inversión aprobada por el Ejecutivo para Defensa en este apartado y convertir el Hospital Central de la Defensa en referencia nacional en crisis como la del ébola, distribuidos en al menos tres consejos de ministros diferentes en un semestre.

Sugerencias


viernes, 17 de abril de 2015

El gasto militar de Estados Unidos triplica al de China

INFORME SIPRI SOBRE GASTO MILITAR MUNDIAL
Sube en Europa central y del norte -relacionado con la crisis de Ucrania- y en Oriente Próximo, mientras que en Europa occidental tiende a la baja, a pesar de las presiones en la OTAN. España, estable

Carlos Penedo. Artículo publicado originalmente en Estrella Digital.
Rebeldes prorrusos en Ucrania retirando armamento pesado. | Reuters
El gasto militar mundial en 2014 fue de 1,8 billones de dólares, un 0,4% menos que en 2013, según las cifras hechas públicas este lunes por el think tank sueco Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI).
A pesar de que el gasto militar mundial bajó por tercer año consecutivo, se vio nivelado porque las reducciones de EE.UU. y de Europa occidental coincidieron, en gran medida, con incrementos de Asia y Oceanía, de Oriente Próximo, de Europa del este y de África.
"Mientras que el gasto militar mundial total no ha variado mayoritariamente, algunas regiones, como Oriente Próximo y gran parte de África, continúan viendo un rápido crecimiento que supone unas cargas cada vez más altas en muchas economías", afirma Sam Perlo-Freeman, jefe del proyecto de Gasto Militar del SIPRI. "Estos incrementos reflejan parcialmente situaciones de empeoramiento de la seguridad pero, en muchos casos, también son producto de la corrupción, de intereses creados y de gobiernos autocráticos".

Los 15 primeros

Las cifras absolutas ofrecen una imagen real de quién gasta más en asuntos militares, clasificación que la sobredosis de porcentajes y evolución anual en ocasiones oculta.
En este sentido, Estados Unidos lidera con gran diferencia sobre el resto y concentra 34% del gasto militar mundial, 610.000 millones de dólares que suponen el triple de China, segundo clasificado, y siete veces más que Rusia, el tercero. A su vez, los 15 primeros clasificados suman el 80% del gasto de todo el planeta.
De los 20 países con mayor carga militar sobre el PIB, 17 no son democracias
El gasto militar de EE.UU. cayó un 6,5% en 2014 como parte de las medidas en curso de reducción del déficit presupuestario; en total, este gasto ha caído un 20% desde su punto más alto en 2010, con las intervenciones militares en Afganistán e Irak aún vivas. De todas formas, el actual gasto militar de EE.UU. es todavía un 45% más alto que en 2001, justo antes de los ataques terroristas del 11 de septiembre y "continúa en registros históricos", a niveles de la guerra fría, afirma el SIPRI.
Los tres siguientes países que más invierten en gasto militar —China, Rusia y Arabia Saudí— aumentaron sustancialmente su gasto. El gigante chino destinó 216.000 millones de dólares, con un crecimiento del 9,7%.
El incremento de Arabia Saudí, del 17%, fue el mayor de los 15 países que más invierten en esta partida en el mundo.La clasificación se completa a partir del cuarto puesto con Francia, Reino Unido, India (hasta aquí, por encima de los 50.000 millones de dólares), Alemania, Japón, Corea del Sur, Brasil, Italia, Australia, Emiratos Árabes y Turquía, que cierra el grupo con 22.000 millones de dólares.

El gasto militar de dispara sin democracia

El think tank sueco analiza con mayor detalle este año la relación entre gasto militar y régimen político de los países, con resultados reveladores.
El número de países que gastan más del 4% de su PIB en el ámbito militar ha pasado de 15 a 20 en 2014. "Sólo tres de estos países tienen un sistema de gobierno democrático que funcione", afirma el SIPRI, en referencia a Israel, Líbano y Namibia.
Casi la mitad de esta veintena de países se localiza en Oriente Próximo, y ahí aparecen Omán (cerca del 12% del PIB en gasto militar), Arabia Saudí (por encima del 10%) y alrededor del 5% Israel, Líbano, Iraq, Bahréin, Yemen y Siria. También figuran aquí países africanos como Sudán del Sur, Chad, Libia, Congo, Argelia y Angola.

España mantiene presupuesto en un entorno a la baja

La tendencia de Europa occidental es claramente a la baja, a pesar de que la Organización del Tratado del Atlántico Norte pida a los países miembros que destinen un 2% de su PIB a gasto militar.
Los cinco países con mayor gasto militar de Europa occidental —Francia, Reino Unido, Alemania, Italia y España—"han presupuestado más recortes, aunque mayoritariamente pequeños, para 2015". Para España en 2015 figura un mínimo crecimiento del 0,5%, que contrasta con el descenso francés (3,4%), alemán (0,5%), portugués o británico. Destaca en el grupo Italia, que ha reducido el gasto militar desde el inicio de la crisis en un 25% y un 5% este mismo año.
La OTAN presiona a sus miembros, sin éxito, para que incrementen el gasto
España aparece en los datos del SIPRI con un gasto militar en 2014 de 12.732 millones de dólares (que el Instituto traduce en 9.596 millones de euros). Las cifras que maneja el SIPRI son un 67% superiores al presupuesto inicial que presenta el Ministerio de Defensa español en el Congreso, muy distinto al realmente ejecutado por los créditos extraordinarios para pagar programas de armamento que el Gobierno ha aprobado en los últimos años a mitad de ejercicio. Asimismo tanto el Instituto sueco como la propia OTAN incluyen en el gasto militar partidas que no aparecen en el presupuesto de Defensa español, como el pago de pensiones o I+D de programas de armamento.
SIPRI resalta la "creciente presión de la OTAN sobre sus miembros" para que inviertan al menos el 2% de su economía en Defensa, mensaje reiterado en la última cumbre de septiembre en Gales, hasta ahora con poco éxito. Utilizando sólo en este caso datos de la propia OTAN, ese porcentaje sólo lo cumplirán este año Estonia, Grecia, Reino Unido y EEUU. Menciona SIPRI que el Gobierno de Canadá, que destina el 1% del PIB a gasto militar, porcentaje similar a España, ha argumentado que los contribuyentes no entenderían que se duplicara el gasto militar.

Ucrania asusta en los países bálticos y nórdicos

El conflicto en Ucrania está empujando a muchos países europeos cercanos a Rusia, en Europa central y en los países bálticos y nórdicos, a incrementar el gasto militar, a menudo haciendo que revisen sus planes previos, revirtiendo así la tendencia a la baja.
Ucrania aumentó el gasto por encima del 20% en 2014 y prevé incrementar más del doble su inversión en las fuerzas armadas en 2015. El informe señala que el elevado gasto en pensiones y personal de este país unido a la corrupción impedirán que buena parte del crecimiento del gasto alcance efectivamente a las tropas sobre el terreno.
Rusia también está presupuestando un incremento del gasto en 2015 pero, en realidad, ya lo tenía previsto antes del conflicto de Ucrania. De hecho, el presupuesto militar original de Rusia para 2015 se ha reducido un 5% debido a la disminución de los ingresos por la caída de precios de finales de 2014. Aún así, el presupuesto revisado representa un incremento significativo respecto al gasto de 2014, de 84.000 millones de dólares.
EEUU, China, Rusia, Arabia Saudí y Francia lideran el gasto militar mundial
"La crisis de Ucrania ha alterado fundamentalmente la situación de seguridad en Europa, pero, hasta ahora, el impacto en el gasto militar es más evidente en los países fronterizos con Rusia. En los demás, la austeridad se mantiene como principal conductora de las tendencias a la baja del gasto", afirma Perlo-Freeman.
En este contexto destaca el crecimiento de países como Polonia, con un ambicioso programa en marcha de modernización militar; y otros casos singulares como la propia Suecia, país no miembro de la OTAN que está estrechando relaciones con la Alianza y con vecinos como Finlandia, mientras orienta sus recursos militares hacia la defensa de su territorio, pasada a un segundo plano tras el fin de la guerra fría en favor de fuerzas proyectables y misiones de paz.

Los bajos precios del petróleo alteran el mapa

El gasto militar en África creció un 5,9 %. Los dos países con más gasto de África, Argelia y Angola, son los dos principales productores de petróleo, e incrementaron su gasto un 12% y un 6,7% respectivamente.
"No está claro qué impacto puede tener la fuerte caída del precio del petróleo de finales de 2014 en los grandes incrementos en el gasto militar que han hecho muchos países productores de Oriente Próximo, de zonas de África y de Asia y Rusia, entre otros", afirma el SIPRI. Mientras algunos productores, como Arabia Saudí, han acumulado grandes reservas financieras que les permitirán soportar precios más bajos durante algún tiempo, otros pueden resultar más afectados y, de hecho, Rusia ya ha recortado sus planes de gasto militar para 2015 como consecuencia de esto, señala.
En otras áreas geográficas destaca el crecimiento del gasto militar de Australia en el último año en un 6,7% mientras que Japón estabiliza su esfuerzo.
En América Latina, el gasto de Brasil cayó ligeramente debido a las dificultades económicas; también la crisis provocó que Venezuela tuviera la caída más grande del gasto militar de la región, un 34%. Mientras tanto, México incrementó su gasto un 11% debido a la guerra con los cárteles de la droga.

Sugerencias



martes, 3 de marzo de 2015

Arabia Saudí, tercer gasto mundial en Defensa

LA INVERSIÓN MUNDIAL RECUPERA EL CRECIMIENTO
Continúa la tendencia de una moderación del gasto en Europa mientras crece en países emergentes. Estados Unidos sigue gastando en Defensa más que la suma de los 15 países que le siguen en la lista

Carlos Penedo. Artículo publicado originalmente en Estrella Digital.
Pedro Morenés, con el rey -entonces príncipe heredero- Salman bin
Abdulaziz,  el pasado diciembre. | Ministerio de Defensa
El Reino de Arabia Saudí adelantó en 2014 a Rusia en la clasificación mundial de gasto en Defensa, ocupando la tercera plaza sólo detrás de Estados Unidos y China.
El país árabe gastó el año pasado un total de 80.800 millones de dólares, cifra que supera el 10% del PIB saudí y supone un tercio de todo el presupuesto público del país. El crecimiento del gasto saudí en defensa es espectacular, de un 30% en el último año y se ha duplicado en menos de una década. El contexto geoestratégico en el que se produce incluye la rivalidad entre Irán y Arabia Saudí más la irrupción reciente del grupo autodenominado Estado Islámico en el vecino Irak.
Por comparar los indicadores saudíes, Estados Unidos y Rusia destinan alrededor del 4% del PIB a Defensa, y las principales potencias europeas rondan el 2%, sólo superado por Grecia (2,4%) y a cierta distancia del español 1%. El destinar la décima parte de la economía nacional a Defensa como en Arabia Saudí sólo es superado a nivel internacional por su vecino sultanato de Omán.
Según datos del instituto sueco SIPRI, los principales proveedores de armamento al reino saudí han sido en el último lustro Reino Unido (44% del total, su primer cliente mundial), Estados Unidos (29%) y Francia (6%). Entre las mayores ventas en los últimos años del Gobierno británico a Arabia Saudí destacan 72 aviones de combate Eurofighter, para envidia del resto de los socios del caza europeo -entre ellos España- que buscan desesperadamente mercados exteriores para poder financiar un programa difícilmente sostenible en época de crisis.
Los últimos datos sobre el gasto mundial en defensa proceden del británico Instituto Internacional de Estudios Estratégicos -IISS-, que sitúa en primer puesto indiscutible a Estados Unidos, con un presupuesto en 2014 de 581.000 millones de dólares, que cudruplica al segundo clasificado (China, con 129.000 millones de dólares), multiplica por siete el presupuesto saudí y por ocho el de Rusia, cuarto clasificado con 70.000 millones de dólares. La clasificación continúa con Reino Unido, Francia, Japón, India, Alemania, Corea del Sur, Brasil, Italia, Israel, Australia e Irak en el 15 lugar.
En la presentación este mes de febrero de The Military Balance 2015, el director del IISS, John Chipman, ha destacado que el gasto mundial en Defensa se ha incrementado un 1,7% en 2014, el primer crecimiento desde 2010, y ha apuntado entre las novedades la emergencia de una situación conflictiva en Europa -por Ucrania- y la expansión de la amenaza de grupos extremistas islámicos en Oriente Próximo y África.
"El gasto europeo en Defensa continuó el declive iniciado con la crisis financiera", señala Chipman, "y alcanzó en 2014 un descenso acumulado del 8% en comparación con 2010". El director del IISS advierte sobre un descenso del equipamiento de Defensa en Europa, y recuerda que se ha visto reducido sustancialmemnte desde el fin de la guerra fría. Entre 1995 y 2015, recuerda, el número de carros de combate en Europa ha pasado de 25.000 a 8.000, mientras que el número de aviones de combate ha disminuido desde 5.400 a 2.400.
En contraste con la el continuado declive que el Instituto percibe en Europa, el gasto global en Defensa se ha incrementado en Asia, donde destaca el crecimiento del presupuesto chino y también del de Japón.
Concluye el think tank británico que "Occidente aún concentra la mitad del gasto mundial en Defensa en 2014, aunque ha caído desde los dos tercios del total que suponía en 2010. Dada esta tendencia -añaden-, y aunque algunos Estados han incrementado ligeramente sus esfuerzos en Defensa, los países europeos deberán ponderar más seriamente el equilibrio más adecuado entre sus ambiciones militares, la reducción del déficit y las inversiones como el equipamiento militar".
El IISS advierte no obstante que el gasto en Defensa es sólo una parte del cuadro. "La capacidad militar por ejemplo de Estados Unidos", afirman, "va más allá del equipamiento que pueda adquirir el Gobierno, está relacionado asimismo con la formación del personal, el adiestramiento acumulado durante décadas y la experiencia en operaciones". Mientras que la distancia en inversiones militares se va reduciendo, "los países occidentales con ambiciones globales deben tratar de retener esa experiencia acumulada, siendo conscientes de que cuando se pierde una capacidad es muy difícil reconstruirla", aconsejan.

sábado, 24 de enero de 2015

¿Seguridad vial o recaudación?

El Estado se embolsa 380 millones de euros en multas, la mitad por los radares
Las carreteras secundarias no son la solución, esta navidad se han contabilizado 80.000 infracciones en ellas. Por comunidades, Madrid es la que más sanciona. La capital es una ratonera en la que se vigila cada movimiento del vehículo

Carlos Penedo. Artículo publicado originalmente en Estrella Digital.
Se dice que la Inquisición acabó siendo principalmente un sistema de recaudación del Estado, a los encausados se les incautaban los bienes y la necesidad de conseguir ingresos para las arcas públicas terminó siendo tan importante como la pureza religiosa de la población.
El Ayuntamiento de Madrid recauda 100 millones de euros anuales en multas de tráfico. Es el resultado de más de 200.000 sanciones de circulación que reciben los automovilistas madrileños todos los meses, la mayor parte de ellas de aparcamiento, también 30.000 sanciones mensuales por exceso de velocidad, más de 1.000 diarias.
Para lograr esas cifras la ciudad se va llenando de dispositivos tecnológicos cada vez más avanzados: 16 radares fijos en el círculo de la M-30, 26 semáforos con cámara "Foto-Rojo" con luz infrarroja que fotografían el vehículo si sobrepasa el indicativo, radares móviles, ocultos, simulados..., que se suman a los dispositivos de la Dirección General de Tráfico del Ministerio del Interior.
Los habitantes o visitantes de la capital se enfrentan también a tres barrios cerrados al tráfico ("Área de Prioridad Residencial", los llaman), que son Las Letras, Las Cortes y Embajadores, donde 25 cámaras vigilan y cazan a una media diaria de 250 automovilistas, a 90 euros la sanción, muchos de ellos buscando un aparcamiento público.
Tanto desde las organizaciones Automovilistas Europeos Asociados como desde el RACE coinciden en que si el objetivo del más de millar de radares que existen por toda España -sólo de la DGT- fuera disuasorio, debería avisarse claramente de su ubicación. La reacción habitual del conductor en esos casos es levantar el pie del acelerador.
Sin embargo, las distintas administraciones cada vez más acuden a la fórmula de coches camuflados y radares móviles que buscan sorprender al conductor en localizaciones que no suelen coincidir con puntos de riesgo o de concentración de accidentes. Su objetivo prioritario, recaudar.

El Estado recauda un millón de euros diario

El Estado ha recaudado en multas de tráfico, entre el 1 de enero y el 31 de agosto de 2014, un total de 243 millones de euros, un millón de euros diarios (fueron 380 millones en todo el 2013 completo). Así lo ha hecho saber el Gobierno, en respuesta en el Congreso a una pregunta formulada por el diputado Miguel Ángel Heredia, del Grupo Socialista. En esta cifra no están incluidos los datos de Cataluña y País Vasco, las dos únicas autonomías con competencias en materia de tráfico.
La provincia que más recaudación ha registrado es Madrid, que supera los 27 millones de euros hasta el mes de agosto (último dato facilitado), por delante de Sevilla y Valencia, cada una con más de 13 millones, y Málaga, con cerca de 11 millones.
Por autonomías, lidera Andalucía, que registra 52,5 millones euros, seguida de Castilla y León, con un total de 28,4 millones de euros recaudados. En tercer lugar se encuentra la Comunidad de Madrid, con 27,6 millones de euros, Comunidad Valenciana, con 27,3 millones,  y Castilla-La Mancha, con 22,1 millones de euros.

La DGT ha recaudado más de 508 millones a través de los radares

Del millón de euros diario recaudado, la mitad aproximadamente procede de radares. Según un estudio de la empresa Dvuelta, existen dispersos por todas las carreteras españolas 855 radares fijos, y donde más abundan por kilómetro de vía es en Cataluña, País Vasco y Madrid.
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha recaudado un total de 508 millones de euros en multas de tráfico impuestas a través de radares en las carreteras entre noviembre de 2011 y el 21 de octubre de 2014.
En los ámbitos de su competencia, en los que están excluidos Cataluña y País Vasco, destaca Andalucía, donde se han recaudado 99,9 millones de euros en este periodo. Le sigue Castilla y León, con 73,2 millones de euros; y Castilla-La Mancha, con 54,7 millones (de no mucha población, pero sí vías de tránsito entre el centro y sur de la Península).
En Galicia, la DGT ha recaudado 60,9 millones de euros; en la Comunidad Valenciana, 47,2 millones de euros. Asimismo, Madrid registra una recaudación de 39,5 millones de euros; Aragón, 29,2 millones; Canarias, 21,5 millones; Extremadura, 19,9 millones; Navarra, 17 millones; Murcia, 11,7 millones; Cantabria, 7,7 millones; La Rioja, 6,7 millones; Baleares, 6,2 millones; y Ceuta, 46 euros.
Por provincias, Madrid (39,5 millones) ocupa la primera posición, seguida de Sevilla (28,1 millones), A Coruña (26,4 millones), Málaga (23,9 millones) y Valencia (21,7 millones). Todas ellas por encima de los 20 millones de euros de recaudación.

Más de 80.000 denuncias en carreteras secundarias

Según informa la Guardia Civil, desde la puesta en marcha el pasado día 12 de diciembre del Plan Integral de vigilancia en carreteras convencionales, los agentes de la Agrupación de Tráfico han tramitado 80.270 denuncias por infracciones relacionadas con los principales factores de riesgo de producción de accidentes, de las cuales 48.436 han sido por circular a velocidad superior a la permitida. Además 1.134 conductores han sido denunciados por cometer más de una infracción.
Esta intensificación de la vigilancia en carreteras convencionales tenía como objetivo principal, en fechas navideñas, reducir el riesgo de sufrir o provocar un accidente, más si cabe en una época del año en el que se incrementan los desplazamientos por carretera, tanto de largo como de corto recorrido y las celebraciones con familiares y amigos.  Solamente el año pasado, 940 personas fallecieron y otras 4.099 resultaron heridas graves en accidentes de circulación ocurridos en este tipo de carreteras secundarias, recordaban.
La no observancia de las normas en un viaje concreto puede resultar de gran gravedad, ya que el conductor detectado con un exceso de velocidad puede ser sancionado con multa desde 100 a 600 euros y la pérdida de entre 2 y 6 puntos. Si además es sorprendido habiendo ingerido alcohol por encima de lo permitido también será sancionado con 500 euros  y 4 puntos; 1.000 euros si es reincidente o dobla la tasa permitida y detracción de 6 puntos. La infracción por conducir habiendo consumido drogas es de 1.000 euros y 6 puntos. Estas conductas también pueden, según el grado, convertirse en delitos contra la seguridad vial, contemplados en el Código Penal con penas de prisión y privación del permiso para conducir.
Durante diciembre y enero están circulando de forma intensiva vehículos equipados con radares móviles que van controlando la velocidad a la que se circula. Además, cuando un conductor es detectado circulando a una velocidad superior a la permitida es parado e identificado. También, los agentes, si lo consideran necesario, realizan a los conductores infractores las pruebas de detección de alcohol y drogas y proceden a la revisión de la documentación para comprobar que tienen el permiso de conducir, la ITV y el seguro en regla. Para llevar a cabo este Plan, la DGT cuenta con 1.800 patrullas de agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, a las que se suman otras 3.000 patrullas de la Guardia Civil de Seguridad Ciudadana, en servicio diario.
La vigilancia desde el aire se realiza con los 12 helicópteros de los que dispone la DGT, seis de ellos equipados con el sistema radar Pegasus que detecta desde el aire no sólo las infracciones a los límites de velocidad, sino también, adelantamientos antirreglamentarios, conductas temerarias o distracciones. Tremendo despliegue tecnológico para un doble objetivo: seguridad vial y también recaudación, al menos ésta última como efecto secundario.

martes, 7 de octubre de 2014

Defensa inicia nuevos programas de armas sin fondos propios

Se acabó la recesión, aparentemente. Los responsables económicos de Defensa anuncian nuevas inversiones, pero financiadas por Industria y aplazadas en el tiempo

J.Vidal / C.Penedo. Artículo publicado originalmente en Estrella Digital.
Fragatas de nueva generación F-110 y un vehículo blindado 8x8. "Es el final, de alguna manera, de los recortes en Defensa", ha asegurado el secretario de Estado, Pedro Argüelles, que este lunes ha presentado en el Congreso las grades cifras del departamento que dirige Pedro Morenés.
Los números destacados del presupuesto del Ministerio de Defensa para 2015 son las siguientes: 5.767 millones de euros, un modesto incremento del 0,4% sobre el de este año, pero que acaba con seis ejercicios consecutivos de recortes. De ese montante, el 78% se destina a gastos de personal. Con todo, se inicia ahora un nuevo ciclo inversor, nuevos programas de armamento que cubrirán las necesidades de material más urgentes. "Cambio de tendencia e impulso para el crecimiento económico", han titulado el documento resumen en la Secretaría de Estado de Defensa.
Aún con este leve incremento, Defensa lo interpreta como el inicio del camino para que España cumpla con el compromiso reiterado en la reciente cumbre de la OTAN en Gales de que los Estados miembro destinen un 2% del PIB a defensa, hoy aquí aproximadamente en la mitad del objetivo.
El problema es que nada de lo anterior se corresponde con la realidad: ahí no están incluidos ni los organismos autónomos que dependen de Morenés (más de 1.000 millones de euros), el coste del despliegue exterior de las Fuerzas Armadas en operaciones de paz (en 2013 fueron 791 millones, que aporta Hacienda, su Fondo de Contingencia), el coste de los programas especiales de armamento ya suscritos y que ya están utilizando los ejércitos (a mitad de año se aprueba un crédito extraordinario, este mes de agosto por importe de 880 millones de euros); tampoco se incluyen los fondos del Ministerio de Industria, que son precisamente los llamados a sufragar el nuevo ciclo inversor.

Los proyectos de las F-110 y el 8x8

El secretario de Estado de Defensa, Pedro Argüelles, ha presentado este lunes en el Congreso y también ante la prensa las cuentas del departamento para 2015, y ha destacado sobre cualquier otro aspecto que acabaron los malos tiempos para la industria y el equipamiento de las Fuerzas Armadas.
Respondiendo a las principales demandas del Estado Mayor de la Defensa, Argüelles informa de que se han detectado cuatro prioridades: nuevos vehículos 8x8 para el Ejército de Tierra, la nueva fragata F110, aviones sin piloto -drones- y aparatos de reabastecimiento en vuelo.
Por su beneficio directo sobre el sector industrial español de tecnologías de la defensa y seguridad, el Ministerio apuesta por los dos primeros mencionados. En cuanto al 8x8, se destinan en 2015 un total de 41 millones de euros, que permite avanzar en la fase desarrollo tecnológico, diferenciando entre la plataforma del vehículo, que se sacará a concurso, y su equipamiento mecánico y de sistemas, donde se pretende beneficiar a la industria nacional. Se plantea como objetivo que en 2016 Defensa tenga decidido qué 8x8 quiere y se realizará un primer contrato para adquirir 350, que son las necesidades evaluadas por el Ejército de Tierra.
Al desarrollo de la nueva fragata F110 -la Armada cuenta actualmente con cinco F100- Defensa cuenta con 37 millones para 2015.
De izquierda a derecha, secretario de Estado de Defensa, presidente de la
Comisión, subsecretaria y JEMAD (Foto: Ministerio de Defensa).
El paraguas financiero para afrontar lo anterior recibe el nombre de I+D+i dedicada a la defensa, nada menos que 726 millones de euros para 2015 que sufre un crecimiento del 43% sobre este año. Y que procede en su mayor parte del Ministerio de Industria: de ahí se financian los dos programas mencionados y los dos nuevos buques de acción marítima -BAM- que el Gobierno aprobó esta primavera -333 millones de euros en seis anualidades-. A lo anterior habría que añadir 62 millones de euros para el helicópetro NH-90, entre otros programas.
La única buena noticia en programas de armamento es que Defensa cuenta este año con que las empresas abonen al Tesoro Público, que no a este Ministero, 117 millones de euros de inversiones adelantados por Industria a interés cero.
La mala noticia es que el sistema por el que Industria financia a Defensa, ideado por Pedro Morenés como secretario de Estado en la segunda mitad de los noventa, lastra los presupuestos de Defensa unos años más tarde, cuando las empresas entregan físicamente el material
En materia de programas de armamento figuran hoy dos grandes problemas. Uno de ellos es el avión de combate Eurofighter, al que se acaban de detectar serios defectos de fabricación que ha movido a Alemania ha dejarlos en tierra. El secretario de Estado no resta importancia al asunto, descarta que esté en riesgo la seguridad en vuelo de los aparatos, pero los fallos encontrados sí afectan al coste de mantenimiento y la vida útil de los aparatos, un incremento de su coste total que asegura no va a pagar el Estado, sino la empresa Airbus, donde los Estados son accionistas mayoritarios.

Más dinero para el S-80

El otro gran dolor de cabeza de Defensa en programas de armamento es el proyecto de submarino S-80, que en 2015 recibirá 205 millones de euros y que aún no tiene resuelto su gran avance tecnológico, la planta de propulsión independiente del aire (AIP), que le permitiría una permanencia bajo el agua prolongada.
Al coste del retraso y casi asegurado incremento del presupuesto del S-80 habría que añadir el coste de modernizar los antiguos submarinos actuales, 43 millones de euros en el caso del S-74, actualmente en desmontaje en Cartagena.
Además de los fondos procedentes del Ministerio de Industria, Defensa no incluye en esta presentación inicial del presupuesto 2015 sus organismos autónomos: el Instituto Social de las Fuerzas Armadas -ISFAS, 731 millones en 2015-, el Instituto de la Vivienda e Infraestructuras -INVIED, 216 millones- y el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial -INTA, 138 millones para el año próximo-, que suman entre los tres 1.085 millones de euros.
Sin contar con el Ministerio de Industria ni los organismos autónomos dependientes de Defensa, el ministerio cuenta con otras fuentes de financiación externas que se acercan a los 2.000 millones de euros.
Aquí figuran principalmente el crédito extraordinario que se viene aprobando a mitad de ejercicio y que ya se cuenta con él para los próximos años -entre 800 y 900 millones- y el coste de las operaciones de paz que financia un crédito ampliable del Ministerio de Hacienda. Aunque en los últimos meses se ha realizado el repliegue de la operación de Afganistán, que continuará en 2015 de forma reducida, la factura no baja y se calcula un coste de 734 millones este año.
Todo lo anterior convierte en irreales los presupuestos que cada otoño y este mismo lunes el Ministerio de Defensa presenta ante el Parlamento. Como ejemplo gráfico, los gastos de personal sobre los fondos disponibles por Defensa son muy inferiores al 78% anunciado y se sitúan en un más razonable 50% del presupuesto.
Pedro Argüelles ha indicado que en el nuevo ciclo inversor que su Ministerio dice haber iniciado se quiere contar con un fuerte respaldo político y de largo plazo a la financiación de las Fuerzas Armadas y el equipamiento que necesitan. En la mañana del lunes reconocía que aún no había iniciado contactos con los grupos parlamentarios de la oposición. Por la tarde en el Parlamento, todos los grupos de la oposición se negaron a apoyar la financiación de Defensa con créditos extraordinarios.

Sugerencias


lunes, 22 de septiembre de 2014

La Cooperación pierde fondos y gana en transparencia

La ayuda oficial al desarrollo de España se ha reducido a un tercio desde que comenzó la crisis, aunque al menos gana en transparencia. El Gobierno pone en marcha una web con información sobre inversión, proyectos, destino y evaluaciones


Artículo publicado originalmente en Estrella Digital.
España destinó en 2011 un total de 5,4 millones de euros en proyectos de cooperación a Siria, fundamentalmente en materia de educación. Dos años más tarde, la cifra se eleva a 8,6 millones y el concepto mayoritario es ayuda de emergencia.
¿Fuente de lo anterior? La nueva web de la cooperación española al desarrollo que acaba de poner en marcha el Ministerio de Asuntos Exteriores. Se trata de una plataforma informática de libre acceso que centraliza y facilita un gran volumen de información, parte hasta ahora dispersa o no disponible en abierto. Ya es posible a golpe de ratón consultar cuánto y quién invierte en cooperación al desarrollo en España, qué proyectos, dónde y en muchos casos la evaluación de lo que se ha hecho.
Otro ejemplo de las utilidades de la web son los datos económicos: España invirtió en 2011 un total de 3.206 millones de euros en ayuda al desarrollo, presupuesto que en 2012 se reduce a la mitad (1.651 millones) y recupera algo en 2013 (1.961 millones). El sistema sólo ofrece datos hasta el momento de la actual legislatura, estando previsto completar la información en breve hasta 2006. Por tanto, aún no se puede encontrar ahí que la cifra máxima en cooperación de nuestro país se alcanzó en el año 2010 con 5.200 millones, vacas gordas en los que la ayuda exterior se elevaba al 0,45% del PIB derrumbado hasta el actual 0,19%.

La Cooperación española ha pasado de 5.200 millones en 2010 a 1.960 en 2013

Precisamente esos datos sobre la cooperación española previos a la crisis, correspondientes al Gobierno de Rodríguez Zapatero, son utilizados hoy por el Gobierno Rajoy para argumentar su candidatura a un asiento en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para el bienio 2015-2016, junto con las operaciones de paz e incluso la denostada Alianza de Civilizaciones, que promociona ahora Margallo por medio planeta.
En la documentación elaborada por Moncloa para promocionar la candidatura, se presume de que "a lo largo de la última década, la política española de cooperación para el desarrollo ha convertido la lucha contra la pobreza y la consecución del desarrollo humano sostenible en su sello de identidad. Para ello, España ha hecho gala de un gran esfuerzo de solidaridad y ha trabajado a todos los niveles con el sistema de las Naciones Unidas", donde llegó a ser el sexto contribuyente.
En la reciente presentación de la nueva web, el secretario general de Cooperación Internacional al Desarrollo, Gonzalo Robles señalaba que “nace con una vocación de información, transparencia e intercambio” y aspira a convertirse en “un lugar de encuentro de la Cooperación Española, con el objetivo de proporcionar una herramienta que permita el acceso a la información y consulta para la ciudadanía, facilite la comunicación y la coordinación, refuerce la visibilidad de la Cooperación española y, en definitiva, genere un espacio común y de encuentro para todos los interesados, profesionales o no, del mundo de la Cooperación. Mejorando nuestra comunicación ganaremos en coherencia y ganaremos en efectividad”.
En esta nueva web están representados todos los actores de la Cooperación Española. Cada uno de ellos tendrá la posibilidad, también por primera vez, de emplazar sus convocatorias en un tablón de anuncios virtual para todo el sector.
A partir de la información disponible del último año cerrado, se observa que más de la mitad de los 1.961 millones de 2013 se corresponde a aportaciones a organismos internacionales y tienen como primeros destinatarios la Unión Europea (750 millones de euros) y Naciones Unidas (100 millones).

Más de 2.500 españoles trabajan como cooperantes en el exterior

En cuanto al origen de las fondos públicos españoles destinados a cooperación, el 90% proceden de la Administración General del Estado, el 7% de las Comunidades Autónomas, 2% de entidades locales y el 1% de universidades.
Buceando por la web se puede encontrar también el perfil del cooperante. Un total de 2.564 profesionales españoles trabajan actualmente en el ámbito de la cooperación internacional para el desarrollo en el exterior.
Así, el perfil principal de estos profesionales es el de una mujer, madrileña, mayor de 35 años y que trabaja en una ONG para el desarrollo en algún país de África subsahariana.
El 55% son mujeres, el 62% cuentan con más de 35 años y el 52% se encuentra en África subsahariana (un 19% en América del Sur, un 13% en América Central y el Caribe, un 7% en Asia y Pacífico, un 5% en el Magreb y un 4% en Oriente Medio).
Un 30% de los españoles que se dedican a la cooperación en los países receptores de la Ayuda Oficial al Desarrollo trabajan bajo la coordinación de ONG para el desarrollo, en tanto que un 28% son religiosos, un 14% trabaja para organismos internacionales dedicados a la cooperación y un 11% forma parte de la Aecid.

Sugerencias