lunes, 17 de noviembre de 2014

Blas de Lezo saca al rey Juan Carlos de la Zarzuela

El rey Juan Carlos ha vuelto a participar este sábado en un acto público: la presentación de un monumento a un ilustre marino financiado por cuestación popular, sistema practicado para los homenajes en el siglo XIX

Carlos Penedo / EP. Artículo publicado originalmente en Estrella Digital.
El rey Juan Carlos en la inauguración del monumento. | Armada
El rey Juan Carlos ha presidido la inauguración del monumento, ubicado en los Jardines del Descubrimiento de la madrileña Plaza de Colón, que rinde homenaje a Blas de Lezo y Olavarrieta, primer Marqués de Ovieco, uno de los marinos más importantes de la historia española.
El Ayuntamiento de Madrid ha colaborado en esta iniciativa con la Asociación Monumento a Blas de Lezo, que ha promovido la cuestación popular con la que se ha sufragado. Para llevar a cabo el proyecto se constituyó un grupo de trabajo formado por instituciones como la Armada Española, la Real Academia Española, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, la Real Academia de la Historia, la Casa de América, el Instituto de Estudios Madrileños, la Asociación Monumento a Blas de Lezo, los Grupos Municipales del Ayuntamiento de Madrid; a título individual Hugo O'Donnell, Hermann Tertsch y Luis del Rivero, y las áreas de Gobierno de Movilidad y Medio Ambiente, y de las Artes, Deportes y Turismo del Ayuntamiento de Madrid.
En una nota difundida por la Casa Real se informa de que Blas de Lezo, que nació en la localidad guipuzcoana de Pasajes, fue unos de los marinos más importantes de la historia naval española. Entre las hazañas de este marino vasco -y por la que comenzó este proyecto-  se encuentra su victoria en 1741 en Cartagena de Indias ante el ataque de una flota inglesa abrumadoramente superior en efectivos, que comandaba el Almirante Vernon. Este hecho evitó que España perdiera la considerada "llave de América". Blas de Lezo era cojo, tuerto y manco desde los veinticinco años, pero su invalidez no le impidió convertirse en uno de los emblemas de la Armada en el siglo XVIII, cuando España era la mayor potencia naval.

Campaña en Change

Los promotores del monumento han puesto en marcha también una campaña en Change, una plataforma de peticiones por Internet, donde han conseguido 10.708 firmas. En su argumentación, decían que "los españoles tenemos la costumbre de avergonzarnos de nuestra historia. Por una razón o por otra repetimos machaconamente nuestras derrotas sin acordarnos nunca de las grandes gestas de nuestros conquistadores y marinos. ¿Cómo explicar que Horatio Nelson presida una de las plazas más importantes de Londres pero nuestro gran héroe, Blas de Lezo, no tenga un mísero callejón a su nombre en la capital de España?".
Se solicitaba el Ayuntamiento de Madrid la ubicación del monumento en una rotonda en la cabecera de la Cuesta de Moyano, cerca del parque del Retiro, aunque finalmente se ha decidido colocarla en la plaza de Colón.
Siempre con el modelo del almirante Nelson en la plaza londinense de Trafalgar, se añadía en la petición en Change que "es inútil mantener la identidad de un país que se empeña en borrar la memoria de sus héroes. Recuperemos la memoria de éste".
Si bien es cierto que la Armada siempre le ha concedido el mayor privilegio posible -bautizar un barco con su nombre, en la actualidad, la fragata de la clase Álvaro de Bazán: la Blas de Lezo (F103)-, a nivel popular no se trata de un personaje muy reconocido por la mayoría de la sociedad.
Sí posee calles en ciudades como Valencia, Málaga, Fuengirola, Alicante, Las Palmas de Gran Canaria, Huelva, San Sebastián, Rentería o Pasajes (su localidad natal), y ahora también en Madrid.
El Museo Naval de Madrid le dedicó una exposición durante el año pasado y en el último lustro se han publicado algunos libros sobre su figura; como el de Alber Vázquez con 'Mediohombre. La batalla que Inglaterra ocultó al mundo', o el de Juan Pérez-Foncea, con 'El Héroe del Caribe, la Última Batalla de Blas de Lezo'.

Para la Armada, se salda una deuda histórica

Por su parte, la Armada informa de que el marino ha pasado a la historia con el sobrenombre de mediohombre, en referencia a sus múltiples heridas en combate que le dejaron cojo, manco y tuerto. El acto militar concluyó con un homenaje a los que dieron su vida por España y la interpretación del himno de la Armada.
El rey Juan Carlos estuvo acompañado por la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, el almirante Jefe de Estado Mayor de la Armada, Jaime Muñoz-Delgado, el presidente de la Asamblea de Madrid, José Ignacio Echeverría, el secretario de Estado de Cultura, José María Lasalle, el embajador de Colombia en España, Fernando Carrillo y el presidente de la Asociación Monumento a Blas de Lezo, Íñigo Paredes Camuñas.
El almirante Jefe de Estado Mayor de la Armada, en el discurso pronunciado durante el acto de inauguración, ha destacado que esta jornada supone “un día muy importante para la Armada” ya que, con el levantamiento del monumento a Blas de Lezo, se ve “alcanzada una de las grandes ilusiones de todo militar, que es el ver que el reconocimiento y homenaje a los héroes que forjaron nuestra historia se traslada a toda la sociedad”.
“Hoy reconocemos la figura de un gran español, un marino que venció en todas las batallas en las que participó, que desde el Mediterráneo hasta el Pacífico engrandeció el nombre de España”, aseguró el almirante Muñoz-Delgado, quien añadió que "con sólo seis buques y un puñado de hombres alcanzó su máxima hazaña histórica en 1741, durante la defensa de Cartagena de Indias”
Para la Armada, la inauguración de este monumento "supone el saldo de una deuda histórica con la figura de Blas de Lezo que, pese a ser uno de los marinos más importantes de la historia naval española, no contaba con un espacio dedicado en la capital".
La financiación de la escultura, obra del creador madrileño Salvador Amaya, se ha hecho por suscripción popular y a iniciativa de la Asociación Monumento a Blas de Lezo, tal y como fueron concebidas otras ilustres estatuas de la capital, como la del Rey Alfonso XII, Colón o Espartero.
La suscripción popular estuvo en boga especialmente durante el siglo XIX y gracias a esta modalidad de financiación hoy en día la capital cuenta con homenajes como los dedicados a Emilio Castelar, en la glorieta del mismo nombre, al general Espartero en la calle Alcalá o a Alfonso XII en el Retiro.
El almirante Blas de Lezo (1689- 1741) es considerado uno de los mejores estrategas de la historia de la Armada española. Entre sus hazañas destaca el ataque de 195 navíos de la flota inglesa con apenas seis barcos españoles, lo que acabó impidiendo la conquista de Cartagena de Indias por los ingleses y que "hizo que en el continente americano se siguiera hablando español", dice la Armada. El marino murió pocos días después de esa batalla y fue enterrado en una tumba de la que todavía hoy se desconoce su emplazamiento.

Ana Botella asegura la "continuidad histórica" de España

Para la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, el acto es el último triunfo de Blas de Lezo. "Su triunfo sobre quienes pretenden imponer el silencio, o negar la contribución generosa y leal de todos los pueblos de España a su historia común".
A su juicio, la escultura financiada por suscripción popular, "hace verdadera justicia a la figura de este español ejemplar, su inteligencia, astucia y valentía, convierten a don Blas de Lezo en el héroe que cualquier nación habría querido honrar y admirar. Además, ha reconocido que Madrid "honra hoy a un héroe español con quien la Nación española mantiene una deuda de reconocimiento no satisfecha".
Ana Botella ha agradecido su colaboración en la realización del monumento al Ayuntamiento de Madrid, la Armada Española, las Reales Academias de la Historia y Bellas Artes, la Casa de América, el Instituto de Estudios Madrileños y a la sociedad española. "Debemos este monumento a la aportación, doblemente generosa en tiempos de crisis, de miles de ciudadanos de toda España e Iberoamérica", gracias a la cual Madrid alberga desde hoy esta "extraordinaria escultura".
La alcaldesa de Madrid ha finalizado el acto asegurando que el triunfo de Blas de Lezo en la batalla de Cartagena de Indias "ha continuado sobre quienes pretenden dar por caducada una gran nación como es España, cuya continuidad histórica estará siempre garantizada, precisamente, por la fortaleza y riqueza que representa ser una y diversa".

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jueves, 13 de noviembre de 2014

Margallo cambiará una treintena de embajadores en año electoral

Exteriores pone en marcha un nuevo sistema de selección que nace viciado, porque no incluye a todas las embajadas. Los nuevos embajadores, un tercio de los jefes de misión de España en el extranjero, tomarán posesión en las cercanías de las elecciones generales

Carlos Penedo. Artículo publicado originalmente en Estrella Digital.
Federico Trillo, embajador en Londres.
El Gobierno pretende cambiar un tercio de los representantes en el exterior a menos de tres meses de la fecha límite de convocatoria de las elecciones generales. El plazo para presentar candidaturas a la jefatura de misión de 26 embajadas de España por todo el mundo acabó el pasado 31 de octubre. Se trata de la puesta de largo de un nuevo sistema de selección de embajadores en teoría más aséptico y profesional, recogido en el nuevo Reglamento de la Carrera Diplomática publicado en el BOE el pasado mes de julio.
La anterior normativa que regulaba la carrera diplomática databa de 1955, con modificaciones parciales y dispersas en 1982, 1993 y 2007, por lo que la necesidad de su actualización quedaba clara. Entre las novedades, un nuevo mecanismo con el que  "se pretende conseguir una mayor profesionalización de los jefes de misión, dotando su designación de publicidad, transparencia y previsibilidad, en línea con la práctica de otros servicios exteriores de nuestro entorno, pero sin reducir, en ningún caso, la potestad discrecional del Gobierno".
La convocatoria recientemente cerrada afecta a 26 embajadas, entre ellas Perú y Portugal (clasificadas como Grupo 1 por el interés político o el nivel de relaciones con España); también se nombrará nuevo responsable en las embajadas de Australia, Eslovenia, Etiopía, Guatemala, Irán, Nueva Zelanda, Panamá, Serbia, Senegal y al número dos de la representación permanente de España ante la UE en Bruselas, destinos todos estos clasificados como de Grupo II. Un tercer grupo de embajadores a cubrir son Afganistán, Bangladesh, Bosnia, Camerún, Costa de Marfil, Gabón, Guinea Bissau, Kazajistán, Mozambique, Namibia, Pakistán, Sudán, Tanzania y Zimbabue, clasificadas como del Grupo III.
Exteriores saca a concurso 26 puestos de embajador, pero se deja fuera Roma, Moscú o Rabat
Dice el Reglamento que "antes del quince de octubre de cada año, el Ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación anunciará la lista de las jefaturas de misión que se prevea cubrir en el año siguiente con sujeción al procedimiento establecido en este capítulo. En cualquier momento, la lista podrá ser discrecionalmente modificada por el Ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, a fin de excluir del procedimiento una o varias jefaturas de misión". Se prevé, por tanto, el nuevo mecanismo, y al mismo tiempo su modificación discrecional por el ministro.
En contraste con las previsiones, el resultado ha sido un mecanismo muy corporativo, "puro maquillaje", lo califican diplomáticos en activo, que lejos de imponer los principios de mérito y capacidad en la selección prima la confianza política -como por otra parte ha reforzado la propia Audiencia Nacional en recursos resueltos de su sala de lo contencioso- y la discrecionalidad absoluta del ministro acompañado por el subsecretario.
El reglamento añade que "antes del 31 de diciembre de cada año, el subsecretario de Asuntos Exteriores y de Cooperación, en su calidad de jefe de personal y de la Carrera Diplomática, elevará al Ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, sin carácter vinculante, una terna de candidatos, con orden de preferencia, para ocupar las jefaturas de misión que se prevea cubrir de acuerdo con el procedimiento regulado en este capítulo". Se vuelve a señalar más adelante que el nombramiento de un embajador "corresponde de forma discrecional al Consejo de Ministros a propuesta del Ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, reservado, con carácter general, a aquellos miembros de la carrera diplomática que, teniendo la categoría de Ministro plenipotenciario de primera clase, se encuentren en activo y hayan desempeñado una jefatura de misión diplomática u otro alto cargo en la Administración General del Estado".
Los nuevos embajadores tomarán posesión en fechas cercanas a las elecciones generales
Imagen de Trillo meditando
sobre los dramas de Shakespeare.
El fallo por parte del Ministerio de estas 26 embajadas se producirá nunca antes de 2015 y por goteo. El nombre de los seleccionados no se hace público pues requiere en cada caso, antes de su nombramiento por consejo de ministros, el plácet del país receptor; a lo que hay que añadir más de dos meses entre salida del saliente e incorporación del entrante. El propio Reglamento prevé que estos embajadores "tomarán posesión de su puesto preferentemente a lo largo del mes de agosto de cada año". Por tanto, en agosto de 2015, a menos de tres meses de la fecha límite de convocatoria de las próximas elecciones generales, si no se adelantan, el Gobierno pretende cambiar a un tercio de los representantes en el exterior.
Las críticas al nuevo sistema se dirigen hacia la falta de transparencia y a que fuera del proceso quedan embajadas muy importantes como Roma, Moscú o Rabat, que también cambiarán de embajador en 2015 por jubilación del actual, pero sin entrar en este bombo de embajadores.
Por añadidura, en círculos diplomáticos se dan por ya embajadores in pectore algunos nombres: a Lisboa la actual directora general de relaciones bilaterales con países de la UE, María Victoria Morera; Juan Arístegui, actual director del Gabinete del secretario de Estado para la UE, dicen que ya tiene billete para la representación española ante la UE en Bruselas; Dakar o Lima parecen tener ya próximo inquilino.
"No existe un sistema objetivo de evaluación del desempeño", se quejan algunos diplomáticos con larga experiencia profesional, sistema con el que cuentan desde hace décadas países como Alemania (también Francia, Reino Unido, Holanda) en los que dice inspirarse el nuevo modelo. Sin evaluación independiente y externa, la elección se queda en antigüedad y confianza.
El próximo nombramiento de una treintena de embajadores por parte del Gobierno de Mariano Rajoy sorprende aún más recordando las declaraciones y críticas frontales del Partido Popular durante el último año del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
El Partido Popular criticó en 2011 el nombramiento de embajadores por un Gobierno en su última etapa
En septiembre de 2011, Gustavo de Arístegui, portavoz de Exteriores del PP en el Congreso de los Diputados, declaraba a este periódico que, si gana el PP, “haremos un análisis sosegado, viendo caso por caso porque hay gente de gran valía. Pero lo que está pasando ahora no es razonable”. Se refería el actual embajador de España en la India -desde abril de 2012- al nombramiento en los alrededores del verano de 2011 de nuevos embajadores en la República Dominicana, Suecia, Rusia, República Checa o la OSCE, en varios casos de personas que ocupaban previamente altos cargos de confianza política del Gobierno del PSOE. Desde el Partido Popular se criticó también el nombramiento del secretario general de la Presidencia con Zapatero, Bernardino León, como enviado especial de la UE para el Mediterráneo sur (algo parecido a un embajador comunitario para las primaveras árabes), o la designación de la ex ministra de Igualdad, Bibiana Aído, como asesora especial de ONU Mujeres.
"Ningún gobierno responsable y serio puede degradar una política de Estado y convertirla en un eje esencial de su táctica partidista, lo que ha convertido a la España bajo gobierno socialista, en un elemento excéntrico de nuestro entorno", dejó por escrito Arístegui.
Para el entonces diputado del Partido Popular, aquellos cambios constituían una “falta de respeto por parte de un Gobierno que está en funciones, que es de salida”. Daba para Arístegui “una sensación muy poco seria, como de sálvese quien pueda. No es una buena imagen del país”. Y aseguraba, “esto no es serio, ni responsable, ni estético”.
Volviendo al 2014, la treintena de nuevos embajadores en 2015 se puede interpretar, al menos, como una sospechosa indiferencia al calendario político, también la voluntad de condicionar la política exterior del próximo Gobierno.
"Una locura", afirma otro diplomático, en referencia al número global y al caso concreto del actual embajador en Lisboa, que se jubila en septiembre y será sustituido en plenas elecciones generales. "El procedimiento sigue siendo el de siempre", lejos de la evaluación permanente de países como el Reino Unido y lejos de suponer un avance en la profesionalización de la carrera, añade.
 "¿A qué proyecto de política exterior servirá la treintena de embajadores de próximo nombramiento?", se pregunta un diplomático actualmente en servicio en el Ministerio. "Pues al del nuevo Gobierno salido de las elecciones de 2015", se contesta. Pero habrán sido nombrados por los actuales responsables de Exteriores.

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domingo, 9 de noviembre de 2014

Petróleo y 'fracking' alteran las relaciones internacionales, o no

La bajada del petróleo y la extensión del fracking están alterando el mapa energético, sin que los analistas se pongan de acuerdo sobre sus consecuencias. Sí aflora una interdependencia global en un sistema internacional que ya no funciona

Carlos Penedo. Artículo publicado originalmente en Estrella Digital.
"La energía va a ser el principal factor geopolítico del siglo XX", dice un general. "En un mundo global no hay independencia energética", afirma un analista. La realidad está en un lugar intermedio.
Este martes el barril de petróleo brent ha cotizado a 84 dólares, un 25% más barato que el pasado mes de abril (110 dólares) y lejos de los 118 dólares que alcanzó en 2013. Una variación de precios que altera las previsiones económicas y políticas de países productores e importadores. Entre estos últimos se sitúan las principales economías desarrolladas, donde se suma la hasta ahora última revolución energética: la explotación de hidrocarburos no convencionales, el conocido como fracking que extrae petróleo y gas mediante fractura subterránea de las rocas que los contienen inyectando agua y química a
presión. "Fracturación hidráulica", recomienda utilizar la Fundación del Español Urgente. Las contradicciones vienen con la interpretación de lo anterior.
Jesús Argumosa, general de división en la reserva, hoy director adjunto del Grupo Atenea, especializado en información sobre defensa y seguridad, no ve "ningún otro poder alternativo a Estados Unidos hasta mitad de siglo", y la causa la sitúa en la revolución del fracking, que permitirá adelantar en breve a Arabia Saudí y Rusia en producción de petróleo y gas, además "con una tecnología propia, que nadie otro tiene".
Argumosa añade que Estados Unidos "nunca va a permitir que nadie controle las rutas de transporte energético desde Oriente Próximo a Asia", y para ello cuenta con un presupuesto en defensa de 600.000 millones de dólares, superior a la suma de los diez estados siguientes con mayor gasto militar.
Argumosa: "EEUU no va a permitir que nadie controle las rutas de transporte de energía"
El general, en un debate organizado la semana pasada en Madrid por la Asociación Ideas y Debate, destaca que "quien controle las fuentes, el transporte y la distribución de energía será el gran poder del siglo XXI", y el gigante norteamericano tiene todos los números para ocupar la plaza.
Argumosa añade que los seis o siete puntos conflictivos en la actualidad a nivel internacional están relacionados con la energía, como Irak, el Sahel y el Golfo de Guinea o Sudán del Sur, también las disputas en el mar de China y hasta Ucrania.
No comparte la misma visión Gonzalo Escribano, analista principal del Real Instituto Elcano en temas de energía, quien rechaza frontalmente la visión de que la explotación de hidrocarburos no convencionales es una muestra de carácter y firmeza, mientras que la apuesta por las energías renovables refleja la debilidad europea.
"No existe tal cosa como la independencia energética", añade Escribano, desde su punto de vista sólo existe en los programas electorales de los partidos políticos de Estados Unidos.
"Aunque Estados Unidos llegue a ser autosuficiente" en recursos energéticos, "eso no lo hace independiente, en un mundo global no hay independencia energética", afirma, y ni este país es inmune a una subida de los precios del petróleo en el caso hipotético de un conflicto en Oriente Próximo que bloquee el estrecho de Ormuz.
El analista de Elcano prefiere hablar de transformación mejor que de revolución en el panorama energético, reconociendo en cualquier caso la importancia del fracking, pero con muchos matices. Entre ellos, que estos recursos no convencionales tienen unos efectos medioambientales difícilmente asumibles en el corazón de Europa, que los yacimientos parecen agotarse muy rápidamente y que, por ejemplo, EEUU difícilmente acabará exportando gas a Europa porque los precios del transporte igualarán su coste al que hoy se consume en esta lado del Atlántico. "El fracking es hoy un fenómeno norteamericano", concluye, aunque tenga en cualquier caso una incidencia importante.
Sobre la bajada del precio del petróleo, apunta hacia el aumento de la producción de petróleo no convencional en Estados Unidos, el enfriamiento de la economía mundial, y especialmente de la demanda europea y asiática, y la percepción de que la inestabilidad en Oriente Próximo y el norte de África por los conflictos en Irak, Siria y Libia no está suponiendo una merma importante de la producción, si bien señala que "los precios están cayendo porque Arabia Saudí está vendiendo a la baja para mantener mercados en Asia".
En lo que sí coinciden ambos analistas es en la ventaja competitiva de Estados Unidos al contar con unos menores precios de la energía para sus empresas y en la necesidad de que Europa actúe, aunque se difiera en los caminos a seguir. A finales de octubre se celebró en Bruselas un Consejo Europeo de energía con resultados muy modestos.
Coinciden también en la necesidad de incrementar las interconexiones energéticas en la UE. "Es más difícil instalar una línea de alta tensión a través de los Pirineos", afirma Escribano, que diseñar un nuevo gasoducto que atraviese Asia central, señala irónico.
En renovables España está perdiendo el liderazgo que tuvo
Escribano defiende una apuesta por las energías renovables, en las que Europa y España "hemos sido pioneros y estamos perdiendo el liderazgo global", recordando que ha sido hasta muy recientemente "una de las imágenes más positivas de España" a nivel internacional y hoy está en riesgo.
Este punto sitúa el tema directamente en la política nacional.
El ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, defendía el pasado 28 de octubre en el Senado que la posición del Gobierno ante los proyectos de fracturación hidráulica es "la que se ha puesto de manifiesto al modificar la ley de hidrocarburos para que se puedan autorizar" las prospecciones, sondeos y autorizaciones para determinar si hay o no gas en el subsuelo español, "siempre y cuando se haga en debido respeto de la seguridad y las normas medioambientales españolas y comunitarias en la materia". También defiende Soria las prospecciones petroleras en aguas Canarias, zona donde confluyen la política energética con su probable candidatura a la presidencia del Gobierno de las islas.
"Los españoles pagan cada día 100 millones de euros al día por importación de hidrocarburos", recuerda el ministro, una factura anual de alrededor de 37.000 millones de euros, equivalente al 0,4% del PIB español que para el general Argumosa es también difícilmente soportable por el país.
Volviendo al analista de Elcano, en materia energética "no existen balas de plata, influyen una panoplia de factores, todo es policéntrico y más complicado" que otorgar consecuencias revolucionarias a un único elemento.
A esta dimensión multilateral aludía también recientemente Javier Solana, ex ministro, ex secretario general de la OTAN, ex responsable europeo de política exterior, ante el rey Felipe VI en un acto de aniversario del centro de estudios de la Defensa -CESEDÉN-.
Señalaba Solana, junto con las implicaciones de un acuerdo próximo sobre el programa nuclear iraní, que desbloquearía inversiones y producción de su sector petrolero, que "Europa y España llevan unos años ensimismadas" como consecuencia -entre otras causas- de la crisis económica.
Elcano: "El fracking es hoy un fenómeno norteamericano"
Vivimos tiempos de transición desordenada hacia un mundo multipolar, afirma, momento con una parálisis casi permanente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, con foros que no acaban de funcionar como el G20, donde "las instituciones que sustentan la realidad de hoy están construidas en el pasado". En la actualidad, además, "los nuevos actores no occidentales no sienten el sistema internacional como suyo", sistema donde Europa y EEUU están sobrerrepresentados.
Si hay que elegir hacia un elemento, Solana apunta hacia "la interdependencia, que nos hace a todos vecinos, que hace que las acciones o las omisiones vayan más allá, que cambia el concepto de responsabilidad a Estados, empresas y ciudadanos; que nos obliga a cambiar las pautas de análisis de un mundo donde todos estamos conectados por lazos económicos, políticos", por el cambio climático, la ciberseguridad o las pandemias, y donde son necesarias "instituciones multilaterales inclusivas y eficaces".
La energía es sin duda uno de esos elementos de interdependencia, en su producción, distribución y efectos económicos y medioambientales.

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sábado, 8 de noviembre de 2014

La tecnológica ITP firma un contrato de 500 millones

El sector de los motores de aviación comercial y defensa cuenta con una empresa puntera a nivel internacional. La española ITP acaba de dar un salto en su internacionalización

Carlos Penedo. Artículo publicado originalmente en Estrella Digital.
La empresa española ITP acaba de anunciar su participación como socio tecnológico de la próxima generación de aviones de negocios Gulfstream a través de su alianza en la fabricación de los motores con Pratt & Whitney Canadá. Se estima que una vez que el motor entre en servicio, su producción se prolongará a lo largo de dos décadas y generará ingresos para ITP de más de 500 millones de euros.
El contrato supone un salto cualitativo para la empresa española, con sede en Zamudio (Vizcaya), que refuerza su presencia en el mercado de la aviación comercial de pasillo único (aparatos más pequeños que los de doble pasillo) de la mano de dos gigantes industriales norteamericanos, P&W y Gulfstream. 
Con una plantilla de 3.000 empleados, un tercio de ellos ingenieros, y una facturación en 2003 de 627 millones de euros, ITP cuenta en la actualidad con centros de producción en seis países (España, Reino Unido, Malta, EE.UU., México, China y la India) y participa en 18 programas distintos entre los que figuran los más importantes en el ámbito de la defensa y la aviación civil.
La historia de ITP se puede considerar modélica por su diversificación en productos y mercados que le han llevado, con tecnología propia y toma de decisiones en España, a situarse hoy entre las principales empresas del mundo en su sector: participa en el 50% del mercado de la aviación comercial de doble pasillo (aparatos de gran tamaño y largas distancias) y prevé a corto plazo una participación del 48% en pasillo único.
El inicio de la empresa se remonta a 1989 y a un programa de Defensa, el caza europeo Eurofighter y su turbina (motor) EJ200. Con una participación inicial del Estado (devuelta en 2004) y apoyo de las instituciones vascas, se decide la creación de una empresa de motores entre la ingeniería SENER (53%) y la británica Rolls-Royce (46%), que recupera para España la fabricación de motores de aviación que se había interrumpido en los años cincuenta.
De un origen ligado 100% al sector defensa y a un solo programa, ITP distribuye su actividad hoy entre aviación comercial (50%), defensa (30%) y mantenimiento (20%). La evolución de las ventas en 2013 da una idea de por dónde va el mercado: ligero descenso en el primer sector, crecimiento de un 14% en aviación civil (con el tirón de la demanda desde mercados asiaticos) y un 8% en mantenimiento.
ITP nace en 1989 con el programa Eurofighter
En un reciente encuentro con prensa especializada, su director general, Ignacio Mataix, destacaba "el excelente nivel de la ingeniería española" y también el largo plazo de desarrollo de los programas tecnológicos. Informaba que un motor de aviación fácilmente puede comenzar con un lustro realizando investigación y tecnología básica, más otros diez años de desarrollo del producto concreto, lo que suma 15 años antes de que la empresa consiga retorno económico a su inversión, lo que convierte la financiación en un aspecto principal de este negocio.
En este sentido, la empresa anunció a finales de septiembre un préstamo del Banco Europeo de Inversiones por valor de 119 millones de euros para la financiación de actividades de investigación, desarrollo e innovación de la empresa, que supone el 48% (sobre un máximo de 50%) sobre los proyectos financiables por el BEI.
La financiación del BEI tendrá como objetivo el desarrollo e implementación de tecnologías dirigidas a incrementar la eficiencia y, por tanto, reducir el consumo de las turbinas de gas que propulsan a los aviones comerciales, así como aquellas dirigidas a la mejora de la huella acústica. Además, estos recursos contribuirán al desarrollo de turbinas más ligeras, lo que a su vez tiene un efecto directo sobre el consumo y las emisiones de dióxido de carbono.
Las inversiones objeto de financiación se llevarán a cabo en los centros de la compañía en Alcobendas y Ajalvir (Madrid) y Zamudio (Vizcaya) en el periodo 2014-2017. Este es el segundo préstamo de estas características que el BEI firma con ITP, tras el firmado en 2011 por valor de 50 millones de euros.
ITP ejemplifica como pocos ejemplos el carácter dual de las tecnologías, que pueden nacer en un programa de defensa, luego aplicables al sector civil y, cada vez más frecuentemente, se aplican del mundo civil al militar.
El trasvase de tecnologías es habitual entre productos militares y civiles
Actualmente ITP desarrolla y fabrica componentes de las turbinas que mueven el citado caza Eurofighter (en 2013 se alcanzó el número de 1.000 motores fabricados), la turbina del nuevo avión de transporte militar A400 ("uno de los proyectos más complejos", señala Mataix), y motores de helicópteros como el militar Tigre o el civil NH-90, estos últimos desde sus instalaciones de Albacete. En tareas de mantenimiento ITP cuenta con personal en la práctica totalidad de las maestranzas del Ejército del Aire.
A medio plazo, con la cautela que muestran los ejecutivos y empresas que cuentan con clientes públicos y participan en programas dependientes de decisiones de los Gobiernos, ITP destaca la relevancia de que en el caso de los programas militares se alcancen acuerdos de exportación a terceros países, que prolongaría la inversión ya realizada -y su rentabilidad- en proyectos como el Eurofighter o el A400, contratos que suelen aplicar la fórmula de Gobierno a Gobierno.
Se mira también con interés la apuesta que, en tiempos de restricciones presupuestarias, realizan países como Reino Unido o Francia. El Gobierno británico acaba de firmar con la industria una línea de subvenciones por valor de 1.500 millones de libras -las empresas aportan otro tanto- para programas tecnológicos ligados a turbinas de aviación, entre las que se encuentran motores de UAV.
Para finalizar, un dato curioso que muestra el nivel tecnológico del sector: el motor de un avión pesa la décima parte por caballo de potencia que el motor de un Fórmula 1.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Por qué los elefantes no llevan reloj

Lo de abajo, leído en el vagón del Metro, Línea 1, Pinar de Chamartín-Valdecarros.
Bambú, bambú, nunca había oído nombrar esta estación, se sale a la calle Bambú.
Una buena campaña de publicidad / promoción mejora la marca y el soporte.
En este caso es la campaña "Libros a la calle", 17 ediciones, responsable la Comunidad de Madrid, y pega literatura en los vagones del Metro, fragmentos de José Manuel Caballero Bonald (Tiempo de guerras perdidas), Martín Casariego Córdoba (Por el camino de Ulectra), Julio Cortázar (Rayuela), Álvaro Cunqueiro (La cocina cristiana de Occidente), Carlos Fuentes (La gran novela latinoamericana), Agustín García Calvo (Canciones y soliloquios), Ramón Gómez de la Serna (El circo), Victoria Pérez Escrivá (Por qué nos preguntamos cosas), Paco Roca (Arrugas) y Pedro Zarraluki (La historia del silencio).
El elefante del texto me acompañó en el trayecto de ida; y en el de vuelta.


Por qué los elefantes no llevan reloj
Si un elefante llevara reloj, estaría todo el día mirándolo.
Los numeritos,
las agujas,
la del segundero que hace tic-tac.
«¡Qué cosa tan bonita!», se diría el elefante.
Se reunirían un montón de elefantes para mirar el reloj
y charlar acerca de los relojes, los segundos y los minutos.
Charlarían acerca del tiempo que a veces pasa tan rápido
y otras más despacio
y pensarían en cosas extrañas, como la vida y la muerte,
o «¿Cuánto tiempo crees que nos queda?».
Mientras tanto los cazadores de elefantes
se acercarían silenciosos,
con las escopetas cargadas.
Despacito, como las agujas del segundero.
Y despues de cazar a los elefantes,
se quedarían con sus colmillos de marfil.
Y con el marfil harían relojes muy elegantes,
para llevarlos en el bolsillo
de la chaqueta.
Por eso los elefantes no 
llevan relojes.
¿Alguien ha visto a un 
elefante con un reloj?
Yo no.
Pero diría que algunos
elefantes parecen tan 
viejos
que ni el tiempo puede 
alcanzarlos.
Por qué nos preguntamos cosas
Ilustración: Javier Zabala

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